En un movimiento que marca un punto de inflexión para el sector de servicios y la Inversión Extranjera Directa (IED) en el país, el gigante tecnológico Amazon ha formalizado un cambio drástico en sus compromisos operativos en Costa Rica. Tras casi dos décadas de expansión ininterrumpida de su fuerza laboral, la compañía ha obtenido el aval del Gobierno para reducir a la mitad su compromiso mínimo de empleo directo.
Mediante la publicación del Acuerdo Ejecutivo N.° 5-2026, el umbral obligatorio de contratación para la subsidiaria Amazon Support Services Costa Rica pasó de 16.450 a solo 8.225 plazas directas. Este ajuste normativo, solicitado por la empresa a finales de 2025, no es un hecho aislado, sino la respuesta local a una reconfiguración global de su modelo de negocio.
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Amazon ajusta su huella operativa en Costa Rica
La decisión de Amazon responde a una estrategia clara: priorizar la calidad y la eficiencia sobre el volumen de personal. Según fuentes cercanas al proceso, la adopción masiva de Inteligencia Artificial (IA) y la automatización de procesos operativos básicos —tareas que antes requerían de miles de agentes de servicio al cliente— ha permitido a la compañía operar de manera más ágil con una estructura más delgada.
Este fenómeno marca el fin de la era del «call center» tradicional para dar paso a una etapa de servicios de alto valor agregado. Mientras que en 2008 la operación inició con apenas 75 pioneros enfocados en soporte técnico en inglés, la visión actual busca que el aporte marginal de cada trabajador sea significativamente más alto, apoyado por herramientas tecnológicas de última generación.
A pesar del recorte en la meta de empleabilidad, Amazon ha reafirmado su permanencia y confianza en el clima de negocios costarricense. El compromiso de inversión de capital se mantiene firme: la empresa deberá sostener una inversión acumulada de $107,97 millones, manteniendo sus infraestructuras bajo el régimen de Zona Franca.
Expertos del sector señalan que este ajuste es un «baño de realidad» para el mercado laboral. La normalización de la demanda tras el auge de la pandemia y la competencia global por la eficiencia están obligando a las multinacionales a migrar hacia modelos donde la automatización toma el relevo de las tareas repetitivas.
El anuncio plantea interrogantes
El anuncio plantea interrogantes urgentes para la política pública de empleo. Con la reducción de estos umbrales, el país se enfrenta al reto de reconvertir a su fuerza laboral. Los especialistas coinciden en que la formación en habilidades tecnológicas y el dominio de la IA ya no son un valor añadido, sino un requisito de supervivencia en un ecosistema donde las grandes corporaciones ya no miden el éxito por la cantidad de escritorios ocupados, sino por la capacidad de innovación por empleado.
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Costa Rica sigue siendo un aliado estratégico para Amazon, pero las reglas del juego han cambiado: el futuro de la economía de servicios será automatizado o no será.
Fuente: El Financiero


