El reciente informe del Servicio de Impuestos Internos (SII) ha provocado un fuerte impacto en el comercio formal. La entidad reveló los resultados del primer monitoreo a las transferencias bancarias masivas, mecanismo que busca identificar a quienes reciben dinero de manera recurrente sin declarar ventas ni emitir boletas. La medida, enmarcada en la Ley de Cumplimiento de las Obligaciones Tributarias, ha encendido el debate sobre la magnitud de la informalidad en Chile y sus consecuencias para la recaudación fiscal y la competencia leal.
El mecanismo de control: más de 50 transferencias mensuales o 100 semestrales
La herramienta aplicada por el SII consiste en rastrear a los titulares de cuentas que reciben más de 50 transferencias en un mes o 100 en un semestre. La lógica detrás de este umbral es que un número tan elevado de movimientos bancarios probablemente corresponde a ventas o servicios no declarados.
Entre enero y junio de este año, 14 instituciones financieras enviaron al organismo tributario un reporte detallado. Los datos mostraron que 165.571 contribuyentes superaron esos límites. De ellos, un 72% son personas naturales y un 28% empresas.
El volumen de operaciones sorprende: 62,9 millones de abonos por un total superior a $15 billones, equivalentes a US$15 mil millones al tipo de cambio actual. Estas cifras serán ahora analizadas por el SII para determinar cuántos corresponden a actividades económicas no formalizadas.
El impacto en la economía informal
El fenómeno pone en evidencia la existencia de una economía paralela que ha venido creciendo en los últimos años. Para los gremios del comercio, este primer balance funciona como un termómetro del tamaño real de la llamada “economía submarina” en Chile.
Según la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), el monto detectado equivale a un poco más del 40% de las ventas estimadas del comercio minorista durante el primer semestre. Esta comparación dimensiona la relevancia del hallazgo y explica la preocupación de las asociaciones empresariales.
El problema no es menor: la evasión de impuestos no solo resta recursos al fisco para financiar políticas públicas, sino que además genera competencia desleal frente a las empresas formales, que sí pagan IVA y cumplen con sus obligaciones.
Reacción de los gremios
Las cifras no pasaron inadvertidas en el sector.
- José Pakomio, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), expresó que el informe se recibe con “preocupación” aunque no con sorpresa. Según explicó, el gremio ya había detectado un aumento en transacciones al margen de la normativa. A su juicio, lo fundamental ahora es determinar cuántas de esas operaciones carecían de respaldo tributario. “Este fenómeno genera desventaja para quienes cumplen y, además, una menor recaudación fiscal que debe ser preocupación de todos”, advirtió.
- Por su parte, María Teresa Vial, presidenta de la CCS, destacó que se trata de cifras “muy importantes”. En su opinión, la aplicación efectiva de esta fiscalización constituye una señal clara en la lucha contra la informalidad y una forma de incentivar la competencia leal en los mercados.
Ambos dirigentes coinciden en que este control es un paso necesario, aunque insuficiente si no se acompaña de otras medidas estructurales.
Los desafíos para la formalización de pymes y emprendedores
Uno de los grandes puntos de discusión es cómo lograr que pequeños negocios y emprendedores pasen a la formalidad sin enfrentar trabas excesivas.
Pakomio plantea que muchas pymes se topan con un sistema tributario complejo, lenguaje técnico poco claro, trámites burocráticos y falta de coordinación entre instituciones. Todo esto desalienta a quienes buscan formalizarse. En ese sentido, propone avanzar hacia políticas integrales que faciliten el proceso en lugar de complicarlo.
La CCS, en tanto, ve en estas medidas una oportunidad para impulsar un terreno más equilibrado. Vial recordó que en octubre entrará en vigencia el cobro de IVA en origen a compras realizadas en plataformas extranjeras de e-commerce, lo que permitirá igualar condiciones con operadores locales y frenar parte del comercio informal ligado a importaciones no declaradas.
El peso de la economía informal en Chile
Aunque el reporte del SII entrega una fotografía parcial, expertos en economía estiman que la informalidad en Chile ronda entre el 20% y el 30% del PIB, dependiendo de la metodología utilizada. Este nivel de evasión tiene varias consecuencias:
- Menor recaudación fiscal: se pierden miles de millones en impuestos que podrían financiar educación, salud o infraestructura.
- Competencia desigual: los comercios informales pueden ofrecer precios más bajos al no incluir IVA ni cumplir regulaciones laborales.
- Precarización laboral: muchos trabajadores de este sector no cuentan con seguridad social ni contratos formales.
- Pérdida de confianza: la percepción de que unos cumplen y otros no erosiona la legitimidad del sistema tributario.
Medidas complementarias en discusión
Además del control a transferencias, existen otras iniciativas que podrían reforzar la estrategia del SII:
- Facturación electrónica universal: ampliar la obligatoriedad de emitir boletas electrónicas en todo tipo de ventas.
- Educación tributaria: capacitar a emprendedores en el uso de sistemas contables y en los beneficios de formalizarse.
- Simplificación de trámites: reducir costos y tiempos en la inscripción de empresas y obtención de permisos.
- Incentivos positivos: programas de apoyo financiero, acceso a créditos y beneficios para negocios que ingresen a la formalidad.
El rol del consumidor
Otro aspecto relevante es la responsabilidad del consumidor. En muchos casos, la informalidad se sostiene porque los clientes aceptan realizar pagos sin boleta a cambio de un precio más bajo.
Los gremios coinciden en que es necesario cambiar la cultura de consumo para que pedir la boleta sea un hábito natural. Esto no solo protege al Estado, sino también al consumidor, quien tiene mayor respaldo en caso de reclamos o devoluciones cuando la compra está formalizada.
Un primer balance que marca un precedente
El informe del SII representa la primera aplicación concreta de la nueva ley y sienta un precedente importante. Si bien aún falta procesar la información para determinar cuántos contribuyentes efectivamente evadieron impuestos, los gremios ven positivo que el Estado utilice herramientas tecnológicas para reducir la brecha entre el comercio formal e informal.
El desafío será mantener la presión fiscalizadora, pero al mismo tiempo abrir canales para que quienes hoy operan fuera del sistema encuentren una vía clara y accesible para formalizarse.
Vea también: Boleta o factura: SII revisa resultados de su fiscalización
Con la entrada en vigencia de nuevas normas como el IVA a plataformas extranjeras y la consolidación de sistemas de información bancaria, Chile avanza hacia un ecosistema tributario más transparente. Sin embargo, los próximos meses serán clave para evaluar el impacto real de estas medidas y medir si efectivamente contribuyen a disminuir la informalidad.
Los gremios del comercio seguirán atentos, no solo para proteger a sus asociados, sino también para garantizar un entorno de competencia justa que permita a las pymes crecer sin enfrentar la sombra de la evasión.


