La industria del tabaco premium en la región ha alcanzado una hegemonía histórica. Según el informe más reciente de la Asociación de Cigarros de América (CAA), Nicaragua, República Dominicana y Honduras han consolidado su posición como los proveedores exclusivos de puros hechos a mano para el mercado estadounidense, concentrando una cuota de mercado superior al 99%.
Durante los primeros tres trimestres de 2025, el flujo de importaciones hacia Estados Unidos alcanzó las 318.6 millones de unidades, lo que representa un crecimiento del 4.6% en comparación con el ejercicio anterior. Este dinamismo reafirma la resiliencia del sector frente a las fluctuaciones del comercio global.
Vea también: Mercado Libre revela tendencias en México
Cuotas por país de origen:
- Nicaragua: Se mantiene como el líder indiscutible con 190.4 millones de unidades exportadas (un incremento del 2.1%). Su prestigio y consistencia en calidad siguen capturando la mayor parte de la demanda.
- República Dominicana: Ocupa el segundo lugar con 69.9 millones de unidades, logrando una expansión del 3.8%.
- Honduras: Es el país con el crecimiento porcentual más dinámico del año, registrando un salto del 14.8% para alcanzar las 55.5 millones de unidades.
Nicaragua, Dominicana y Honduras acaparan el 99% del mercado de puros en EE. UU.
Un punto de inflexión crítico en el comportamiento del mercado ocurrió en marzo de 2025, mes en el que las importaciones se dispararon un 29%. Este fenómeno de anticipación de compras fue impulsado por la implementación de los aranceles denominados “Día de la Liberación” bajo la administración de Donald Trump.
A pesar de estas nuevas cargas impositivas, el apetito del consumidor estadounidense por el producto artesanal centroamericano y caribeño no ha mostrado signos de fatiga, lo que sugiere una baja elasticidad precio en el segmento premium.
Vea también: La «Cuesta de Enero» impacta al 60% de los mexicanos
De mantenerse la tendencia actual, 2025 se perfila para ser el quinto año consecutivo en el que las importaciones superan la barrera de los 400 millones de unidades. Esta estabilidad operativa no solo beneficia a las balanzas comerciales de los países productores, sino que garantiza la sostenibilidad de miles de empleos rurales y técnicos dedicados al cultivo y enrollado manual de tabaco.
Fuente: Centroamerica360.com


