El sector minorista de alimentación, un campo de batalla históricamente dominado por gigantes con profundas raíces en el brick-and-mortar, ha encontrado en el e-commerce su nuevo frente de guerra. En el Reino Unido, esta evolución ha sido especialmente dramática, obligando a las grandes cadenas a una costosa carrera por la supremacía digital. Mientras competidores como Tesco, Sainsbury’s y Asda apostaron por la construcción de su propia infraestructura online, asumiendo una empinada curva de aprendizaje y altos costos iniciales, Morrisons tomó un camino distinto y, a la postre, arriesgado: la externalización. Puedes leer el artículo de Jose Miguel Flavian Erlac original aquí.
La historia inicial de Morrisons en el ámbito online fue una crónica de dependencia y frustración. Su primer y ambicioso acuerdo con Ocado, concebido como un atajo para acceder al canal sin el dolor de cabeza de la inversión interna, se convirtió en una costosa atadura. La dependencia tecnológica, los márgenes erosionados y una estrategia defensiva la dejaron rezagada en un momento crucial. Este error estratégico fue tan notorio que incluso el presidente emérito de la compañía en aquel entonces, Sir Ken Morrison, no dudó en calificar la estrategia del CEO de la época con un término inequívoco y contundente, reflejando el profundo descontento interno.
Sin embargo, el comercio es dinámico, y el fracaso no es necesariamente la sentencia final. Hoy, la cadena se encuentra en una fase de profunda reestructuración y re-evaluación estratégica, especialmente bajo un nuevo liderazgo que parece haber aprendido de los errores del pasado. Con una alianza más favorable con Amazon para el e-commerce tradicional, Morrisons ha decidido dar un paso audaz pero medido en el segmento más vibrante y competitivo del momento: el quick commerce o comercio rápido.
En este penetrante análisis, Flavian Erlac va más allá de la mera noticia del lanzamiento, examinando la estrategia de fondo que subyace al servicio Morrisons Now. El autor destaca cómo este nuevo enfoque, aunque tardío, se distingue fundamentalmente de su estrategia pasada y de la de sus rivales. La diferencia crucial reside en el control. A diferencia del acuerdo con Ocado, que entregó la infraestructura y los datos a un tercero, Morrisons Now está diseñado para mantener el timón de la experiencia del cliente y, lo más importante, de la información.
Flavian Erlac subraya varios elementos que hacen de Morrisons Now una jugada interesante en el saturado mercado del quick commerce. La integración completa con el programa de fidelización More Card es un punto crucial, creando una experiencia omnicanal cohesionada que los competidores que operan solo a través de apps de terceros no pueden igualar. El posicionamiento en compras impulsivas (el «me falta algo de última hora»), la escalabilidad inmediata con 158 tiendas desde el lanzamiento y la ambición de alcanzar 420 a finales de octubre de 2025, y el rol estratégico de su parque de tiendas Morrisons Daily, son aspectos que el autor examina con detalle.
La adquisición de más de 1.000 tiendas de conveniencia de McColl’s dota a Morrisons de una red de proximidad inigualable para el quick commerce. Flavian Erlac argumenta que la combinación de Morrisons Now + Daily crea una capacidad de entrega rápida y una cercanía a los hogares que transforma su posición competitiva.
El análisis de Flavian Erlac también sitúa a Morrisons Now en el contexto de un mercado maduro. La llegada de Morrisons ocurre cuando los especuladores y las startups de capital de riesgo (como Getir y Gorillas) han colapsado o han reducido drásticamente sus operaciones. El mercado, ahora más predecible y dominado por «corredores de fondo», ofrece un terreno de juego más estable para un jugador que llega con una estrategia más cautelosa y basada en activos físicos existentes.
En resumen, el artículo de Jose Miguel Flavian Erlac es una lectura obligada para entender cómo Morrisons está intentando reescribir su historia digital. Ya no se trata de externalizar y esperar, sino de integrar, controlar los datos y apalancarse en su robusta red física para ofrecer un valor añadido en el segmento de la conveniencia. El autor concluye que, si bien Morrisons Now puede que no sea un gran negocio por sí mismo, es un complemento esencial a su propuesta omnicanal y un pilar en su impulso por ganar cuota de mercado en la conveniencia.


