Santa Lucía Plaza, un modelo de sostenibilidad y transición energética en el sur de Colombia, en la ciudad de Neiva, el Centro Comercial Santa Lucía Plaza ha marcado un antes y un después en la forma en que los espacios comerciales entienden la sostenibilidad y la eficiencia energética. Su más reciente apuesta, la instalación de un sistema solar fotovoltaico de gran escala, se ha convertido en un referente no solo para la región del Huila, sino para todo el sur de Colombia. Este proyecto busca no solo reducir la huella de carbono del centro comercial, sino también generar un impacto positivo en la comunidad, demostrando que el sector privado puede y debe ser un aliado en la lucha contra el cambio climático.
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Un paso histórico hacia la energía limpia
La implementación del sistema solar en Santa Lucía Plaza inició en diciembre de 2024 y está liderada por la empresa huilense Sunnyapp, especialista en soluciones de energías renovables. El proyecto consiste en la instalación de 1.196 paneles solares, distribuidos en cinco cubiertas, que cubren un área total de 2.600 metros cuadrados. Este conjunto permitirá alcanzar una capacidad instalada de 700 kWp, con una generación anual proyectada de más de 881.000 kWh.
Para dimensionar el alcance, esta producción energética cubrirá cerca del 40% del consumo eléctrico total del centro comercial, un porcentaje altamente significativo para un espacio que recibe diariamente a miles de visitantes. Pero más allá de los números energéticos, el beneficio ambiental es aún más relevante: el proyecto permitirá reducir alrededor de 584 toneladas de dióxido de carbono (CO₂) cada año, lo que equivale a sembrar más de 17.500 árboles. Este tipo de comparaciones ayudan a visualizar de manera tangible la magnitud del aporte de Santa Lucía Plaza a la mitigación del cambio climático.
Una visión estratégica desde la gerencia
El gerente del centro comercial, Helber Hernández, aseguró que el sistema solar entrará en funcionamiento a finales de septiembre de 2025. En sus palabras, esta iniciativa refleja el compromiso de Santa Lucía Plaza con los objetivos ambientales y de eficiencia energética, además de su deseo de convertirse en un ejemplo replicable para otros centros comerciales del país.
La apuesta no solo busca ahorrar costos energéticos, sino también posicionar al centro comercial como pionero en un mercado donde cada vez más consumidores valoran el compromiso ambiental de las empresas. Hernández destacó que el proyecto es una inversión a largo plazo que, además de generar beneficios económicos, fortalece la reputación de Santa Lucía Plaza como un centro responsable y comprometido con el bienestar de la región.
Más allá de los paneles: innovación en sostenibilidad
Si bien el sistema solar es la iniciativa más visible y de mayor impacto, Santa Lucía Plaza ha ido un paso más allá al integrar soluciones que conectan la sostenibilidad con la vida cotidiana de sus visitantes.
En la entrada peatonal 1, por ejemplo, el centro comercial instaló una silla solar equipada con puertos USB y un sistema de carga inalámbrica para dispositivos móviles. Este mobiliario urbano no solo es funcional, sino que también transmite un mensaje de innovación y responsabilidad ambiental, mostrando que la energía limpia puede integrarse en el día a día de las personas.
Asimismo, Santa Lucía Plaza es el único centro comercial en Neiva que cuenta con una estación de carga para vehículos eléctricos, una infraestructura clave para fomentar la movilidad sostenible en la ciudad. Con este servicio, el centro comercial se anticipa a una tendencia global que poco a poco empieza a consolidarse en Colombia: la transición hacia los autos eléctricos y la reducción del uso de combustibles fósiles.
El papel del Huila en la transición energética
El departamento del Huila, conocido por su riqueza hídrica y agrícola, se enfrenta a retos importantes en materia de sostenibilidad y diversificación energética. La iniciativa de Santa Lucía Plaza representa un hito en este camino, pues no solo transforma la forma en que un centro comercial consume energía, sino que también inspira a otras organizaciones, instituciones y empresas a seguir el mismo camino.
En este sentido, la instalación del sistema solar en Santa Lucía Plaza no debe verse como un hecho aislado, sino como parte de un movimiento más amplio hacia la transición energética regional. El proyecto refleja cómo el sector privado puede convertirse en motor de cambio y complementa los esfuerzos del país para cumplir con los compromisos internacionales en reducción de emisiones y adopción de energías renovables.
Impacto social y cultural de la sostenibilidad
La sostenibilidad no se limita al plano técnico o ambiental; también tiene un fuerte componente social y cultural. Santa Lucía Plaza, al convertirse en un modelo de buenas prácticas, está promoviendo en la comunidad huilense una cultura ambiental basada en la innovación, la eficiencia y el respeto por los recursos naturales.
Cada visitante que observa los paneles solares, utiliza la silla solar o recarga su vehículo eléctrico, se convierte en testigo de un cambio que va más allá de la infraestructura. Estos gestos cotidianos tienen un valor pedagógico: muestran que es posible vivir de manera más consciente, reduciendo el impacto individual y colectivo en el medio ambiente.
Además, la visibilidad de estas iniciativas en un espacio tan concurrido como un centro comercial permite que el mensaje llegue a diferentes públicos: familias, jóvenes, empresarios y turistas. En este sentido, Santa Lucía Plaza se consolida no solo como un espacio comercial, sino también como un agente educativo en sostenibilidad.
El sector comercial como agente de cambio
La experiencia de Santa Lucía Plaza demuestra que los centros comerciales, tradicionalmente asociados con el consumo masivo y altos niveles de gasto energético, pueden transformarse en actores clave de la transición energética. Este tipo de proyectos rompe con la idea de que la sostenibilidad es exclusiva de empresas tecnológicas o grandes industrias, mostrando que cualquier sector tiene la capacidad de adaptarse y contribuir.
Al adoptar energías renovables, mejorar su infraestructura y ofrecer servicios sostenibles, los centros comerciales no solo reducen costos, sino que también se alinean con las expectativas de los consumidores modernos, cada vez más conscientes y exigentes con el comportamiento ambiental de las marcas y espacios que frecuentan.
Mirando hacia el futuro
Santa Lucía Plaza ha dado un primer gran paso, pero su visión apunta a seguir creciendo en materia de sostenibilidad. El desafío ahora será mantener y ampliar estas iniciativas, integrando nuevas tecnologías, fortaleciendo alianzas con empresas locales de energías limpias y promoviendo proyectos comunitarios que refuercen la cultura ambiental en la región.
La sostenibilidad se proyecta como un camino de mejora continua, donde cada acción abre la puerta a nuevas oportunidades. En este sentido, Santa Lucía Plaza no solo será recordado como el primer centro comercial del sur de Colombia en implementar un sistema solar de gran escala, sino como un pionero en demostrar que la sostenibilidad y el desarrollo económico pueden avanzar de la mano.
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La transformación de Santa Lucía Plaza en Neiva es una muestra concreta de cómo la innovación, la visión estratégica y el compromiso ambiental pueden converger en un proyecto con beneficios múltiples: ahorro energético, reducción de emisiones, educación ambiental y fortalecimiento de la comunidad.
El centro comercial se posiciona así como un modelo de sostenibilidad en el sur de Colombia, con el potencial de inspirar a otros actores del sector comercial y empresarial a emprender acciones similares. La apuesta de Santa Lucía Plaza no es solo por la eficiencia energética, sino por un futuro más limpio, responsable y consciente. Según publica Mall & Retail

