La ropa se consolida como el regalo más elegido para el Día del Padre
A medida que se aproxima el Día del Padre, que este año en Argentina se celebra el domingo 16 de junio, el consumo comienza a mostrar señales de una reactivación moderada en medio de un entorno económico todavía complejo. Aunque la incertidumbre macroeconómica y la presión inflacionaria siguen marcando el ritmo del mercado interno, las fechas especiales, como esta celebración familiar, siguen siendo una oportunidad clave para la actividad comercial.
En este contexto, la ropa ha logrado posicionarse como el regalo más popular para los padres argentinos, liderando el ranking de productos elegidos con un 35 % de las preferencias. Así lo revela un estudio reciente realizado por la consultora Focus Market, que analizó las tendencias de consumo en las semanas previas a la fecha.
Detrás del protagonismo de la indumentaria como principal opción de regalo, se esconde una lógica económica y emocional: por un lado, se trata de un producto útil, tangible y fácil de personalizar; por otro, su precio puede ajustarse a distintos presupuestos. Camisas, buzos, remeras y ropa interior son algunos de los artículos más buscados, tanto en locales físicos como en tiendas online.
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La segunda categoría más elegida son las experiencias, con un 22 % de las preferencias. Este segmento incluye propuestas como cenas, degustaciones, sesiones de spa, escapadas de fin de semana o actividades recreativas. Las experiencias han ganado terreno en los últimos años como una alternativa emocional y significativa, aunque su costo tiende a ser más elevado y, por ende, más selectivo según el poder adquisitivo del comprador.
En tercer lugar, aparecen los productos vinculados al consumo gourmet, como vinos, licores y delicatessen, que representan un 14 % de las elecciones. Este tipo de regalo suele combinarse con algún otro presente, o bien utilizarse como obsequio principal cuando se conoce bien el gusto del destinatario.
Hábitos de compra: centros comerciales a cielo abierto ganan terreno
Una de las conclusiones más llamativas del informe de Focus Market es el cambio en los canales de compra elegidos por los consumidores. Mientras que en años anteriores predominaban los shoppings y el comercio electrónico, en esta edición del Día del Padre los centros comerciales a cielo abierto se consolidan como el lugar preferido para realizar las compras.
Esta tendencia puede explicarse por varios factores. Por un lado, los centros comerciales abiertos suelen ofrecer mejores condiciones de accesibilidad, menores costos operativos para los locales —lo que permite trasladar descuentos al consumidor— y una oferta variada con competencia directa entre comerciantes. Además, el hecho de poder comparar precios físicamente, sin intermediación tecnológica, es percibido como una ventaja en un escenario donde cada peso cuenta.
Otro factor no menor es la posibilidad de aprovechar promociones exclusivas que muchas veces no se replican en canales digitales. El consumidor promedio está priorizando el ahorro y la oportunidad, por lo que busca activamente alternativas que le permitan mantener un gesto significativo sin comprometer su economía personal.
Gasto promedio en alza, pero condicionado por la inflación
El relevamiento también indica que el gasto promedio por regalo alcanzará los 72.000 pesos argentinos, equivalentes a unos 62 dólares al tipo de cambio actual. Esto representa un incremento sustancial en relación con el año anterior, cuando el promedio fue de 49.500 pesos (alrededor de 42 dólares).
No obstante, este aumento no refleja necesariamente una mejora en el poder adquisitivo de los consumidores. Por el contrario, está íntimamente relacionado con el alza de precios generalizada que afecta al país desde hace varios años. El encarecimiento de los productos —tanto nacionales como importados— ha obligado a los compradores a gastar más para acceder a los mismos bienes o servicios.
Este fenómeno también explica por qué algunos consumidores eligen obsequios más simbólicos o buscan promociones especiales a último momento. El bolsillo ajustado convive con el deseo de celebrar, y esa tensión se manifiesta en la forma en que se planifican (o se improvisan) las compras.
Las campañas comerciales asociadas al Día del Padre están marcadas por una fuerte presencia de descuentos, bonificaciones por medios de pago y promociones 2×1. La necesidad de dinamizar el consumo ha llevado a marcas y comercios a ofrecer condiciones atractivas para captar a un comprador que, según el director de Focus Market, Damián Di Pace, “actúa con más prudencia”.
En declaraciones recientes, Di Pace explicó que el comportamiento del consumidor se caracteriza por postergar la compra hasta último momento, lo que obliga a los comercios a extender horarios, reforzar el personal y generar acciones de marketing de corto alcance. El consumo estacional se vuelve, en este marco, un salvavidas para sectores que han sufrido fuertes caídas durante los primeros meses del año.
Cabe destacar que muchas promociones están asociadas al uso de tarjetas de crédito, programas de puntos o billeteras virtuales, lo que refleja también una digitalización parcial en la forma de pago, aunque no necesariamente en el canal de compra.
La actual coyuntura económica argentina condiciona fuertemente las decisiones de compra. Con una inflación acumulada que sigue erosionando el ingreso real y una recesión que ha afectado al empleo y al consumo masivo, la reactivación que puede verse en fechas especiales como el Día del Padre es, en el mejor de los casos, transitoria.
Sin embargo, estas fechas también ofrecen una ventana para observar tendencias emergentes y cambios de comportamiento. La preferencia por centros comerciales abiertos, la inclinación hacia regalos útiles y el aprovechamiento intensivo de promociones son señales claras de un consumidor más racional, más exigente y menos impulsivo.
Esta “nueva normalidad del consumo” obliga a las marcas a replantear sus estrategias y a ofrecer no solo buenos precios, sino también propuestas de valor más completas, donde el servicio, la atención y la experiencia de compra sean diferenciadores clave.
En este escenario, los comercios de cercanía y las pymes pueden verse beneficiados. Al priorizar los centros comerciales a cielo abierto y evitar traslados largos o lugares con altos precios, muchos consumidores optan por comprar en su barrio o en zonas comerciales conocidas. Esto puede representar una oportunidad para revitalizar el comercio local, que en muchos casos atraviesa dificultades por la baja en la demanda.
Para capitalizar este momento, es clave que los comercios pequeños se sumen a las promociones, amplíen su visibilidad en redes sociales y fortalezcan la atención personalizada. La cercanía con el cliente puede convertirse en una ventaja competitiva frente a grandes cadenas o plataformas digitales.
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El Día del Padre 2025 en Argentina se perfila como una celebración atravesada por la prudencia, pero no exenta de significado. Si bien el contexto económico impone límites claros, los consumidores siguen buscando formas de homenajear a sus seres queridos. La ropa aparece como la opción más elegida por su equilibrio entre utilidad, accesibilidad y variedad; las experiencias y los productos gourmet también mantienen su atractivo en segmentos específicos.
Los comercios, por su parte, se adaptan a esta nueva lógica de consumo, donde la decisión de compra es más racional, más comparativa y más sensible al precio. A corto plazo, fechas como esta funcionan como un estímulo para el consumo; a mediano y largo plazo, representan un termómetro útil para analizar la evolución de los hábitos de compra de los argentinos.


