La industria chilena de cerezas se prepara para una temporada 2025-2026 que promete ser histórica en términos de exportaciones. Tras un ciclo 2024-2025 marcado por la caída de precios en su principal mercado, China, y dificultades logísticas en la distribución de la fruta, los productores esperan consolidar un nuevo récord de envíos, con cifras muy similares o levemente superiores a la temporada anterior.
Lecciones de la temporada anterior
La temporada 2024-2025 fue especialmente compleja para los exportadores de cerezas. La baja de precios en China generó preocupación en productores y distribuidores, quienes identificaron como factores principales:
- Exceso de envíos, que saturó la oferta disponible.
- Problemas logísticos, que retrasaron la entrega de la fruta y afectaron la frescura y la calidad percibida.
En aquel contexto, algunas voces del sector sugirieron la necesidad de seleccionar con mayor rigurosidad las cerezas que se exportarían a China, privilegiando calidad sobre volumen. Sin embargo, para la próxima temporada, los exportadores decidieron mantener cantidades similares a las de la temporada anterior, confiando en ajustes logísticos y estrategias de comercialización más eficientes.
Proyecciones oficiales para 2025-2026
El Comité de Cerezas de Frutas de Chile lidera la coordinación de la industria y realiza encuestas periódicas entre sus asociados para estimar volúmenes de producción y exportación. Según la más reciente encuesta, aplicada entre el 10 y 17 de octubre:
- Volumen proyectado: 131 millones de cajas, equivalentes a 655.000 toneladas.
- Comparación con la temporada anterior: 626.000 toneladas, lo que refleja un incremento moderado.
- Estabilidad de la estimación: Similar a la proyectada en abril de este año, lo que indica consistencia en la planificación del sector.
Claudia Soler, directora ejecutiva del Comité, destacó que “esta cifra es una fotografía temprana de la temporada. Podría haber ajustes acotados a medida que avancemos en cosecha y logística, pero nuestra expectativa sigue siendo un volumen muy similar al del año pasado. El foco está en hacer bien las cosas, con énfasis en la calidad, el cumplimiento y el apoyo a la comercialización”.
China sigue siendo el mercado clave
Del total de las exportaciones, el 91% se destina a China, consolidando al país asiático como el mercado más relevante para la cereza chilena. La temporada se concentra especialmente en las dos últimas semanas previas al Año Nuevo Chino, que en 2026 caerá el 17 de febrero.
El consumo de cerezas en esta festividad tiene raíces culturales. Antes de 2007, se regalaban principalmente naranjas o manzanas, pero desde entonces la cereza chilena se ha convertido en un símbolo de buena suerte y prosperidad. Este cambio cultural ha impulsado el crecimiento sostenido de la demanda y ha reforzado la imagen de Chile como proveedor líder de la fruta.
Estrategias de promoción y comercialización
El Comité de Cerezas está trabajando activamente en acciones de promoción en China, con el objetivo de:
- Fortalecer la imagen de la fruta chilena.
- Consolidar la preferencia de los consumidores.
- Apoyar la coordinación comercial entre importadores, distribuidores y retail.
Soler destacó que este enfoque busca asegurar que la fruta chilena mantenga su posición competitiva frente a otras opciones disponibles en el mercado, garantizando un alto estándar de calidad y continuidad en el suministro.
Diversificación de mercados
Si bien China representa el eje central de la estrategia de exportación, el Comité también apuesta por diversificar mercados. Entre los países con mayor potencial se encuentran:
- Estados Unidos, donde la demanda de fruta premium sigue creciendo.
- Corea del Sur y Tailandia, mercados que valoran la calidad y la frescura de los productos importados.
- Brasil, donde la cereza chilena compite con frutas locales pero ha logrado establecer nichos específicos.
Estas iniciativas buscan reducir la dependencia del mercado chino y minimizar riesgos asociados a variaciones de precios, regulaciones o problemas logísticos en Asia.
Retos y oportunidades logísticas
Uno de los principales desafíos de la industria sigue siendo la logística de transporte. Los envíos hacia Asia requieren coordinación precisa para garantizar que la fruta llegue en condiciones óptimas, evitando pérdidas por deterioro o retrasos.
Para la temporada 2025-2026, el Comité confía en que:
- La planificación anticipada de vuelos y contenedores refrigerados.
- La coordinación con distribuidores locales.
- El seguimiento de protocolos de calidad.
permitirán optimizar la cadena de suministro y mantener la satisfacción del consumidor final en mercados internacionales.
Calidad como prioridad
Más allá de la cantidad, la calidad de las cerezas seguirá siendo un elemento central. Los productores están implementando prácticas de:
- Selección y clasificación de la fruta.
- Control de madurez y firmeza.
- Cuidado en la manipulación durante cosecha y embalaje.
El énfasis en la calidad asegura que los productos chilenos mantengan su reputación premium, diferenciándose de otros proveedores y justificando precios competitivos en los mercados de destino.
Perspectivas para la temporada 2025-2026
Según Claudia Soler, “el foco está en hacer bien las cosas”, enfatizando que el éxito de la temporada dependerá de una coordinación efectiva entre productores, exportadores y distribuidores. La expectativa de un volumen estable, cercano a 655.000 toneladas, combina:
- La experiencia adquirida en temporadas previas.
- Estrategias de comercialización refinadas.
- Acciones de promoción cultural y marketing en los principales mercados.
Se espera que estos factores contribuyan a consolidar la posición de Chile como líder mundial en exportación de cerezas y asegurar ingresos estables para productores y exportadores.
Contexto económico y cultural en China
El Año Nuevo Chino continúa siendo un motor clave de demanda. El regalo de cerezas es interpretado como un gesto de prosperidad, lo que eleva la presión sobre la industria para entregar productos de alta calidad en las fechas exactas.
La planificación de exportaciones considera:
- La proximidad de la festividad.
- Las condiciones de transporte y logística internacional.
- La coordinación con importadores y retail para asegurar visibilidad y disponibilidad en puntos de venta estratégicos.
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Este contexto cultural refuerza la necesidad de anticipación y precisión en todas las etapas de la cadena de exportación.
Mirando hacia el futuro: consolidación y crecimiento
Para las próximas temporadas, la industria chilena de cerezas apunta a:
- Mantener volúmenes estables de exportación con énfasis en calidad.
- Diversificar mercados para reducir riesgos y aumentar resiliencia frente a fluctuaciones de precios.
- Fortalecer la marca chilena en el extranjero, mediante marketing, participación en ferias y alianzas estratégicas.
Estas estrategias reflejan un sector maduro, capaz de combinar experiencia, tecnología y conocimiento cultural para maximizar ingresos y consolidar la posición de Chile como proveedor líder en la región y el mundo.


