Grupo México mira expansión ferroviaria regional, comenzó a delinear una nueva etapa para su división de transporte al confirmar que Argentina y Brasil se encuentran entre los mercados prioritarios para una eventual expansión ferroviaria en América Latina. Sin embargo, la compañía dejó claro que cualquier decisión de inversión estará condicionada por dos variables fundamentales: la estabilidad regulatoria y el precio de los activos disponibles.
El anuncio se produce en un momento en el que el grupo industrial, propiedad del empresario Germán Larrea, registra un sólido desempeño financiero y busca identificar nuevas oportunidades de crecimiento fuera de México. La posibilidad de ingresar a dos de las economías más grandes de la región refleja el interés de la compañía por fortalecer su presencia en un negocio estratégico para el comercio, la minería y la logística continental.
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Argentina y Brasil, mercados con enorme potencial
Durante la presentación de los resultados financieros del segundo trimestre de 2026, Fernando López Guerra, director general de la división de Transportes de Grupo México, explicó que tanto Argentina como Brasil representan oportunidades de gran escala para la compañía.
Según el directivo, ambos mercados podrían alcanzar un tamaño similar o incluso superior al mercado ferroviario mexicano, donde actualmente opera la empresa. Esta dimensión convierte a los dos países en destinos atractivos para futuras inversiones, aunque insistió en que la decisión dependerá de las condiciones que ofrezca cada jurisdicción.
La compañía mantiene una posición de análisis permanente sobre ambos mercados, evaluando la evolución de los procesos regulatorios, la rentabilidad esperada y las características de cada proyecto antes de comprometer capital.
El proceso argentino sigue bajo observación
Uno de los escenarios que más interés despierta es Argentina, donde el Gobierno avanza en su proceso de privatización de las tres líneas ferroviarias de carga actualmente administradas por la empresa estatal Belgrano Cargas.
Grupo México ya había manifestado anteriormente su disposición a participar en este proceso. Incluso, durante una visita realizada al país en diciembre de 2025, la empresa estimó que podría llegar a invertir alrededor de US$3.000 millones si las condiciones resultan favorables.
No obstante, la compañía aclaró que una inversión de esta magnitud no se ejecutaría de manera inmediata. López Guerra señaló que desplegar un programa de ese tamaño requeriría entre cinco y ocho años, permitiendo desarrollar gradualmente la infraestructura, las operaciones y la modernización de la red ferroviaria.
Esta visión refleja una estrategia de largo plazo, donde la expansión se construye progresivamente y bajo criterios estrictos de rentabilidad.
La regulación será el factor decisivo
Más allá del tamaño del mercado, Grupo México considera que el verdadero elemento determinante será el marco regulatorio que finalmente adopte Argentina para su proceso de privatización.
Durante su intervención, el ejecutivo explicó que existen dos grandes modelos ferroviarios a nivel internacional.
El primero corresponde al modelo norteamericano, utilizado en países como Estados Unidos, Canadá y México, caracterizado por operadores integrados verticalmente que administran tanto la infraestructura como la operación ferroviaria.
El segundo es el modelo europeo, donde múltiples operadores comparten una misma infraestructura bajo esquemas de acceso abierto.
Desde la perspectiva de Grupo México, este último sistema presenta mayores dificultades operativas y financieras. Según la compañía, en varios mercados europeos la fragmentación de operadores ha obligado a una intervención constante de los gobiernos mediante subsidios para garantizar la sostenibilidad del sistema.
Por esa razón, la empresa considera indispensable que las reglas de operación sean claras antes de tomar cualquier decisión de inversión.
La existencia de un marco regulatorio estable no solo determina la rentabilidad futura, sino también la capacidad de realizar inversiones de largo plazo en infraestructura ferroviaria.
Brasil ofrece un entorno conocido
Mientras Argentina avanza en su proceso de transformación, Brasil aparece como otra alternativa atractiva para Grupo México.
En este caso, la compañía observa con mayor optimismo el entorno regulatorio, debido a que presenta similitudes con los sistemas utilizados en México, Estados Unidos y Canadá.
De acuerdo con López Guerra, actualmente existen algunos activos ferroviarios brasileños que podrían ajustarse a la estrategia de crecimiento del grupo.
Sin embargo, nuevamente el precio será determinante.
La empresa dejó claro que solo evaluará operaciones cuya valoración económica resulte coherente con el potencial de generación de valor esperado.
Esta disciplina financiera ha sido una característica constante de Grupo México, que históricamente ha privilegiado adquisiciones con retornos atractivos sobre expansiones aceleradas.
El crecimiento financiero fortalece la estrategia
El interés por nuevos mercados coincide con un periodo de fuerte crecimiento para el conglomerado industrial.
Durante el segundo trimestre de 2026, Grupo México reportó ganancias por US$2.000 millones, cifra que representa un incremento cercano al 90 % frente al mismo periodo del año anterior.
Estos resultados fortalecen la capacidad financiera del grupo para abordar futuros proyectos de expansión y respaldan una estrategia que combina crecimiento orgánico con posibles adquisiciones de activos estratégicos.
La solidez financiera también permite a la empresa analizar oportunidades de gran escala sin comprometer su estabilidad operativa.
El ferrocarril vuelve a ganar importancia
La estrategia de Grupo México refleja una tendencia que comienza a observarse en distintos países de América Latina: el renovado interés por el transporte ferroviario como herramienta para mejorar la competitividad logística.
El crecimiento del comercio internacional, el desarrollo minero, la expansión agrícola y la necesidad de reducir costos de transporte están impulsando nuevas inversiones en infraestructura ferroviaria.
En este contexto, los operadores con experiencia técnica, capacidad financiera y conocimiento operativo adquieren un papel cada vez más relevante.
Grupo México Transportes cuenta con una trayectoria consolidada en el manejo de redes ferroviarias de carga, lo que le permite posicionarse como uno de los potenciales participantes en los procesos de modernización que varios países de la región están impulsando.
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Expansión con prudencia
A pesar del interés evidente por ambos mercados, la compañía mantiene un enfoque conservador.
Las declaraciones de sus directivos muestran que la prioridad no es expandirse rápidamente, sino hacerlo bajo condiciones que garanticen estabilidad jurídica, reglas claras y rentabilidad sostenible.
En un negocio intensivo en capital como el ferroviario, donde las inversiones pueden extenderse durante varias décadas, la previsibilidad regulatoria resulta tan importante como el tamaño del mercado.
Por ello, tanto Argentina como Brasil seguirán siendo objeto de análisis permanente mientras evolucionan sus respectivos procesos regulatorios y aparecen nuevas oportunidades de inversión.
La estrategia demuestra que Grupo México busca construir crecimiento regional sin sacrificar disciplina financiera, privilegiando proyectos que ofrezcan seguridad para el inversionista y perspectivas de desarrollo a largo plazo.

