El sector energético de Honduras inicia el 2026 bajo una dualidad compleja: mientras el Gobierno central opta por el proteccionismo al usuario mediante subsidios, los indicadores macroeconómicos y los especialistas advierten sobre un deterioro persistente en la competitividad industrial y la atracción de Inversión Extranjera Directa (IED).
A pesar de que la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) oficializó un incremento del 4.11% en la tarifa para el primer trimestre del año, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) confirmó que dicho ajuste será absorbido por el Estado, manteniendo el costo promedio en US$0.175 por kilovatio-hora.
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Honduras pierde atractivo por tarifas eléctricas
Para analistas y exdirectivos del gremio económico, como Amparo Canales, el alivio tarifario temporal no resuelve el problema estructural. Honduras enfrenta una tendencia decreciente en la IED, fenómeno atribuido en gran medida a los costos operativos energéticos, que figuran entre los más altos de la región.
«El alto costo de la energía eléctrica se ha consolidado como una barrera crítica para la inversión. Incrementa los costos de producción y coloca a las industrias locales en una posición de desventaja frente a sus pares regionales», señaló Canales.
Aunque el subsidio evita un impacto inmediato en el flujo de caja de los hogares, las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) operan bajo una incertidumbre constante. El temor reside en que el costo de generación y la ineficiencia del sistema se traduzcan, a mediano plazo, en un encarecimiento de bienes y servicios finales, alimentando presiones inflacionarias internas.
Críticas a la sostenibilidad fiscal y política
El manejo de las tarifas también ha generado suspicacias en el ámbito técnico. Kevin Rodríguez, experto en energía, ha calificado la estructura del ajuste como una «trampa financiera» para la próxima administración. Según Rodríguez:
- El ajuste real proyectado superaba el 10%.
- La decisión de fragmentar el aumento (4.11% ahora y un 6% diferido) traslada la responsabilidad fiscal al gobierno entrante.
- Se estima que el costo de mantener las tarifas congeladas durante este trimestre ascenderá a US$13.3 millones, fondos que provienen directamente de la Secretaría de Finanzas.
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Por su parte, la estatal eléctrica asegura que la medida es financieramente viable bajo el presupuesto prorrogado para 2026, el cual ya contempla partidas específicas para subsidios energéticos. Sin embargo, el desafío para Honduras sigue siendo la transición hacia una matriz energética más eficiente y económica que permita reducir la dependencia de las transferencias estatales y, finalmente, abaratar el costo real de la energía para incentivar el crecimiento económico.
Fuente: Revistaeyn.com


