Nanoretail.
Más de 1,3 millones de sari-sari inundan Filipinas.
Las sari-sari, son sencillamente tiendas de barrio. Muchas veces, las tiendas, son parte de la vivienda de las familias que las regentan.
Filipinas ha tenido una explosión demográfica en los últimos 30 años, ha pasado de tener 67 millones de habitantes, a tener 112 millones.
Esta explosión demográfica, ha traído, una explosión del retail, sobre todo local y de cercanía. Y se han abierto cientos de miles de nuevas sari-sari.
Como puedes sospechar, Filipinas y su retail, no existe en los mapas de los foros occidentales especializados en retail, que casi siempre nos hablan de lugares comunes y mínimos.
Filipinas va a ser uno de los países que más va a crecer en las próximas décadas; será una economía más grande que la mayoría de los países europeos.
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Las tiendas Sari-sari son la mayor concentración de tiendas de barrio del planeta tierra; 1.3 millones de tiendas, en una superficie apenas algo mayor de la mitad de España. A menudo dirigidas por mujeres, atienden en gran medida a consumidores de clase media y baja, vendiendo productos en micro paquetes, coloquialmente conocidos como tingi, a precios más bajos en comparación con los supermercados. Por supuesto, impera el sistema del fiado (los clientes se llevan los productos que necesitan, y cuando pueden pasan a pagarlo: un sistema basado en la confianza).
También funcionan como centros comunitarios para los lugareños. Los dueños de las tiendas de sari-sari suelen incluso otorgar créditos a muy bajo interés a sus vecinos. El comerciante, sabe que es vital para el negocio ayudar a sus vecinos: el que ellos tengan un poder adquisitivo mínimo es la clave de la pervivencia.
Lo que más me interesa como investigador y profesor de estrategia en retail, es el peso vertebrador de las comunidades que crean las sari-sari, y su proceso de digitalización. Hoy más de 200 mil están usando software con inventario digital y sus sistemas de punto de venta. Así como aceptación de todo tipo de pagos digitales, y ampliación a ventas digitales como por whathaspp, y están desarrollando una telaraña de logística de última milla, de los pedidos realizados vía Whatshapp o por llamadas telefónicas, a través de particulares que van a los sari-sari a recoger lo pedido, y lo entregan en tiempos mínimos, hablamos de minutos. De hecho, cientos de miles de Sari Sari, como pasa con los colmados en República Dominicana, (y en muchos otros países, como he explicado a menudo), llevan décadas con estrategias de última milla, y entregando en menos de 10 minutos.
Mucho antes de que los mesías nos descubrieran el futuro, al engolar la voz y masticar las palabras en inglés para hablarnos de “last mile”, “quick Commerce” , “customer centric”, y todos esos neologismos anglosajones, o pleonasmos sin más, que sufrimos, y que nos pretenden afirmar que lo que nos afirman es radicalmente nuevo.
