El adiós de Vitamina y Uma: Impacto en la moda argentina
El sector de la moda en Argentina enfrenta un nuevo desafío con el cierre definitivo de Vitamina y Uma, dos marcas emblemáticas que marcaron tendencia durante décadas. La crisis económica, el aumento de costos y la apertura de importaciones han golpeado a la industria textil local, llevando a la desaparición de estas firmas que supieron conquistar el mercado nacional e internacional.
El cierre de dos marcas icónicas
Vitamina, fundada en 1986 por Marcelo Goldberg y Claudio Drescher, se consolidó como una de las marcas más representativas del diseño argentino, con una fuerte presencia en el país y el exterior. Por su parte, Uma surgió en el 2000, cuando Goldberg decidió lanzar una nueva propuesta luego de su salida de Vitamina. Ambas marcas lograron posicionarse entre las preferidas del público femenino gracias a su estilo sofisticado y vanguardista.
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Con el paso de los años, ambas etiquetas pasaron a manos de VIU S.A., empresa gestionada por Regina, Luciano y Mariano Navilli, integrantes de la familia propietaria de Molino Cañuelas. Sin embargo, las dificultades financieras de este conglomerado, que enfrenta un concurso de acreedores desde 2021 por una deuda de 1.260 millones de dólares, precipitaron el cierre de los locales de Vitamina y Uma.
El 27 de marzo se produjo el cierre del último punto de venta, ubicado en Figueroa Alcorta 3191, en Palermo Chico. En los días previos, ambas marcas liquidaron su última colección con descuentos de hasta el 70%, bajo la consigna It’s the final countdown.
A través de un comunicado en redes sociales, Vitamina se despidió de su público con un mensaje de agradecimiento, recordando las musas que protagonizaron sus campañas y los momentos más importantes de su historia. Uma, con su estilo urbano y elegante, también dejó de operar, cerrando tanto sus tiendas físicas como su plataforma de venta online.
El cierre de Vitamina y Uma no es un hecho aislado, sino que refleja la crisis que atraviesa el sector de la indumentaria en Argentina. El incremento de costos operativos, los alquileres elevados en los principales centros comerciales y la caída del consumo han puesto en jaque a muchas marcas nacionales.
A pesar de los esfuerzos de bancos, billeteras digitales y shoppings por estimular las ventas con promociones y cuotas sin interés, la respuesta del mercado no ha sido suficiente para revertir la caída de las ventas.
Otro de los factores determinantes ha sido la apertura de importaciones. La posibilidad de acceder a ropa extranjera a precios más competitivos ha generado una presión adicional sobre las marcas locales, dificultando su capacidad de competir en un contexto de menor poder adquisitivo por parte de los consumidores.
La reducción de aranceles y su impacto en la industria
El cierre de estas marcas coincide con la reciente decisión del Gobierno de reducir los aranceles de importación de indumentaria, calzado y telas, una medida que busca abaratar los costos y fomentar la competencia en el mercado local.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que los aranceles para la importación de ropa y calzado bajarán del 35% al 20%, mientras que los de telas pasarán del 26% al 18%. En el caso de los hilados, los derechos de importación se reducirán a un rango de entre el 12% y el 16%.
Si bien esta política busca ofrecer precios más accesibles para los consumidores, desde la Unión Industrial Argentina (UIA) y los referentes del sector textil han manifestado su preocupación. Según advierten, la medida podría provocar el cierre de más fábricas y la pérdida de miles de empleos, afectando tanto a fabricantes como a comerciantes que dependen de la producción local.
El caso de Vitamina y Uma refleja una tendencia que afecta a muchas marcas en el país. Mientras algunas empresas buscan adaptarse al nuevo contexto a través del comercio electrónico y la diversificación de sus canales de venta, otras no logran sostenerse ante la combinación de costos elevados y caída del consumo.
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La industria textil argentina enfrenta el desafío de encontrar nuevas estrategias para competir en un mercado cada vez más globalizado. La revalorización de la producción local, la innovación en diseño y la implementación de tecnologías en la fabricación y comercialización serán claves para la sostenibilidad del sector en los próximos años.
Por ahora, la despedida de Vitamina y Uma deja un vacío en la moda argentina, marcando el fin de una era para dos marcas que supieron vestir a generaciones de mujeres con su estilo único.

