«Moda mexicana: así confecciona el e-commerce el futuro de los negocios locales» es el tema que propone Juan Martín Vignart, Country Manager de Tiendanube México
En México, la industria de la moda ha tomado una gran relevancia y se coloca como una de las categorías principales para el comercio electrónico. Tan solo entre enero y agosto de este año, 1 de cada 5 compras realizadas en las tiendas en línea integradas a Tiendanube fueron de la categoría Moda (ropa y accesorios).
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El segmento gana terreno en el ecosistema del e-commerce por la conexión con el público desde redes sociales, la calidad de los productos locales y las posibilidades que los negocios pequeños encontraron en el canal digital.
En 2024, el comercio electrónico minorista en México superó los 789 mil 700 millones de pesos, lo que representa un crecimiento de más del 20 % respecto al año anterior, según datos de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), lo que revela la importancia del sector para la economía nacional y el crecimiento que ha mantenido en los últimos años.
Además, el e-commerce representa cerca del 15 % del total de ventas minoristas en el país, lo que muestra el cambio en los hábitos de consumo y la oportunidad de expansión que representa para los negocios locales.
A través de Tiendanube, la tendencia señala que casi el 40% de los artículos más vendidos por las PyMEs mexicanas en la plataforma en los primeros 8 meses del año son de moda y belleza: 20% corresponden a prendas y accesorios, y 17 % a productos de cuidado personal o belleza.
Otro dato relevante es la conexión que lograron las marcas con sus compradores, ya que el 57 % de las ventas de estos negocios llegaron de personas que ingresaron
directamente a los sitios web, sin necesidad de campañas publicitarias o enlaces externos, lo que refleja el posicionamiento que realizaron las tiendas de su propia marca, así como la confianza de las y los consumidores en estos negocios.
Sin embargo, las redes sociales juegan un papel importante en el ecosistema, especialmente para negocios menos consolidados, por lo que 12 % de las ventas se
generaron a través de estas plataformas (Instagram con el 58 % y Facebook con el 39 % del total).
Respecto a la concentración de las transacciones, 42 % de las compras nacionales se concentran en tres lugares principales: Ciudad de México (23 % del total), Guadalajara (10%) y el Estado de México (9 %). Aunque estas cifras se concentran en zonas urbanas, el comercio en línea ha diversificado el origen de los productos y las compras al eliminar barreras geográficas y permitir a las personas adquirir productos desde otros estados de forma sencilla y rápida.
Estas cifras son muestra del impacto que el comercio electrónico ejerce sobre la economía local, así como la posibilidad que abre para que las tiendas construyan comunidades y fidelicen a su clientela, incluso en industrias competitivas en un mundo cada vez más digitalizado. Todo esto incentivado por los negocios que destacan la producción artesanal, la manufactura de las piezas, así como la calidad de la moda y productos nacionales.
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Las plataformas de comercio permiten a las PyMEs mexicanas adoptar herramientas tecnológicas para la logística, la automatización de operaciones, el control de inventario y la logística de envíos, lo que permite a las empresas dedicar sus esfuerzos a ofrecer productos de alta calidad y apostar por la digitalización de sus negocios de forma sencilla.


