Falabella ocupará parte de los locales que quedaron disponibles tras el cierre de Corona en al menos tres comunas del país, descartando así la llegada de los llamados “malls chinos” a esos espacios. En el marco de su plan de inversiones para 2026, el retailer controlado por la familia Solari tomará tiendas que hasta julio del año pasado eran utilizadas por la cadena de vestuario en Linares, Angol y Coyhaique, reforzando su presencia física en regiones y reconfigurando la oferta comercial local.
La decisión se enmarca en el plan de inversiones de Falabella para 2026, que contempla un desembolso total de US$900 millones orientado a fortalecer tanto su presencia física como su ecosistema digital. En ese contexto, el retailer controlado por la familia Solari ocupará locales que hasta julio del año pasado eran utilizados por Corona en Linares, Angol y Coyhaique, según reveló El Mercurio.
El nuevo destino de los locales tras el cierre de Corona
El término de las operaciones de Corona generó un reordenamiento inmediato del mapa del retail en distintas ciudades. El cierre de sus tiendas dejó disponibles inmuebles de gran tamaño, bien ubicados y con alto flujo peatonal, lo que despertó el interés de distintos actores del comercio.
En algunos casos, estos espacios han sido ocupados por grandes tiendas de origen asiático, comúnmente denominadas “malls chinos”, que concentran una amplia oferta de productos importados y que han reforzado la presencia de artículos Made in China en determinados sectores urbanos. Un ejemplo de esta transformación se dio en Concepción, específicamente en un inmueble ubicado en calle Freire, cercano a Aníbal Pinto, que anteriormente había sido utilizado por Corona.
Sin embargo, esta tendencia no se replicará en todas las comunas. En Linares, Angol y Coyhaique, los locales que quedaron vacantes tras el cierre de la cadena de vestuario no serán ocupados por emprendimientos asiáticos, sino que pasarán a manos de Falabella, uno de los mayores actores del retail en Chile.
Falabella refuerza su presencia física en regiones
La ocupación de estos locales forma parte de la estrategia de Falabella para consolidar su red de tiendas físicas, en un contexto marcado por la reconfiguración del comercio presencial y el cierre de locales emblemáticos en años recientes. La compañía ha apostado por optimizar su presencia territorial, priorizando ubicaciones estratégicas y formatos que se integren con su oferta digital.
Según lo informado, los inmuebles que hasta julio del año pasado pertenecían a Corona serán reutilizados por Falabella Retail, reforzando su presencia en comunas donde el retailer busca mantener o ampliar su cobertura. Esta decisión contrasta con el cierre de otras tiendas históricas del grupo y con los procesos de desvinculación de trabajadores que marcaron etapas anteriores de su reorganización.
La llegada de Falabella a estos espacios también implica un cambio en la oferta comercial de dichas ciudades, al reemplazar una cadena de vestuario tradicional por una tienda de formato más amplio, con una propuesta que integra moda, hogar, tecnología y servicios financieros.
Un plan de inversiones por US$900 millones
La reutilización de locales dejados por Corona se inserta dentro de un ambicioso plan de inversiones por US$900 millones proyectado por Falabella para el año 2026. El objetivo central de este plan es fortalecer tanto el ecosistema físico como digital del grupo, en línea con su estrategia de crecimiento y adaptación a las nuevas dinámicas del consumo.
De acuerdo con un comunicado del retailer, la inversión se distribuirá en distintos frentes. US$113 millones estarán destinados a la apertura de nuevas tiendas, tanto en Chile como en otros mercados donde opera el grupo. En específico, se contempla la apertura de cinco tiendas Falabella Retail en Chile y Perú, siete supermercados Tottus en Perú y cinco tiendas Sodimac en Chile y México.
Este plan de expansión busca consolidar las principales marcas del grupo en mercados estratégicos, reforzando su presencia física como complemento de sus plataformas digitales.
Tecnología y digitalización como ejes estratégicos
Otro componente relevante del plan de inversiones es el fortalecimiento de la capacidad tecnológica del grupo. Según la información entregada por Falabella, US$265 millones estarán orientados a potenciar su infraestructura tecnológica, con foco en mejorar procesos internos, optimizar la experiencia de los clientes y robustecer la integración entre los canales físicos y digitales.
Este esfuerzo responde a la necesidad de contar con plataformas más eficientes y escalables, capaces de sostener el crecimiento del e-commerce y de ofrecer una experiencia omnicanal consistente. La inversión tecnológica se suma a otras iniciativas que el grupo ha impulsado para modernizar su operación y adaptarse a las nuevas exigencias del mercado.
Remodelación y ampliación de tiendas y centros comerciales
La mayor parte del plan de inversiones estará concentrada en la mejora de la infraestructura existente. Del total de US$900 millones, US$500 millones se destinarán a la remodelación y ampliación de tiendas y centros comerciales del grupo.
Esta línea de inversión apunta a renovar espacios comerciales, optimizar layouts, mejorar la experiencia de compra y adecuar los inmuebles a nuevos estándares operativos. La ocupación de locales dejados por Corona se alinea con este enfoque, al permitir a Falabella reutilizar espacios ya consolidados en zonas céntricas de distintas comunas.
La modernización de tiendas y centros comerciales es vista por el grupo como un factor clave para seguir atrayendo público al comercio presencial, complementando la oferta digital y reforzando el rol de las tiendas físicas dentro de su ecosistema omnicanal.
El escenario que hoy permite a Falabella ocupar parte de los locales de Corona tiene su origen en el cierre definitivo de la cadena de vestuario, una decisión que puso fin a más de siete décadas de historia en el comercio chileno.
Corona había logrado un segundo acuerdo de reorganización tras el proceso iniciado en 2022, lo que inicialmente le permitió continuar operando. Sin embargo, pese a ese esfuerzo, finalmente se optó por adelantar el cierre de todas sus tiendas a nivel nacional, dando término a su operación y bajando las cortinas de manera definitiva.
La salida de Corona del mercado dejó un vacío relevante en el retail de vestuario, especialmente en ciudades intermedias y comunas donde la marca tenía una presencia histórica. Al mismo tiempo, liberó una serie de inmuebles que hoy están siendo absorbidos por otros actores del comercio.
Un nuevo mapa para el retail en comunas intermedias
La decisión de Falabella de ocupar locales en Linares, Angol y Coyhaique refleja cómo el cierre de una cadena tradicional puede reconfigurar rápidamente el panorama comercial de distintas ciudades. En lugar de ver una expansión de malls chinos, estas comunas pasarán a contar con tiendas Falabella, lo que modifica la oferta disponible para los consumidores locales.
Este movimiento también da cuenta de una estrategia selectiva por parte del retailer, que opta por ubicaciones donde ve potencial de crecimiento y donde puede aprovechar infraestructuras ya existentes, en lugar de partir desde cero con nuevos desarrollos inmobiliarios.
El avance de Falabella en estos locales se produce en un contexto complejo para el sector, marcado por el cierre de tiendas emblemáticas, ajustes de dotación y una revisión profunda de los modelos de negocio tradicionales. Aun así, el grupo busca equilibrar ese escenario con nuevas aperturas, inversiones en tecnología y mejoras en su red de tiendas.
La ocupación de espacios dejados por Corona simboliza este equilibrio: mientras una marca histórica sale del mercado, otra refuerza su presencia, adaptándose a un entorno de consumo en transformación.
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Con este movimiento, Falabella continúa apostando por el comercio físico como un pilar relevante de su estrategia, complementado por su ecosistema digital. La reutilización de locales existentes, el foco en regiones y la inversión en remodelaciones apuntan a redefinir el rol de las tiendas en un contexto donde el e-commerce ha ganado protagonismo.
En ese escenario, la decisión de descartar la llegada de malls chinos en determinadas comunas y reemplazarlos por tiendas Falabella marca un giro relevante en la configuración del retail local, anticipando cómo se distribuirá la oferta comercial en los próximos años.
Fuente: BioBioChile


