El mundo del gran consumo siempre ha estado en constante movimiento, pero quizás ninguna categoría refleja mejor la dinámica de estacionalidad, innovación y competencia que los helados. Como destaca el análisis de @David Cervantes Gómez del Pulgar, esta categoría, con su marcada estacionalidad, revela una tendencia clara: la hegemonía de la marca propia de las cadenas de supermercados, que actualmente domina en cuota y presencia, seguido de cerca por algunas grandes marcas de helados envasados que luchan por mantener su espacio en los momentos clave del consumo, tanto en el hogar como fuera de él. Te invito a leer el artículo original aquí.
Para entender el mercado, resulta imprescindible adoptar una visión integral, que contemple las marcas en conjunto, pues ésta refleja de manera fiel el comportamiento, preferencias y decisiones de los consumidores en su día a día. Desde los productos más vendidos, hasta las tendencias emergentes, todo indica que en helados, la competencia se ha trasladado en buena medida a las marcas de distribución, esas que diseñan su estrategia para cautivar al cliente en diferentes momentos y lugares.
¿Quién manda en las ventas de helados? La marca de supermercado
Entre las marcas más vendidas, se encuentran nombres como Hacendado (Mercadona), Carrefour, Frigo, Nestlé, Haagen Dazs, Ferrero y Gelatelly. Sin embargo, la verdadera historia detrás del mercado revela que los supermercados, principalmente a través de sus marcas propias, representan una cuota del consumo que supera ampliamente la competencia de las marcas tradicionales.
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De hecho, el 80,7% del consumo anual de helados se concentra entre abril y septiembre, temporada en la que los consumidores buscan refrescarse y disfrutar del postre favorito del verano. Además, el 65% de toda la venta se realiza en supermercados, con un volumen total aproximado de 140 millones de litros vendidos en el país. El consumo medio por persona alcanza los tres litros anuales, con un gasto per cápita de 13,94 €, cifras que muestran un crecimiento del 11% respecto al año anterior, a pesar de las presiones inflacionarias en materias primas.
Este incremento en el gasto per cápita refleja una mayor disposición por parte del consumidor a pagar por calidad, diferenciación y experiencias, tendencias que las marcas propias de supermercados están aprovechando de manera eficiente.
Tendencias emergentes: más allá del verano y en espacios fuera del hogar
A pesar de la fuerte estacionalidad del mercado, en los últimos años se observa un cambio relevante: la creciente tendencia de consumo fuera del hogar. Las heladerías artesanas reinventadas y las cadenas especializadas en helados de calidad, como Llaollao®, smöoy, o los templos del helado como Luciano’s, están logrando desestacionalizar el consumo y convertir el helado en un producto de consumo habitual, incluso en temporadas bajas.
Este fenómeno no solo ayuda a extender la cultura del helado, sino que también genera nuevos hábitos y experiencias, enriqueciendo el mercado con propuestas más innovadoras y personalizadas. La historia del helado, que se remonta a hace más de 6.000 años en China, donde mezclaban nieve, frutas, miel y especias, para luego ser popularizado en Occidente por Marco Polo, nos muestra cuánto dinero y cultura se ha invertido en la evolución del helado. Hoy en día, no solo seguimos disfrutando de su sabor, sino también de una experiencia más sofisticada y diversificada.
El liderazgo de marcas de distribución frente a grandes marcas envasadas
Las marcas propias de las cadenas de supermercados han demostrado que, con una estrategia adecuada, pueden liderar en cuota de mercado. La clave radica en entender que la competencia no solo se resuelve en ofrecer precios competitivos, sino en ofrecer valor agregado: calidad, innovación, experiencia, diferenciación. La oferta de marcas de distribución, en muchos casos, supera en percepción de valor y confianza a algunas marcas tradicionales.
Por ejemplo, en el segmento de helados, la estrategia de las marcas propias suele centrarse en ofrecer productos que cumplen con las expectativas modernas: ingredientes de calidad, opciones artesanales y ambientes que generan cultura de helado. La tendencia hacia productos más saludables, con ingredientes naturales y menor contenido de azúcar, ha sido adoptada rápidamente por las marcas de supermercado, anticipándose a las demandas del consumidor.
¿Qué deben hacer las marcas tradicionales para volver a ganar terreno?
El análisis de Cervantes Gómez del Pulgar sugiere que, para lograr una posición más sólida, las marcas tradicionales deben repensar su estrategia. La innovación, el diseño, la narrativa y la experiencia se convierten en factores diferenciadores clave. No basta con lanzar un helado con buen sabor, sino que hay que construir una historia, una cultura en torno a la marca, que conecte con los valores y deseos del consumidor actual.
Por otro lado, las cadenas de supermercados deben seguir invirtiendo en fortalecer sus marcas propias, no solo en volumen de ventas, sino en percepción de valor, calidad y experiencia. La competencia ahora es por la cuota de estómago en cada momento de consumo, en cada espacio donde el cliente busca ese capricho, esa sensación de frescura o disfrute que solo el helado puede ofrecer.
El futuro del mercado: innovación y cultura del helado
El mercado de helados está en una fase dinámica, con una historia fascinante que puede ser aprovechada para fortalecer su imagen. La incorporación de nuevos sabores, formatos, ingredientes naturales y propuestas sostenibles será la clave para mantener el crecimiento y la fidelidad del consumidor.
La tendencia hacia la cultura artesana, los helados de base yogur y las experiencias en locales especializados no solo retrasan la baja estacionalidad, sino que también enriquecen la oferta y generan nuevas oportunidades para las marcas de distribución y tradicionales.
En el mercado de helados, la competencia ya no solo radica en los ingredientes o el precio, sino en la capacidad de ofrecer una experiencia diferenciada, de construir marcas con valores y conectar emocionalmente con el consumidor. La historia del helado, que nos acompaña desde hace miles de años, hoy se escribe con innovación, cultura y estrategia.
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Las cadenas de supermercados, con sus marcas propias, están liderando esta transformación, pero deben seguir invirtiendo en innovación e identidad para mantenerse en la cima. Las grandes marcas envasadas, por su parte, deben entender que la batalla por la cuota de estómago continúa, y que ofrecer valor real será la clave para ganar en este dulce mercado.
¿Estás listo para aprovechar estas tendencias en tu negocio o estrategia de marca? La historia del helado todavía tiene mucho qué ofrecer.



