Las ventas minoristas en Córdoba retroceden un 10 % interanual en septiembre
El comercio minorista de la ciudad de Córdoba cerró el mes de septiembre con un nuevo retroceso en sus niveles de actividad, confirmando la tendencia descendente que viene registrándose a lo largo de 2025. Según el Observatorio Comercial de la Cámara de Comercio de Córdoba (CCC), las ventas medidas en unidades cayeron un 10 % interanual, mientras que la rentabilidad promedio se redujo un 5 % respecto del mismo mes del año pasado.
La contracción del consumo, el aumento sostenido de precios y la pérdida del poder adquisitivo de los hogares continúan impactando en el desempeño de los comercios, que enfrentan un contexto económico marcado por la recesión y la incertidumbre.
Un panorama de retracción sostenida
El relevamiento de la CCC se realizó durante la última semana de septiembre en corredores comerciales, zonas céntricas y centros de compras de la capital provincial. El informe muestra que, en comparación con agosto, las ventas también descendieron un 1 % mensual, tanto en unidades como en rentabilidad, lo que confirma la falta de señales de recuperación en el corto plazo.
Vea también: Cencosud busca consolidarse en Argentina con la posible compra de Carrefour
En términos de facturación, el ticket promedio fue de 135.067 pesos, equivalente a unos 100 dólares al tipo de cambio oficial. Aunque esta cifra representa un incremento frente a los 121.000 pesos de agosto, la cámara aclara que la mejora se explica principalmente por el ajuste de precios y no por un mayor volumen de operaciones.
Solo el 22 % de los comerciantes relevados afirmó haber alcanzado las metas de venta proyectadas para el mes, mientras que el 78 % restante reconoció haber cerrado septiembre por debajo de sus expectativas. Estos datos reflejan el agotamiento del poder de compra de los consumidores cordobeses, un fenómeno que se replica en otras provincias argentinas.
Diferencias según ubicación y rubro
El desempeño de las ventas no fue homogéneo en todos los puntos de la ciudad. Los locales ubicados en los shoppings de Córdoba mostraron una leve mejora respecto a los del centro y los corredores barriales, gracias al movimiento generado por promociones especiales, eventos de fin de semana y la mayor afluencia de turistas.
Por el contrario, los comercios de cercanía y los negocios familiares continúan atravesando dificultades para sostener sus niveles de facturación, con caídas de entre el 8 y el 15 % interanual según el rubro.
Los sectores con mejor desempeño relativo fueron electrónica e informática, impulsados por la demanda de dispositivos y accesorios tecnológicos, y el de estética y cuidado personal, que logró mantenerse gracias a promociones y programas de fidelización.
En cambio, los rubros de indumentaria y calzado encabezaron la lista de los más afectados, con caídas de dos dígitos. La combinación de precios elevados, cambios de temporada y menor disposición al gasto impactó directamente en las ventas de ropa y accesorios, especialmente en los negocios medianos y pequeños.
Los hábitos de consumo y las formas de pago
El informe también analiza las modalidades de pago más utilizadas por los consumidores cordobeses durante septiembre. La tarjeta de crédito sigue siendo la herramienta predominante, elegida por la mayoría de los compradores debido a la posibilidad de financiar las compras en cuotas.
En segundo lugar se ubican los medios electrónicos de pago (como billeteras digitales y transferencias), que continúan ganando terreno entre los segmentos más jóvenes. El débito y el efectivo muestran una participación menor, aunque todavía conservan relevancia en rubros de menor valor promedio.
Esta tendencia confirma un cambio estructural en los hábitos de pago, con consumidores que buscan aplazar el gasto o acceder a beneficios de financiación, incluso a costa de mayores costos financieros.
El presidente de la Cámara de Comercio de Córdoba, Sebastián Parra, señaló que los resultados del observatorio “reflejan la compleja realidad que atraviesa el comercio minorista local, con un bajo nivel de consumo que afecta directamente la rentabilidad de los negocios”.
Parra subrayó que el sector se encuentra en una situación de “resistencia y adaptación constante”, intentando sostener la actividad frente a un escenario de caída en la demanda y aumento de costos fijos.
“Los comerciantes hacen un esfuerzo enorme para mantener el empleo y cumplir con sus proveedores, pero la falta de liquidez y el escaso margen de rentabilidad ponen en riesgo la continuidad de muchos emprendimientos”, advirtió el dirigente.
También hizo hincapié en la necesidad de medidas que incentiven el consumo interno y faciliten el acceso al crédito, especialmente para las pymes, que representan el núcleo del tejido económico cordobés y son responsables de una parte significativa del empleo en la provincia.
Los analistas del observatorio identifican varios factores detrás del retroceso de las ventas. En primer lugar, la inflación persistente erosiona los ingresos disponibles, obligando a los consumidores a priorizar productos esenciales y postergar compras no urgentes.
En segundo lugar, la alta carga impositiva y los costos financieros elevados dificultan que los comercios mantengan precios competitivos sin sacrificar rentabilidad.
Por último, el menor dinamismo del crédito al consumo, sumado a la incertidumbre política y económica, desalienta las compras de bienes durables y los proyectos de inversión del sector comercial.
El informe señala que incluso en los períodos de mayor movimiento, como el Día de la Madre o las vacaciones de invierno, las ventas no logran compensar las pérdidas acumuladas durante el año.
Pese al contexto adverso, la mayoría de los empresarios consultados mantiene su compromiso con la continuidad laboral y evita reducir personal, aunque muchos admiten haber implementado ajustes de horarios o reducción de costos operativos para equilibrar sus cuentas.
Las estrategias más comunes incluyen la búsqueda de promociones cruzadas, acuerdos con bancos y el uso de redes sociales para captar nuevos clientes. Algunos comercios también han incorporado canales digitales de venta, aunque reconocen que los resultados aún son modestos frente a los costos de implementación.
En este sentido, Parra insistió en que el acceso al financiamiento y la reducción de la carga impositiva son claves para sostener al sector: “Las pymes no piden subsidios, sino condiciones estables para producir, vender y crecer”.
Vea también: Pipestore revoluciona las compras internacionales puerta a puerta en Argentina
De cara al último trimestre del año, la Cámara de Comercio prevé un panorama de cautela, aunque no descarta cierta recuperación en noviembre y diciembre, impulsada por las festividades y el turismo interno.
Sin embargo, la entidad advierte que sin una mejora del poder adquisitivo y políticas de incentivo al consumo, la recuperación será limitada.
El observatorio continuará monitoreando la evolución de las ventas, con especial atención al impacto de los programas de financiación y descuentos que podrían reactivarse en los próximos meses.
Mientras tanto, los comerciantes cordobeses confían en que el cierre de 2025 permita al menos estabilizar los niveles de actividad, después de un año marcado por la incertidumbre y la retracción del mercado interno.

