En un movimiento que sacude los cimientos de la integración andina, el Gobierno de Ecuador, a través del Servicio Nacional de Aduana (Senae), ha formalizado este martes la aplicación de un gravamen del 30% a todas las mercancías provenientes de Colombia. La medida, que entrará en vigor el próximo 1 de febrero, marca un punto de inflexión en las relaciones bilaterales entre las dos naciones vecinas, desatando una escalada de represalias comerciales y diplomáticas.
Ecuador oficializa arancel del 30%
La resolución del Senae no se limita al cobro de aranceles; establece además controles estrictos de aforo físico, documental y no intrusivo para las importaciones colombianas. El presidente Daniel Noboa ha justificado esta decisión bajo la premisa de una «falta de reciprocidad» por parte del gobierno de Gustavo Petro en el control del narcotráfico y la vigilancia de la frontera común.
«No hay comercio sostenible sin seguridad», sentenció el ministro de Producción, Luis Alberto Jaramillo, subrayando que la medida busca fortalecer la soberanía nacional en zonas críticas.
Una respuesta simétrica desde Bogotá
La reacción de Colombia no se hizo esperar. El gobierno de Petro, tras rechazar las acusaciones de Quito y presentar pruebas de sus operativos contra el crimen organizado, aplicó una medida espejo del 30% a los productos ecuatorianos y suspendió la exportación de energía eléctrica hacia Ecuador.
La tensión se agravó este lunes cuando Quito anunció un incremento radical en la tarifa de transporte de crudo colombiano a través del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), elevando el costo de $3 a $30 por barril. Desde Bogotá, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, calificó el acto como una «agresión basada en excusas» que entorpece cualquier intento de acercamiento.
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A pesar del intercambio de aranceles y el cierre de pasos fronterizos (manteniéndose habilitado únicamente Rumichaca), el ministro Jaramillo negó que ambos países se encuentren en una «guerra comercial».
Excepciones: La norma ecuatoriana contempla salvoconductos para regímenes especiales, reembarques e importaciones destinadas al sector petrolero y energético.
Canales diplomáticos: El Gobierno ecuatoriano afirma estar dispuesto a un «diálogo real», condicionado a una mayor vigilancia del lado colombiano de la frontera.
El Foro de Panamá: ¿La última oportunidad?
Todas las miradas están puestas en el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, que se celebrará este 28 y 29 de enero en Panamá. Existe la posibilidad de un encuentro bilateral entre Noboa y Petro que podría desactivar la crisis antes de que el nuevo arancel se materialice el domingo.
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La comunidad empresarial de ambos países observa con preocupación cómo la retórica de seguridad nacional ha desplazado a los acuerdos de libre comercio, poniendo en riesgo cadenas de suministro vitales para la región.
Fuente: Prensa-latina.cu


