Apuestas bajo presión fiscal en Brasil, la industria de las apuestas online en Brasil atraviesa uno de sus momentos más delicados desde el inicio de su proceso de regulación. Mientras el país avanza en una ambiciosa reforma tributaria con el objetivo de simplificar el sistema impositivo y mejorar la recaudación, un nuevo estudio encendió las alarmas en el sector: la carga fiscal que enfrentan las plataformas de apuestas podría escalar hasta niveles cercanos al 42% de la facturación, ubicándolas entre las actividades con mayor presión impositiva del país.
La advertencia surge de un informe elaborado por la consultora LCA, a pedido del Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR), y divulgado por el medio Poder360. El documento analiza el impacto acumulado de la estructura tributaria actual y del nuevo esquema que se implementará de forma progresiva hasta 2033, cuando la reforma esté completamente operativa.
Según las proyecciones, el sector pasaría de una carga tributaria cercana al 32% en 2025 primer año del mercado plenamente regulado a aproximadamente 42% en menos de una década, lo que representa un aumento de diez puntos porcentuales en un período relativamente corto. Para la industria, este escenario no solo pone en riesgo la rentabilidad de los operadores formales, sino que podría fortalecer al mercado ilegal y socavar los objetivos de regulación, control y protección al consumidor.
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Un mercado joven, pero ya altamente gravado
El mercado brasileño de apuestas online es reciente, pero de gran escala. En 2025, primer año bajo un marco regulatorio más claro, las plataformas legales generaron ingresos brutos estimados en R$37.000 millones (alrededor de US$7.090 millones). Esta cifra corresponde a la facturación antes del pago de premios a los jugadores y sin incluir el impuesto a las ganancias aplicable sobre esos montos.
A partir de esa actividad, el gobierno federal recaudó cerca de R$9.950 millones en impuestos directos durante ese año. No obstante, desde la industria sostienen que la contribución total fue aún mayor. Si se incluyen tributos indirectos, cargos regulatorios y tasas que no son administradas directamente por la Receita Federal, el monto abonado superaría los R$10.700 millones (aproximadamente US$2.050 millones).
En términos simples, incluso antes de que la reforma tributaria despliegue todos sus efectos, casi un tercio de la facturación bruta del sector ya se destina al pago de impuestos y contribuciones, una proporción que el estudio considera elevada para una industria que aún se encuentra en etapa de consolidación.
Las destinaciones sociales: un componente clave del peso fiscal
Uno de los pilares de la estructura tributaria actual del sector son las llamadas destinaciones sociales. Hoy, las plataformas reguladas deben pagar una alícuota del 12% sobre la facturación bruta destinada a diferentes fines públicos, que incluyen deporte, educación y programas sociales.
Este porcentaje no es estático. Según la normativa vigente, la alícuota aumentará de forma escalonada hasta alcanzar el 15% en 2028, lo que implica una presión adicional sobre los márgenes de las empresas. A esta carga se suman otros tributos relevantes, como:
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El Impuesto a la Renta de las Personas Jurídicas (IRPJ)
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La Contribución Social sobre el Lucro Líquido (CSLL)
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Impuestos municipales
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Tasas regulatorias y costos de licenciamiento
El informe subraya que, aun sin considerar la reforma tributaria, la combinación de estos gravámenes ya posiciona al sector de apuestas online como uno de los más exigidos fiscalmente dentro del ecosistema digital brasileño.
La reforma tributaria: simplificación sin alivio
El gobierno brasileño ha defendido la reforma tributaria como un paso necesario para modernizar un sistema históricamente complejo, fragmentado y costoso de administrar. En ese marco, varios impuestos actuales serán eliminados y reemplazados por nuevos tributos de base más amplia.
A partir de 2027, impuestos federales como el PIS y la Cofins desaparecerán y serán sustituidos por la Contribución sobre Bienes y Servicios (CBS). En una segunda etapa, prevista para 2033, tributos estaduales y municipales como el ICMS y el ISS serán reemplazados por el Impuesto sobre Bienes y Servicios (IBS).
En teoría, este rediseño debería simplificar el cumplimiento tributario y reducir distorsiones. Sin embargo, el estudio de LCA advierte que, en el caso específico de las plataformas de apuestas, la simplificación no se traducirá en una reducción de la carga total, sino todo lo contrario.
Las proyecciones indican que, una vez implementados todos los cambios, la suma de impuestos y contribuciones podría elevar la presión fiscal total hasta niveles cercanos al 42% de la facturación, una cifra que genera inquietud tanto en operadores locales como internacionales interesados en el mercado brasileño.
Comparaciones incómodas con otros sectores
Otro de los puntos críticos señalados por el informe es la desigualdad en la presión fiscal entre sectores económicos. De acuerdo con el relevamiento, las plataformas de apuestas online enfrentan una carga de tributos federales cercana al 27%, muy por encima de la que soportan otras actividades intensivas en tecnología y servicios digitales.
Sectores como tecnología de la información, telecomunicaciones y servicios digitales presentan cargas considerablemente menores, pese a operar con modelos de negocio comparables en términos de escala, digitalización y alcance nacional.
Para el IBJR, esta disparidad introduce una distorsión competitiva que no responde a criterios económicos claros y que podría desalentar la inversión en un mercado que, paradójicamente, el propio Estado busca formalizar y regular.
El riesgo de fortalecer al mercado ilegal
La principal preocupación del sector no es solo la pérdida de rentabilidad, sino el impacto estructural que una carga fiscal excesiva puede tener sobre el ecosistema del juego online en Brasil.
Según André Gelfi, director y cofundador del Instituto Brasileño de Juego Responsable, aumentar los impuestos sobre los operadores que cumplen la ley puede tener un efecto contraproducente. “Gravar aún más a quienes están regulados es un incentivo directo al mercado clandestino, que ya drena miles de millones de reales de la economía brasileña sin ofrecer ningún tipo de protección al ciudadano”, advirtió.
El mercado ilegal de apuestas opera sin pagar impuestos, sin cumplir estándares de juego responsable y sin mecanismos efectivos de protección al consumidor. En ese contexto, una brecha demasiado grande entre los costos de operar legalmente y las ventajas del circuito informal puede empujar tanto a operadores como a jugadores hacia canales no regulados.
Fiscalidad y regulación: una relación delicada
Desde una perspectiva económica, distintos estudios internacionales coinciden en que la fiscalidad es una herramienta clave para moldear el comportamiento del mercado. Una carga impositiva razonable puede incentivar la formalización, ampliar la base de operadores regulados y, en última instancia, mejorar la recaudación estatal.
Por el contrario, una presión fiscal excesiva suele generar el efecto opuesto: reducción de márgenes, menor inversión, salida de operadores formales y crecimiento de la informalidad.
Eric Brasil, economista y director de LCA, explicó que la evidencia empírica muestra una relación directa entre carga tributaria competitiva y éxito regulatorio. “Los países que logran equilibrar impuestos, regulación y atractivo económico suelen reducir la actividad ilegal, proteger mejor a los consumidores y recaudar más a través de operadores formales”, señaló.
Un mercado estratégico para la recaudación
Brasil es uno de los mercados de apuestas online más grandes y prometedores de América Latina. Su tamaño poblacional, penetración digital y cultura deportiva lo convierten en un objetivo prioritario para operadores globales.
Desde el punto de vista fiscal, el sector representa una fuente relevante y creciente de ingresos públicos. Sin embargo, el estudio sugiere que maximizar la recaudación en el corto plazo a costa de la sostenibilidad del mercado podría ser una estrategia miope.
El desafío para el Estado brasileño es encontrar un equilibrio entre recaudar, regular y fomentar un mercado formal competitivo. La reforma tributaria ofrece una oportunidad para corregir distorsiones, pero también plantea el riesgo de profundizarlas si no se consideran las particularidades del sector.
Una señal para inversores y operadores
La discusión sobre la carga fiscal no es solo técnica. También envía señales claras a los inversores internacionales que evalúan ingresar o expandirse en Brasil. Un entorno regulatorio previsible y una fiscalidad competitiva suelen ser factores determinantes para atraer capital, tecnología y empleo.
Si la presión impositiva alcanza niveles percibidos como excesivos, el país podría perder atractivo frente a otros mercados emergentes que compiten por captar inversiones en la industria del juego online.
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Un debate que recién comienza
A medida que la reforma tributaria avance en el Congreso y se definan las reglamentaciones específicas, el debate entre el sector privado y el Estado probablemente se intensifique. El informe del IBJR y LCA no busca frenar la reforma, sino poner sobre la mesa los riesgos de una implementación que no contemple la realidad económica del sector.
El futuro del mercado de apuestas online en Brasil dependerá, en gran medida, de la capacidad de las autoridades para diseñar un esquema tributario que promueva la formalidad, proteja al consumidor y asegure una recaudación sostenible en el tiempo.


