Horst Paulmann y la expropiación de la bodega Arizu en Mendoza
La historia de Horst Paulmann, fundador del gigante minorista Cencosud, está marcada por su visión empresarial y también por desafíos inesperados. Paulmann, quien falleció recientemente, fue responsable de la expansión de Jumbo, Easy, Tiendas París y Vea en Argentina. Sin embargo, en Mendoza, experimentó una de sus mayores frustraciones: la expropiación de la emblemática bodega Arizu, un proyecto que nunca logró concretar y que terminó en manos del Estado para su restauración.
Cencosud y su expansión en Argentina
La relación comercial de Paulmann con Argentina comenzó con pequeños emprendimientos, pero en 2004 dio un salto significativo al adquirir los activos de Disco. Con esta operación, también se hizo con la cadena Vea, fundada por los hermanos Angulo. Esto le permitió consolidar una presencia estratégica en el país y, en particular, en Mendoza.
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El desembarco de Jumbo y Easy generó un impacto comercial en la provincia, cambiando la fisonomía de Godoy Cruz. Incluso, para construir uno de sus supermercados, se trasladó una parroquia. La visión de Paulmann era clara: transformar el comercio minorista con grandes superficies y una experiencia de compra diferente.
El conflicto por la bodega Arizu
Uno de los proyectos que Paulmann no pudo concretar fue la construcción de un nuevo Jumbo en la ex bodega Arizu, un terreno que Cencosud compró en 1998 con la intención de desarrollar un centro comercial. Sin embargo, la oposición de los vecinos y la declaración del sitio como patrimonio histórico impidieron el avance del proyecto. Como resultado, el edificio quedó abandonado, acumulando décadas de deterioro.
En 2011, el entonces intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, negoció con Cencosud para convertir el inmueble en un «shopping del vino» que combinaría comercio y preservación del patrimonio. Sin embargo, la falta de inversión y la inacción llevaron a un prolongado litigio político y judicial.
El proceso de expropiación
En 2017, tras años de negociaciones fallidas, el Gobierno de Mendoza declaró el terreno de utilidad pública y lo expropió a través de una ley. Como estipula la normativa, se pagó el avalúo fiscal más un 30% adicional. Finalmente, en 2019, la operación se concretó con un pago de 19 millones de pesos.
La expropiación generó malestar en Paulmann, quien en una entrevista con La Nación expresó su descontento con la medida y con el gobierno de Mauricio Macri. «No había razones para expropiar», afirmó, destacando que no solo perdió el terreno en Mendoza, sino también un proyecto en San Isidro, Buenos Aires.
El renacer de la bodega Arizu
Tras la expropiación, la Municipalidad de Godoy Cruz tomó el control del inmueble y dio un giro radical a su destino. La bodega Arizu comenzó a transformarse en un centro cultural y de convenciones, con un enfoque en la restauración del patrimonio histórico.
Este proyecto se suma a otros desarrollos urbanos en la provincia, como la reconversión de un baldío en el barrio Fuchs en una plaza modelo. Estas iniciativas buscan revitalizar espacios abandonados y darles un nuevo uso en beneficio de la comunidad.
Un legado marcado por la visión y la controversia
La trayectoria de Horst Paulmann estuvo marcada por la innovación y el crecimiento, pero también por desafíos y obstáculos. Su impacto en el comercio minorista de Argentina es innegable, y su visión transformó la experiencia de compra en Mendoza y otras provincias. Sin embargo, la expropiación de la bodega Arizu dejó una huella de frustración en su legado.
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Hoy, el sitio que alguna vez soñó con convertir en un nuevo Jumbo se erige como un emblema de la preservación histórica y la evolución urbana de Mendoza. Un capítulo más en la compleja relación entre los grandes empresarios y las decisiones estatales.


