Un reciente estudio del Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la UCA ha puesto cifras a una realidad que se percibe en los mercados y hogares de El Salvador: la crisis en el precio de los alimentos está mermando significativamente la calidad de vida de la población.
El alto costo de la vida golpea el bolsillo de los salvadoreños
El 75.2 % de los encuestados afirma que el encarecimiento de la canasta básica ha golpeado directamente su economía familiar. Además, un 68.1 % percibe que los precios continuaron subiendo durante el último año.
La presión económica ha obligado al 58.2 % de las familias a dejar de comprar ciertos productos esenciales. Los alimentos que más se han sacrificado son la carne (32.4 %), la leche (14.9 %) y los frijoles (12.8 %).
Con una canasta básica urbana que ronda los $252.07 y una rural de $184.49, el salario mínimo actual de $408 resulta insuficiente para muchos, considerando que estos montos solo cubren alimentos y dejan fuera otros gastos vitales como servicios, vivienda o salud.
El informe destaca que la mayoría de estos productos provienen de países vecinos como Guatemala, Honduras y Nicaragua, lo que vuelve al país vulnerable ante las fluctuaciones de precios en la región.
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Esta encuesta, realizada a finales de 2025, subraya que la economía se mantiene como el desafío principal para la administración actual y la mayor preocupación para las familias salvadoreñas, quienes deben hacer malabares para mantener el plato de comida en la mesa.
Fuente: Radio America


