El proyecto Centro Comercial Cencosud Shopping en Vitacura, que busca levantar un nuevo polo de comercio y servicios en la comuna, se encuentra bajo la lupa de organismos públicos que han planteado reparos medioambientales. Tres instituciones —la Seremi de Medio Ambiente Metropolitana, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y la Seremi de Salud— emitieron observaciones que ponen en entredicho aspectos vinculados al paisajismo, la fauna del sector y la gestión de residuos de la obra.
La iniciativa, que contempla una inversión aproximada de US$125 millones, es liderada por Cenco Malls, filial de Cencosud, y se ha presentado como un proyecto de carácter abierto, de baja altura y pensado para integrarse al entorno natural de Vitacura.
Sin embargo, las autoridades han solicitado modificaciones y aclaraciones en puntos clave para asegurar que el desarrollo cumpla con la normativa ambiental vigente y no afecte la biodiversidad del lugar.
Centro Comercial Cencosud Shopping: propuesta con sello urbano y natural
El Cencosud Shopping Vitacura se proyecta como un complejo de tres niveles de locales comerciales, que incluirá supermercado, tiendas ancla, un cine, un centro médico y espacios culturales. El diseño busca posicionarse como un centro abierto, con una propuesta arquitectónica de baja altura que armonice con el paisaje urbano y natural de la comuna.
En materia de infraestructura, el proyecto considera también un subterráneo para estacionamientos, mejoras en accesos viales y peatonales, así como la construcción de más de 1,5 kilómetros de ciclovías para fomentar la movilidad sustentable. Su emplazamiento está previsto en Avenida Santa Cruz N.º 5050, en Vitacura, un punto estratégico por su conectividad y cercanía a zonas residenciales.
El diseño conceptual apunta a convertir el espacio en un lugar de encuentro comunitario, combinando comercio, cultura y servicios con áreas verdes que refuercen la idea de integración con el medioambiente. Sin embargo, justamente la mirada ambiental ha sido el aspecto más cuestionado por las autoridades.
Reparos ambientales: flora, fauna y residuos en el centro del debate
De acuerdo con información publicada por La Segunda, tres organismos públicos realizaron observaciones específicas que deben ser consideradas dentro del proceso de evaluación ambiental.
En un oficio dirigido al director regional del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), Arturo Farías, la Seremi de Medio Ambiente Metropolitana, Sonia Reyes, señaló que el proyecto paisajístico debe ser revisado. Según explicó, los planes presentados no cumplen a cabalidad con las exigencias establecidas en el Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica (PPDA).
La autoridad enfatizó que el diseño del paisajismo debería incorporar mayoritariamente especies nativas de hoja perenne, propias del ecosistema mediterráneo de la zona central de Chile. Esto no solo permite respetar la biodiversidad local, sino que además favorece el uso eficiente del agua y la adaptación de las especies al entorno.
Críticas al plan de relocalización de reptiles
Uno de los puntos más sensibles corresponde a la fauna hallada en el terreno, particularmente reptiles como los lagartos del género Liolaemus. La Seremi de Medio Ambiente solicitó aclarar si el área destinada para la relocalización de estas especies es efectivamente de propiedad del titular del proyecto, y cómo se asegurará que no sea intervenida a futuro, lo que pondría en riesgo la sobrevivencia de los ejemplares trasladados.
A su vez, el director regional del SAG, Claudio Ternicier, rechazó la propuesta de traslado tal como fue planteada, argumentando que especies como Liolaemus tenuis, Liolaemus chiliensis y la culebra de cola larga presentan baja densidad poblacional en la zona. Por ello, el organismo indicó que el sitio receptor debe garantizar condiciones ambientales similares al hábitat original, de lo contrario, el proceso de relocalización podría fracasar y generar un daño mayor a la biodiversidad.
Observaciones de la Seremi de Salud
Por otra parte, el Seremi de Salud Metropolitano, Benjamín Soto, planteó reparos vinculados a la gestión de residuos y aguas grises durante la etapa de construcción y funcionamiento del centro comercial. La autoridad señaló que no se habían declarado todas las fuentes de ruido relacionadas con obras de demolición y faenas en altura, un aspecto crucial para evaluar el impacto en la calidad de vida de los vecinos.
Ajustes y compromisos ambientales voluntarios de Cencosud
Frente a las observaciones de las autoridades, la empresa desarrolladora presentó en julio una actualización de sus compromisos ambientales voluntarios, incorporando medidas adicionales orientadas a mitigar los posibles impactos del proyecto. Entre ellas se encuentran:
- Monitoreo arqueológico permanente, para resguardar eventuales hallazgos culturales.
- Capacitaciones a los trabajadores en materias de protección patrimonial y ambiental.
- Plan de comunicación comunitaria, en coordinación con el colegio Saint George, ubicado en las cercanías del proyecto.
- Programas de contratación local, a través de las Oficinas Municipales de Intermediación Laboral (OMIL).
- Gestión de residuos y reciclaje, con foco en la reducción de desechos y reutilización de materiales.
- Uso de maquinaria de bajas emisiones, con el fin de disminuir la contaminación atmosférica.
Estas medidas buscan reforzar la imagen del proyecto como una iniciativa responsable y alineada con estándares de sostenibilidad, aunque aún deberán ser evaluadas por las autoridades competentes para determinar si cumplen con los requisitos técnicos y legales.
Vitacura y el desafío de equilibrar desarrollo urbano y medio ambiente
El caso del Cencosud Shopping en Vitacura pone sobre la mesa un dilema recurrente en las grandes ciudades: cómo compatibilizar proyectos de alto impacto urbano con la preservación del medio ambiente.
Vitacura se caracteriza por su alta calidad de vida, abundancia de áreas verdes y una comunidad activa en temas medioambientales. La construcción de un centro comercial de gran escala, aunque con un diseño abierto y de baja altura, inevitablemente genera preocupación entre vecinos y organizaciones sociales sobre el efecto que podría tener en la flora, fauna y en la congestión vial.
Las observaciones de organismos públicos reflejan precisamente la necesidad de profundizar los estándares de sostenibilidad en este tipo de proyectos, asegurando que los beneficios económicos y sociales no se den a costa de un deterioro ambiental irreversible.
Posibles escenarios para el proyecto
En este momento, el proyecto se encuentra en una etapa clave de evaluación. Existen distintos escenarios posibles según la evolución del proceso:
- Aprobación con modificaciones: si Cencosud logra ajustar el proyecto a las exigencias de los organismos públicos, incorporando especies nativas y un plan de relocalización adecuado para la fauna, podría obtener luz verde para iniciar la construcción.
- Solicitud de nuevos estudios: las autoridades podrían requerir evaluaciones adicionales en temas específicos, lo que retrasaría el cronograma original.
- Rechazo del plan de relocalización: si no se garantiza la protección de especies en riesgo, el proyecto podría enfrentar mayores trabas regulatorias.
- Conflicto con la comunidad local: más allá de las exigencias legales, el respaldo de los vecinos será determinante para que el proyecto sea percibido como una oportunidad y no como una amenaza al entorno.
El Centro Comercial Cencosud Shopping en Vitacura representa una inversión significativa que busca transformar un sector estratégico de la comuna en un espacio comercial, cultural y de servicios de primer nivel. Sin embargo, el éxito del proyecto dependerá de su capacidad de responder de manera efectiva a las observaciones ambientales planteadas por la Seremi de Medio Ambiente, el SAG y la Seremi de Salud.
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En un contexto donde la sostenibilidad y la responsabilidad ambiental son cada vez más valoradas por la sociedad, proyectos de esta magnitud deben demostrar un compromiso real con la protección de la flora, la fauna y la calidad de vida de las comunidades.
El desenlace de este proceso de evaluación marcará un precedente importante en la relación entre desarrollo urbano y resguardo del medio ambiente en Chile, y servirá como ejemplo para futuros proyectos de infraestructura en zonas sensibles.


