Por Federico H.
En el mundo de los negocios, frecuentemente hablamos de la importancia de innovar. Pero sabemos que no todas las innovaciones son iguales. Para gestionar la innovación, primero necesitamos entender dos enfoques que, aunque parecidos, tienen implicaciones muy diferentes: descubrir e inventar. Si bien ambos están relacionados con el avance, conocer su diferencia puede transformar radicalmente los procesos de innovación en una organización.
¿Qué significa descubrir e inventar?
Descubrir implica encontrar algo que ya existía pero no se conocía. Es un proceso de revelación, de explorar lo que está presente en el entorno, los mercados o incluso dentro de la propia organización. Piensa en cómo Newton descubrió la gravedad; la fuerza ya existía, pero nadie la había identificado hasta ese momento. En el contexto empresarial, descubrir podría significar reconocer una oportunidad en un mercado existente o detectar un patrón de comportamiento en tus clientes que antes no habías notado. Es como identificar el nacimiento de una nueva tendencia.
Por otro lado, inventar es la creación de algo nuevo, algo que antes no existía. Involucra imaginación, creatividad y un enfoque disruptivo (que altera significativamente el estado actual) para resolver problemas o atender necesidades que el mercado aún no ha satisfecho. La invención no se trata de mejorar lo que ya está ahí, sino de crear algo completamente nuevo, como la invención del automóvil o el internet.
El impacto en los procesos de innovación
Cuando comprendemos la diferencia entre descubrir e inventar, podemos gestionar mejor los procesos de innovación en nuestras organizaciones.
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Por ejemplo, si tu equipo se enfoca en descubrir, estará más orientado hacia la exploración. Utilizarán datos, estudios de mercado y análisis para encontrar oportunidades que ya existen, pero que tal vez no han sido explotadas por completo. Aquí, el valor reside en la capacidad de optimizar lo que ya está disponible y aplicar nuevas ideas a recursos o tecnologías preexistentes. En este tipo de procesos, la innovación suele ser incremental (pequeños avances continuos, como las tecnologías 3G,4G o 5G) y se orienta más hacia la mejora continua.
En cambio, los equipos que se dedican a la invención están más orientados a la creatividad. Están buscando desarrollar algo completamente nuevo, algo que cambie las reglas del juego. Esto puede implicar mayor riesgo, pero también el potencial de un alto impacto. En este tipo de procesos, la innovación es más disruptiva, y a menudo exige un entorno de trabajo que fomente la experimentación, el prototipado (creación de modelos) rápido y la tolerancia al fracaso, no miedo ni opresión.
¿Cómo afecta esto a la gestión de la innovación?
Cuando nos enfocamos en descubrir, el tipo de innovación que obtenemos tiende a ser más controlada y predecible. Esto es especialmente útil en organizaciones que buscan estabilidad y mejoras graduales en productos, servicios o procesos. Los líderes que gestionan este tipo de innovación se centran en optimizar recursos existentes y mejorar continuamente lo que ya funciona. Se trata de un enfoque orientado a la eficiencia (uso óptimo de recursos).
En cambio, gestionar la invención requiere un enfoque distinto. Aquí, los líderes deben estar preparados para manejar el riesgo y la incertidumbre (situaciones impredecibles). Las invenciones pueden cambiar radicalmente la forma en que se hacen las cosas, lo que puede implicar una transformación interna de valor, tanto en los procesos como en la cultura organizacional. Las empresas que buscan este tipo de innovación suelen tener estructuras más ágiles y fomentan un entorno donde los empleados se sientan cómodos asumiendo riesgos.
¿Cómo se ha aplicado?
Un buen ejemplo de descubrimiento en innovación sería el uso de análisis de datos para identificar un nuevo nicho de mercado dentro de un sector ya existente. Este mercado siempre estuvo allí, pero no se había visto la oportunidad de explotarlo. Por otro lado, un ejemplo de invención es la creación del smartphone. Antes del iPhone, no existía un dispositivo que combinara de manera tan eficiente funciones de comunicación, entretenimiento y trabajo. (La Convergencia que acabó con varios dispositivos. camara digital, reproductores MP3, grabadoras…)
Entender la diferencia entre descubrir e inventar no solo nos ayuda a definir mejor nuestras estrategias de innovación, sino que también nos permite gestionar mejor los recursos y los equipos. Ambas son esenciales para el éxito empresarial, pero requieren enfoques diferentes. Mientras que el descubrimiento nos ayuda a optimizar lo que ya existe, la invención nos permite imaginar un futuro completamente nuevo.
