Latinoamérica acelera renovaciones en CEOs: ¿un cambio a tiempo?, durante los primeros meses de 2025, América Latina ha sido testigo de una avalancha de rotaciones en los máximos cargos ejecutivos de grandes empresas. Este fenómeno responde al entorno económico desafiante entre guerras comerciales, incertidumbre financiera y aceleración tecnológica, y a la creciente presión de los inversionistas por obtener resultados inmediatos. Según el Global CEO Turnover Report 2024 de Russell Reynolds Associates, el mundo corporativo vivió un año récord: 202 CEO destituidos en empresas de referencia global, un incremento del 9 % respecto al año anterior.
Las causas que explican estas transiciones son múltiples, aunque coinciden en la exigencia de reactivar los negocios de forma rápida. Las empresas buscan ejecutivos con visión digital, agilidad en la toma de decisiones y capacidad para liderar en tiempos de cambio disruptivo.
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El contexto regional: entre aranceles y desaceleración
América Latina inicia la segunda mitad de 2025 en una encrucijada. Por un lado, enfrenta los impactos de las sanciones arancelarias impuestas por EE.UU. a países como Brasil, India y México. Por otro, se encuentra en una fase de moderación económica, mientras las tasas de interés permanecen altas. En este escenario, los accionistas demandan movimientos estratégicos para mantener rentabilidad.
Las crisis externas como la guerra comercial promovida por Trump y los desafíos internos (como políticas fiscales, inflación o restricciones del crédito) obligan a los líderes empresariales a demostrar resultados tangibles con rapidez. Esa urgencia está impulsando la renovación acelerada de sus equipos ejecutivos.
Resultados débiles, ejecutivos fuera
En 2024, la rotación global de CEO alcanzó su punto más alto en varios años. Los inversionistas, frustrados por ciclos de resultados pobres o metas no cumplidas, han exigido cambios inmediatos. Las motivaciones van desde la necesidad de mejorar la eficiencia operativa, hasta buscar renovados enfoques ante disrupciones tecnológicas.
La carrera por asegurarse líderes capaces de transformar los modelos de negocio en un mundo digital ha acelerado decisiones. Y aunque no todas las salidas han sido abruptas, muchas responden a la expectativa de que un nuevo mando pueda inyectar dinamismo e innovación al negocio.
Transformaciones en la industria automotriz
La industria automotriz ha sido una de las más afectadas por la rotación. La transición hacia la electromovilidad y la competencia de nuevos actores globales, como BYD, está obligando a fabricantes históricos a repensar sus estrategias.
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Stellantis nombró Antonio Filosa como CEO global para revertir la caída de ventas frente a competidores chinos.
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Mercedes-Benz Brasil nombró a Denis Güven como nuevo CEO para camiones y buses en la región, en reemplazo de Achim Puchert.
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Renault Brasil designó al argentino Ariel Montenegro como nuevo CEO desde el 14 de julio.
Además, el grupo de concesionarios Automob (parte del Grupo Simpar) entregó las riendas a Sebastián Darío Los, quien asume la dirección tras años de experiencia en Cencosud. Su llegada apunta a fortalecer una red de concesionarios premium con nuevas estrategias comerciales.
Cambios en consumo masivo y retail
Sectores consolidados como el de bienes de consumo y retail también han experimentado cambios en sus máximos ejecutivos:
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Nestlé reemplazó a Mark Schneider por Laurent Freixe en agosto, tras evidencia de bajo rendimiento.
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Unilever eligió a Fernando Fernández, exlíder de la operación en Brasil, como nuevo CEO en reemplazo de Hein Schumacher.
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En Carrefour Brasil, Pablo Lorenzo asumió el liderazgo tras la salida de Stéphane Maquaire, quien lideró procesos clave como la integración del grupo BIG y la reciente salida a bolsa en Brasil.
Planificación estratégica en transiciones
Algunas organizaciones gestionan estos cambios con planificación precisa para asegurar continuidad operativa. Ese es el caso de MercadoLibre, donde Ariel Szarfsztejn asumirá el cargo de CEO a partir del 1 de enero de 2026. Mientras tanto, Marcos Galperin pasa a presidir el consejo para garantizar una transición ordenada. Un foco clave será la integración de IA en las operaciones del marketplace.
Tecnología y rotación en empresas tech
El sector tecnológico continúa liderando los cambios más radicales. En 2024 se registró un aumento del 90 % en cambios de CEO en empresas tecnológicas, con 40 reemplazos solo en este sector. Entre ellos, Intel nombró a Lip-Bu Tan tras la salida de Pat Gelsinger, marcando una nueva etapa tras los retrasos en su competitividad frente a Nvidia.
Esta tendencia indica la urgencia de tener dirigentes capaces de modernizar las operaciones, agilizar la toma de decisiones y responder con velocidad a los avances disruptivos en IA y redes.
Líderes que se mueven al consejo directivo
Más allá de salidas abruptas, algunas empresas optan por una transición progresiva: se preserva la experiencia del CEO saliente al integrarlo al consejo de administración mientras se completa la sucesión. Ejemplo: Arcos Dorados/McDonald’s LATAM promovió a Luis Raganato desde el cargo de COO para relevar a Marcelo Rabach, quien permanece como consejero estratégico.
Esta vía, usada también en Carrefour Brasil o Yduqs, permite combinar renovación con estabilidad, reduciendo riesgos en la conducción del negocio.
Jubilaciones planificadas: oportunidades para la renovación
En otros casos, los cambios obedecen a jubilaciones bien organizadas. Es el caso del veterano líder de Proximo Spirits, Luis Fernando Félix, quien cedió el paso a Mauricio Vergara con casi 25 años en la empresa. Su sucesor promete llevar el tequila mexicano a nuevas proyecciones internacionales.
Otras transiciones por jubilación incluyen cambios en líderes de compañías como Yduqs, donde Rossano Marques asumirá como CEO el 15 de agosto, manteniendo continuidad estratégica y estabilidad.
¿Será suficiente cambiar al CEO?
Cambiar el timón puede ser el primer paso, pero no garantiza resultados. La mayoría de las organizaciones enfrenta desafíos estructurales: financiación escasa, regulación compleja, cambio tecnológico acelerado y mercados globales saturados. Un nuevo CEO puede traer impulso, pero necesita contar con recursos, visión clara, respaldo del consejo y una cultura organizacional receptiva a la transformación.
En sectores como automotriz o retail, donde la IA, la digitalización y la sustentabilidad definen el futuro, los liderazgos exitosos serán aquellos capaces de fusionar innovación tecnológica con decisiones estratégicas de largo plazo.
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La alta rotación de CEOs en América Latina es una señal de urgencia empresarial, pero no resolverá por sí sola los problemas de fondo del sector.
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Empresas que planifican bien sus reemplazos, integran experiencia interna y adoptan tecnología disruptiva tendrán mayor probabilidad de éxito.
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La presión por resultados inmediatos debe evolucionar hacia estrategias sostenibles que integren innovación, eficiencia operativa y cultura de datos.
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El futuro del liderazgo en la región está condicionado no solo por los nombres, sino por la capacidad de adaptarse, transformar y trascender crisis estructurales.
El fenómeno deja una pregunta para inversionistas, consejeros y comunidades empresariales: ¿será suficiente cambiar al CEO, o es hora de replantear modelos completos de liderazgo corporativo?

