La legendaria carnicería Víctor Churchill de Sydney se postuló hace tiempo como la más bella del mundo.
Una especie de tributo desbordado a ese oficio tan antiguo.
En un momento de ultraordoxia vegana, Churchill es una obra de arte irreverente, y más en los tiempos que corren.
Victor Churchill crea un universo de lujo y barroco en torno a la carne. Un paraíso para los carnívoros, y para los no tan carnívoros. La forma extraordinaria de mostrar, tratar, vender sus productos, como si fueran joyas inigualables.
En Victor Churchill solo se vende carne de origen ético y sostenible.
Al mando está Victor Puharich, un carnicero de cuarta generación con más de 40 años de experiencia dedicada a la industria cárnica australiana. La tienda abrió en agosto de 2009, y al poco tiempo ganó el premio Best of the Year en los International Interior Design Awards 2010 celebrados en Nueva York; la primera carnicería en ser nominada.
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Desde el día 1 de su apertura, Victor Churchill renegó del retail transacional: entra, elige, paga, lárgate. Creó un universo donde ir a esta carnicería era como entrar brevemente en un mundo onirico, superlativo y donde todo orbitaba en torno a la experiencia extraordinaria de los clientes, donde se celebraban desde cenas y degustaciones de vino hasta lanzamientos de productos, eventos para clientes VIP y catering, clases de cocina,..etc.
Le han hecho la ola a esta carnicería períodicos como The New York Times,
No hace tanto abríó su segunda tienda en Melbourne, inaugurada en un antiguo banco, la nueva tienda, mantiene la estética abrumadora de la de Sydney, pero incluso la supera con un mostrador de embutidos especiales, un bar de vinos, un rincón de comestibles, una oferta de bebidas alcohólicas al por menor y un mostrador para el almuerzo, junto con su curación premium de productos cárnicos. .
Madera cálida, marmol verde, carniceros que saben muy bien lo que hacen, cobre, y cristal, y carne envejecida en seco que cuelga teatralmente.
Cuando le preguntan al dueño qué es Victor Churchill, responde: “es un asunto familiar”.
