En Argentina el mes de junio fue donde menos carne se consumió
El consumo de carne vacuna en Argentina ha alcanzado niveles históricamente bajos en junio de 2024, según un reciente informe elaborado por la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (CICCRA). Este descenso ha sido atribuido a la pérdida del poder adquisitivo de la población y a la disminución en la producción de carne, causada por la liquidación de ganado como consecuencia de la sequía de 2023.
La sequía de 2023 tuvo un impacto devastador en la ganadería argentina, obligando a muchos productores a liquidar su ganado debido a la falta de agua y pasto. Esta situación, combinada con la pérdida del poder adquisitivo de la población, ha llevado a una reducción significativa en el consumo de carne vacuna en 2024. En los primeros seis meses del año, el consumo de carne bovina se redujo un 16,7%, alcanzando el nivel más bajo de los últimos 13 años.
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El informe también señala una significativa reducción en la faena de hacienda vacuna. En junio de 2024, la faena se redujo a 1,027 millones de cabezas, marcando el nivel más bajo en lo que va del año. Al comparar con el nivel de actividad sectorial de junio del año pasado, la contracción fue del 22,1%. Este descenso drástico en la faena es atribuido principalmente a los efectos climáticos adversos que llevaron a un pico de liquidación seguido por una caída pronunciada en la producción.
En los primeros seis meses del año, un total de 359 establecimientos faenaron 6,556 millones de cabezas de hacienda vacuna, una caída del 10,6% en comparación con el mismo período de 2023. La industria frigorífica vacuna produjo 1,490 millones de toneladas res con hueso (tn/r/c/h) de carne, lo que significó una caída del 10,1% interanual y una retracción de 168,1 mil tn/r/c/h.
Aumento en las exportaciones de carne bovina
A pesar de la disminución en el consumo interno y la producción, las exportaciones de carne bovina mostraron un incremento durante el primer semestre de 2024. Las exportaciones ascendieron a 440,5 mil tn/r/c/h, un aumento del 6,7% en comparación con el mismo período del año anterior, lo que equivale a 27,6 mil tn/r/c/h adicionales. Sin embargo, el informe de CICCRA destaca que este aumento en las exportaciones excluye los envíos de huesos con carne a China.
La pérdida del poder adquisitivo es un factor clave en la reducción del consumo de carne vacuna en Argentina. La inflación y el aumento en los precios de los alimentos han afectado gravemente la capacidad de compra de los consumidores. Además, la carne vacuna, siendo un producto de alto costo, se ha vuelto menos accesible para muchas familias, que han tenido que optar por alternativas más económicas.
Por otro lado, la sequía de 2023 no solo afectó la producción de carne, sino que también tuvo repercusiones en la calidad del pasto y los recursos hídricos disponibles para la ganadería. La falta de agua y alimento adecuado llevó a muchos productores a reducir sus rebaños, lo que impactó directamente en la oferta de carne vacuna en el mercado.
La situación actual plantea desafíos significativos para la industria cárnica en Argentina. A medida que la economía intenta recuperarse y se buscan soluciones para mitigar los efectos de la sequía, es crucial implementar medidas que apoyen a los productores y promuevan la recuperación del consumo interno.
El gobierno y las organizaciones del sector deben trabajar en conjunto para desarrollar políticas que fortalezcan el poder adquisitivo de los consumidores y aseguren una producción sostenible de carne vacuna. Iniciativas como subsidios, financiamiento para infraestructura hídrica y programas de apoyo a los productores pueden ser clave para enfrentar estos desafíos.
La diversificación de productos y mercados es otra estrategia que puede ayudar a la industria a navegar estos tiempos difíciles. Explorar mercados internacionales y aumentar la exportación de productos cárnicos puede compensar la disminución en el consumo interno. Asimismo, innovar en la producción y comercialización de carne vacuna, adoptando prácticas sostenibles y tecnologías avanzadas, puede mejorar la eficiencia y reducir los costos.
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El informe de CICCRA destaca una situación preocupante para la industria de la carne vacuna en Argentina, con el consumo interno en su nivel más bajo de los últimos 19 años. La combinación de factores económicos y climáticos ha creado un panorama desafiante que requiere atención y acción inmediata.
A través de esfuerzos colaborativos entre el gobierno, las organizaciones del sector y los productores, es posible desarrollar estrategias que fortalezcan la industria y mejoren el acceso a la carne vacuna para todos los argentinos. La clave estará en equilibrar las necesidades del mercado interno con las oportunidades de exportación, asegurando una producción sostenible y accesible para el futuro.
