El panorama macroeconómico de Panamá recibe un espaldarazo decisivo. En un encuentro de alto nivel entre el presidente de la República, José Raúl Mulino, y el titular del Grupo BID, Ilan Goldfajn, se confirmó que el organismo multilateral destinará una cartera de operaciones superior a los $1,000 millones de dólares para el ejercicio fiscal 2026.
Este compromiso financiero no solo representa una inyección de liquidez para el Estado, sino que actúa como un sello de confianza internacional sobre la gestión fiscal y la transparencia administrativa del país.
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El BID proyecta inversión histórica de $1,000 millones para Panamá
El programa de inversión para 2026 rompe con los esquemas tradicionales al proponer un modelo híbrido que equilibra el fortalecimiento institucional con el impulso al sector privado. Los ejes centrales de esta estrategia incluyen:
- Rumbo a la OCDE: El BID brindará acompañamiento técnico de primer nivel para facilitar el ingreso de Panamá a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Este movimiento es vital para la reputación financiera del país, buscando su salida definitiva de listas discriminatorias y la optimización de su perfil de riesgo soberano.
- Infraestructura Crítica: La continuidad de proyectos emblemáticos está asegurada, destacando el financiamiento para el tramo subterráneo de la Línea 3 del Metro, una obra piedra angular para la movilidad urbana y la eficiencia logística nacional.
- Sostenibilidad e Integración: Bajo una visión de resiliencia climática, se fomentarán iniciativas que vinculen a Panamá con el bloque de Centroamérica y República Dominicana, potenciando el comercio intrarregional.
- Dinamismo Empresarial: A través de BID Invest, se canalizarán recursos hacia el sector privado, priorizando la competitividad de las PYMES y el mercado de bonos sostenibles.
Sinergia Institucional y «Hub» de Inversiones
Ilan Goldfajn describió la relación con el Ejecutivo panameño como «estrecha y productiva», subrayando una alineación total en las prioridades de desarrollo. Por su parte, el presidente Mulino enfatizó que este respaldo es fruto de una política de estabilidad fiscal y apertura hacia la inversión extranjera.
«El BID promocionará al país como un hub de inversiones», sentenció Goldfajn, validando la posición geográfica y económica de Panamá como el activo más estratégico de la región.
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Para los especialistas del sector, este paquete de financiamiento funciona como un seguro de estabilidad. Al garantizar los fondos para 2026, el país no solo asegura la ejecución de sus planes de desarrollo estructural, sino que envía un mensaje de solidez a los mercados internacionales en un momento clave para la recuperación global.
Fuente: La Estrella de Panamá


