El mercado laboral de Costa Rica ha iniciado el año 2026 mostrando señales de una estabilidad relativa, pero no exenta de retos estructurales que persisten en la economía nacional. Según los datos más recientes suministrados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), correspondientes al trimestre móvil que abarca noviembre y diciembre de 2025 junto con enero de 2026, la tasa de desempleo se situó en un 6,6%.
Este porcentaje refleja una consistencia notable si se compara con los cierres de periodos anteriores, consolidando una tendencia a la baja en comparación con las cifras de dos dígitos que el país enfrentó en años post-pandemia. Sin embargo, detrás de este número frío se esconde una radiografía compleja de la realidad laboral costarricense.
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Costa Rica registró un desempleo del 6,6 %
Uno de los puntos más relevantes del informe es la persistente brecha entre hombres y mujeres. Aunque el desempleo general es del 6,6%, el comportamiento por sexo varía:
- Hombres: La tasa de desempleo se ubicó en un 6,5%.
- Mujeres: El indicador alcanzó el 6,9%.
A pesar de que la brecha se ha cerrado significativamente en comparación con años anteriores (donde la diferencia solía ser de 4 o 5 puntos porcentuales), el acceso equitativo al empleo sigue siendo un tema pendiente en la agenda de políticas públicas de Costa Rica.
La caída en la tasa de ocupación: Una señal de alerta
A diferencia de la tasa de desempleo, que se mantuvo estable, la tasa de ocupación nacional experimentó un descenso preocupante. Se situó en un 50,7%, lo que representa una disminución estadísticamente significativa de 2,2 puntos porcentuales en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Este fenómeno sugiere que, si bien el desempleo no sube, es posible que una parte de la población esté abandonando la fuerza de trabajo (pasando a la inactividad) por desmotivación o cambios en sus condiciones de vida, en lugar de estar consiguiendo empleo formal de manera masiva. La tasa de no participación subió al 45,7%, evidenciando que más personas están fuera del mercado laboral activo.
Sectores que impulsan la economía
El reporte detalla que la población ocupada en Costa Rica se concentra principalmente en tres sectores clave que fungen como el motor del empleo nacional:
Comercio y Reparación: Representa el 16,2% de los ocupados, siendo históricamente el mayor empleador.
Enseñanza y Salud: Ocupa el segundo lugar con un 11,6%, reflejando la solidez de los servicios sociales y públicos.
Industria Manufacturera: Con un 10,4%, impulsada en gran medida por el dinamismo de las zonas francas y la exportación de dispositivos médicos.
A pesar de la baja tasa de desempleo, la calidad del empleo sigue siendo un reto. La informalidad laboral afecta a cerca del 37,7% de los trabajadores en el país. Esto significa que casi 4 de cada 10 personas ocupadas no cuentan con seguridad social ni garantías laborales plenas.
En este apartado, la brecha de género también se hace presente: los hombres presentan una tasa de informalidad del 39,4%, mientras que en las mujeres es del 35,1%. Este dato es curioso, pues aunque las mujeres tienen más dificultad para encontrar empleo (mayor desempleo), una vez que lo logran, tienden a insertarse en puestos ligeramente más formalizados que los hombres en sectores como educación o salud.
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El inicio de 2026 para Costa Rica se traduce en un mercado laboral que ha logrado estabilizar su tasa de desempleo en niveles sanos para la región, pero que aún lucha por recuperar los niveles de ocupación previos y por combatir una informalidad que parece haberse estancado en el tejido económico. El desafío para el resto del año será convertir esa estabilidad en una creación neta de empleos de calidad que logre atraer de vuelta a las personas que hoy se encuentran fuera de la fuerza laboral.


