El grupo Falabella, uno de los principales holdings de retail en Latinoamérica, atravesó en 2023 uno de los momentos más complejos de su historia. Su valor bursátil cayó con fuerza, la deuda financiera neta sobre Ebitda alcanzó niveles críticos de 8,6 veces y las utilidades anuales apenas sumaron US$ 69 millones, cifra que solo fue posible gracias a un ajuste contable por valorización de activos.
Ese año, la empresa evitó los números rojos, pero quedó claro que la estrategia debía cambiar. Dos años después, el panorama es diametralmente opuesto: en el primer semestre de 2025, Falabella reportó ganancias por US$ 596 millones, redujo su ratio de deuda a 1,9 veces y volvió a superar los US$ 10.000 millones de capitalización bursátil.
El giro ha sorprendido al mercado y renovado la confianza en una compañía que parecía haber perdido su rumbo. Ahora, con cifras sólidas, el foco se traslada hacia el futuro: la meta es recuperar el ritmo de inversión de la prepandemia, con un presupuesto cercano a los US$ 800 millones en 2026.
Liderazgo y estrategia: el rol de Alejandro González
El 1 de enero de 2024, Alejandro González Dale asumió la gerencia general de Falabella de manera interina. En abril de ese mismo año fue confirmado en el cargo, convirtiéndose en una figura clave en el nuevo ciclo.
Sin embargo, el ejecutivo insiste en que la recuperación no se explica únicamente por su llegada: “Mi rol ha sido consolidar la estrategia y ejecutar con disciplina. Falabella no depende de una persona, sino de un equipo que pone al cliente en el centro y asigna los recursos donde realmente generan valor”.
González reconoce que la empresa atravesó una etapa de pérdida de foco. Parte de su gestión ha consistido en reenfocar al holding en sus fortalezas, desinvirtiendo en negocios secundarios como Fazil, Fpay y Juan Valdez, además de vender activos inmobiliarios como el Open Kennedy.
Según el CEO, esas decisiones no respondieron a malas inversiones, sino a la necesidad de priorizar: “El Open Kennedy era como un limón al que ya no se le podía sacar más jugo. Hoy estamos colocando las fichas en lo que mejor sabemos hacer”.
El aprendizaje digital y la apuesta tecnológica
Uno de los diagnósticos más claros fue que, a pesar de contar con buenas bases tecnológicas antes de la pandemia, Falabella no estaba preparada para el boom del comercio electrónico. El crecimiento acelerado del e-commerce evidenció carencias en capacidades digitales.
Por eso, en los últimos años el holding ha incrementado sostenidamente la inversión en tecnología y banca digital. Para 2025 y 2026, este frente seguirá siendo prioritario, con especial foco en el desarrollo de inteligencia artificial y mejoras en la experiencia de usuario.
La transformación de las tiendas físicas también se conecta con este cambio. Falabella busca que sus locales se conviertan en espacios multiespecialistas, donde convivan moda, belleza, hogar y tecnología, siempre con un fuerte soporte digital que complemente la experiencia de compra.
Plan de inversiones: volver a los niveles prepandemia
En los años previos a la crisis sanitaria, Falabella destinaba entre US$ 800 y US$ 900 millones anuales en inversiones. Con la pandemia y el deterioro financiero de 2023, esa cifra se redujo a la mitad.
Hoy la recuperación permite retomar el dinamismo:
- 2025: la compañía invertirá alrededor de US$ 650 millones.
- 2026: se proyecta un presupuesto cercano a los US$ 800 millones, cifra que marca un retorno a los niveles históricos.
El destino de estos recursos aún no está completamente definido, pero se anticipa un fuerte impulso en tecnología, nuevas aperturas de tiendas y la consolidación del ecosistema omnicanal.
Expansión regional: Chile, Perú, Colombia y México como prioridad
El mapa estratégico de Falabella se centra en los mercados donde ya tiene presencia consolidada y ventajas competitivas.
Chile
El mercado local sigue siendo la base del negocio. Aquí se preparan aperturas relevantes, como la nueva tienda en Viña del Mar, y se fortalece la integración de las cinco grandes unidades: Falabella Retail, Sodimac, Tottus, Mallplaza y Banco Falabella.
Perú
Perú aparece como el segundo gran motor de expansión. La cadena de supermercados Tottus liderará las nuevas aperturas, mientras Sodimac también tiene espacio para crecer.
Colombia
En este mercado, además de profundizar operaciones, se evalúa cómo resolver la salida de Organización Corona, socio minoritario en varias unidades. La compañía analiza dos alternativas: buscar un nuevo socio o adquirir la participación en venta.
México
Es la apuesta más ambiciosa. Actualmente, Falabella opera con Sodimac y la tarjeta de crédito junto a Soriana, pero el plan es desplegar el ecosistema completo. Para González, México combina similitudes con los mercados actuales y una escala mayor que lo hace atractivo.
Otros mercados
En Brasil y Argentina, el foco seguirá siendo mejorar la rentabilidad sin hacer grandes expansiones. Estados Unidos, en tanto, está descartado: la forma de operar allí es distinta y no se ajusta al modelo de Falabella.
Competencia con gigantes digitales
El renacer de Falabella ocurre en un escenario de mayor competencia. Mercado Libre, Shein, Temu y AliExpress han ganado terreno en la región.
González ve la diferencia en la propuesta de valor:
- Mercado Libre es un marketplace generalista.
- Falabella busca especializarse en nichos como moda y belleza.
- Las plataformas chinas compiten en precio, pero con un público distinto.
La estrategia del holding apunta a capitalizar la confianza de marca y la experiencia omnicanal, un factor difícil de replicar por competidores exclusivamente digitales.
Las cinco ramas del holding: desempeño y proyecciones
El repunte financiero ha sido posible gracias al buen desempeño de todas las unidades:
- Sodimac: logró crecer por sobre el consumo, impulsada por la recuperación de la construcción.
- Mallplaza: ejecuta ampliaciones por 86.700 m2 en Chile y Perú, con una inversión global de US$ 314,6 millones.
- Falabella Retail: busca consolidar su modelo omnicanal como motor del grupo.
- Banco Falabella: se posiciona como negocio estratégico gracias a su apuesta digital y al reconocimiento de su aplicación bancaria.
- Tottus: muestra un crecimiento acelerado en Perú y una recuperación progresiva en Chile, apalancada en marca propia y digitalización.
Calificación crediticia y capitalización bursátil
Si bien los resultados financieros han mejorado, un punto pendiente es la clasificación crediticia. En 2023, Fitch Ratings y S&P Global rebajaron la nota de Falabella, quitándole el grado de inversión.
Aunque la empresa espera recuperarlo pronto, González es cauto: “Ya tenemos las condiciones necesarias para volver al grado de inversión. El mercado, incluso, ya anticipa esa mejora cuando analiza nuestros bonos internacionales”.
En cuanto a capitalización bursátil, Falabella se mantiene entre las tres compañías más relevantes de Chile, junto a Latam y Banco de Chile.
Gobernanza y futuro del directorio
Otro factor de atención es el fin del pacto de accionistas, que tras 22 años llegó a su término en julio de 2025. Esto abre interrogantes sobre la composición del directorio y la posible llegada de nuevos actores, como las familias Müller o Fürst.
González asegura que el impacto será limitado: “Las decisiones siempre se toman por mayoría y la estrategia cuenta con amplio respaldo. Quien llegue lo hará para maximizar el valor de Falabella”.
En abril de 2026 deberá renovarse el directorio, momento clave para definir la gobernanza de los próximos años.
Perspectivas: rentabilidad y crecimiento en equilibrio
Tras un periodo en que la prioridad fue recuperar rentabilidad, Falabella ahora mira con decisión el crecimiento. Según su CEO, la compañía ya está ganando participación en áreas clave como tiendas por departamento, mejoramiento del hogar y e-commerce.
El reto es mantener un equilibrio: crecer sin repetir errores del pasado, fortaleciendo capacidades tecnológicas y aprovechando las oportunidades en sus mercados más fuertes.
Vea también: Éxito de IKEA en Chile confirma acierto estratégico de Falabella
Lo que hace solo dos años parecía un camino cuesta arriba hoy se perfila como una historia de recuperación y expansión. Falabella ha logrado reenfocarse en sus fortalezas, desinvertir en negocios secundarios y potenciar su ecosistema omnicanal.
Con una proyección de US$ 800 millones en inversiones para 2026, el holding apunta a retomar el dinamismo que lo convirtió en uno de los grandes referentes del retail latinoamericano. La combinación de disciplina financiera, innovación digital y expansión regional será clave para enfrentar a competidores globales y asegurar su liderazgo en la próxima década.


