El Grupo Falabella sorprendió al mercado en el primer semestre de 2025 al reportar utilidades por US$ 596 millones, cifra que más que triplicó los resultados del mismo periodo en 2024. El hito no solo refleja una recuperación tras años complejos, sino que confirma el éxito de la estrategia implementada desde 2023.
Para Juan Pablo Harrison, CFO de la compañía, este desempeño no responde al azar, sino a un plan cuidadosamente diseñado. “Aquí nada pasa por accidente. Lo que ocurre hoy es el fruto de una estrategia clara, de implementarla con disciplina y de que se traccione muy bien”, afirmó en entrevista con Money Talks de La Tercera.
El camino no ha sido fácil para la compañía de retail más grande de América Latina. Entre 2021 y 2023, Falabella enfrentó un escenario adverso: utilidades por debajo de lo esperado, presión competitiva, alza de costos operativos y un consumo debilitado tras el boom postpandemia.
Una recuperación tras años de turbulencia
El propio Harrison reconoció que esos fueron “años difíciles”, en los que la firma no logró cumplir con las expectativas ni del mercado ni de sus propios planes. Sin embargo, el 2023 marcó un punto de inflexión, cuando el directorio y la administración definieron un giro estratégico para reenfocar esfuerzos en el corazón del negocio.
Ese viraje comenzó a notarse en 2024, y hoy los resultados del primer semestre de 2025 confirman que la apuesta fue acertada.
La clave, según el CFO, ha estado en potenciar las marcas propias del grupo y concentrarse en las áreas donde realmente son competitivos. “Ponerle mucho más foco a aquellos negocios que son nuestro core, y no distraernos en operaciones que nos consumían esfuerzo y recursos, pero que no tenían que ver con ese core”, explicó.
El plan incluyó:
- Reordenamiento del portafolio de negocios, desprendiéndose de actividades secundarias o menos rentables.
- Refuerzo en categorías de alto potencial, como vestuario, belleza, calzado, tecnología y decoración, con marcas propias y exclusivas.
- Integración de canales, apostando a la omnicanalidad con una oferta que conecta tiendas físicas, e-commerce, retiro en tienda y despacho a domicilio.
- Optimización de costos y logística, con foco en eficiencia operativa y abastecimiento competitivo.
Una de las sorpresas del semestre fue que no solo Falabella Retail aportó al resultado. Según Harrison, el crecimiento fue transversal:
- Falabella logró fortalecer su propuesta de valor con marcas exclusivas y mayor integración digital.
- Sodimac mantuvo un ritmo de expansión sostenido en la región y sigue consolidando su liderazgo en mejoramiento del hogar.
- Mallplaza aportó con ingresos sólidos desde el negocio inmobiliario y un mayor dinamismo en consumo presencial.
- Tottus afianzó su presencia en supermercados, con particular foco en Perú y Chile.
- Banco Falabella se consolidó como actor clave del grupo, al ser líder en cuentas corrientes y tarjetas CMR.
“Todas nuestras marcas aportaron en este resultado, no se nos quedó nadie atrás”, enfatizó el CFO.
Crecer más allá de la economía
El ejecutivo hizo un contraste entre los resultados del grupo y la realidad macroeconómica de los países donde operan. En el caso de Chile, por ejemplo, el PIB crece en torno al 2%, el consumo avanza entre 7% y 8%, mientras el desempleo muestra un aumento.
A pesar de ese contexto, Falabella logró crecimientos de dos dígitos en varias de sus unidades de negocio. Para Harrison, esta diferencia refleja que el desempeño va mucho más allá de la coyuntura: “Tiene mucho que ver con lo que estamos haciendo adentro”.
Omnicanalidad: la apuesta central
Uno de los pilares de la estrategia es la omnicanalidad, entendida como la capacidad de ofrecer una experiencia integrada al consumidor.
La compañía busca que sus clientes puedan:
- Comprar en tiendas físicas.
- Acceder a un catálogo extendido online.
- Retirar sus pedidos en locales físicos.
- Recibir productos a domicilio en plazos competitivos.
Este ecosistema permite a Falabella competir tanto con el retail tradicional como con gigantes digitales como Amazon o Mercado Libre, que han incrementado su penetración en la región.
Supermercados y Sodimac: polos de crecimiento
El negocio de supermercados, bajo la marca Tottus, presenta grandes oportunidades en Chile y Perú, donde la compañía planea reforzar su presencia con nuevas aperturas y una mayor integración con la plataforma online.
En paralelo, Sodimac se ha transformado en una de las piezas más relevantes de la expansión regional. En México, la empresa avanza con un plan que contempla abrir al menos cuatro tiendas por año, consolidando su apuesta en un mercado competitivo y de gran tamaño.
Por ahora, Harrison descartó que se evalúe la llegada de Falabella Retail o Tottus a México, aclarando que la prioridad está en fortalecer Sodimac.
Banco Falabella: más que un complemento
El brazo financiero del grupo ha sido uno de los motores de crecimiento más destacados. Hoy, Banco Falabella es número uno en cuentas corrientes y tarjetas CMR en Chile, pero la estrategia no se limita a la captación.
“El desafío es que esos productos se usen y se transformen en el producto principal del cliente que los tiene”, explicó Harrison. La meta es profundizar la relación financiera con los consumidores, integrando la banca con el ecosistema retail y digital del grupo.
Una carrera de largo plazo
Harrison subraya que el éxito actual no es un destino final, sino parte de un proceso continuo. “Esto es una carrera que no termina. Los resultados no fueron por accidente, ni porque alguien se iluminó con una idea brillante. Fue el fruto de un trabajo consistente de todos los equipos”, señaló.
La compañía apuesta a mantener la disciplina estratégica, evitando desviaciones y enfocándose en consolidar las ventajas competitivas ya construidas.
Lo que viene para Falabella
De cara a los próximos años, la empresa tiene varios desafíos clave:
- Mantener el ritmo de crecimiento en un entorno macroeconómico incierto en la región.
- Seguir expandiendo Sodimac en México, un mercado estratégico y de gran escala.
- Reforzar Tottus en Chile y Perú, en un segmento que se ha vuelto más competitivo con nuevos actores.
- Impulsar Banco Falabella como pieza central del ecosistema de servicios financieros y de consumo.
- Consolidar la omnicanalidad, asegurando una experiencia de cliente integrada y diferenciada.
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El caso de Falabella muestra cómo una empresa con presencia regional puede reconducir su rumbo tras años de resultados insatisfactorios. La combinación de foco en el core, potenciación de marcas exclusivas, omnicanalidad y disciplina financiera ha generado una recuperación tangible y sostenible.
El desafío ahora será sostener el impulso, en un mercado donde la competencia no se detiene y donde la innovación constante es condición para sobrevivir.
Como resumió Harrison: “Aquí nada pasa por accidente”. La estrategia de Falabella es producto de un trabajo consistente, y los resultados parecen darle la razón.


