Cuando el pasado se convierte en experiencia presente, en un entorno comercial cada vez más competitivo, donde el consumidor no solo compara precios sino también experiencias, Plaza Imperial Centro Comercial decidió apostar por un camino que conecta emoción, cultura y aprendizaje. Según publica Mall & Retail. Así nace “Generación X – El pasado se disfruta hoy”, una ambiciosa campaña que trasciende el concepto tradicional de exhibición para convertirse en una experiencia integral de eduentretenimiento, diseñada para reunir a la familia, activar la memoria colectiva y resignificar la visita al centro comercial.
La propuesta no es menor: más de 52 figuras icónicas distribuidas por todos los pasillos del centro comercial rinden homenaje a una generación que creció entre la televisión análoga, los casetes, los videojuegos de primera generación, los rollers, la música ochentera y noventera, y los cambios culturales que marcaron el tránsito hacia la era digital. El resultado es una experiencia inmersiva que dialoga con el pasado, pero desde el presente.
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La Generación X como puente entre épocas
La Generación X, usualmente ubicada entre quienes nacieron a mediados de los años sesenta y principios de los ochenta, ocupa hoy un lugar estratégico en la sociedad y en el consumo. Son padres y madres de millennials y centennials, profesionales activos, decisores de compra y, en muchos casos, quienes sostienen la economía del hogar. Pero, además, son una generación bisagra: crecieron sin internet, pero aprendieron a adaptarse a él; vivieron el comercio físico como único canal, pero hoy combinan lo presencial y lo digital con naturalidad.
Plaza Imperial entiende que hablarle a esta generación no es solo apelar a la nostalgia, sino activar un punto de encuentro intergeneracional. Cada figura, cada referencia cultural y cada actividad está pensada para provocar conversaciones entre padres, hijos y abuelos, haciendo del centro comercial un espacio donde se comparten historias, recuerdos y aprendizajes.
Una exhibición sin precedentes en el retail local
La magnitud de la exhibición marca una diferencia clara frente a activaciones tradicionales. Las más de 52 figuras no están concentradas en un solo espacio, sino integradas a la circulación natural del centro comercial, invitando al visitante a recorrerlo de manera distinta, con curiosidad y sentido de descubrimiento.
Cada elemento conmemora íconos culturales, sociales y tecnológicos que definieron a la Generación X: personajes, objetos, modas, hobbies y referencias que marcaron una época y que hoy despiertan reconocimiento inmediato en los adultos y sorpresa en los más jóvenes. Este diseño convierte el recorrido comercial en un viaje narrativo, donde cada pasillo ofrece una nueva historia por descubrir.
Eduentretenimiento: aprender mientras se disfruta
Uno de los pilares más innovadores de la campaña es su enfoque de eduentretenimiento, un modelo que combina educación y entretenimiento de forma orgánica. Cada figura cuenta con un código QR que permite a los visitantes acceder a una verdadera enciclopedia digital, con datos curiosos, información histórica y contenidos interactivos relacionados con el ícono exhibido.
Este componente digital transforma la experiencia en algo más que visual. Los visitantes pueden escanear, leer, aprender y comentar, generando conversaciones espontáneas entre generaciones: padres explicando a sus hijos cómo era “antes”, abuelos sumando recuerdos y niños descubriendo un mundo previo a las pantallas táctiles. La exhibición, así, fomenta el diálogo, la memoria y el aprendizaje colectivo.
Además, el acceso a estos contenidos no se limita a la visita física. La enciclopedia digital también está disponible a través del sitio web www.plazaimperialcc.com y de la aplicación móvil del centro comercial, disponible para Android y iPhone, extendiendo la experiencia más allá del espacio físico y del momento puntual de la visita.
El centro comercial como espacio cultural
Con esta campaña, Plaza Imperial reafirma una visión clara: el centro comercial ya no es solo un lugar para comprar, sino un espacio cultural y social. En un contexto donde el comercio electrónico resuelve la transacción, el valor del espacio físico está en la experiencia, la permanencia y el vínculo emocional.
“Esta exhibición es una invitación a vivir el centro comercial más allá de las compras, a recorrerlo con otros ojos, a aprender, recordar y compartir en familia. Apostamos por experiencias que generan conexión emocional y construyen recuerdos”, explica Luis Alejandro Estupiñán Cruz, gerente del centro comercial. Su declaración resume la estrategia detrás de la iniciativa: construir relevancia a través de la emoción y la memoria compartida.
Programación que activa tráfico y permanencia
La exhibición se complementa con un robusto cronograma de actividades, programadas principalmente los fines de semana, pero también a lo largo de la semana, con el objetivo de dinamizar el tráfico, extender la permanencia y fortalecer el vínculo entre visitantes, marcas y espacios comunes.
El lanzamiento de la campaña incluyó un Show de rollers estilo años 80, itinerante por todos los pasillos, que no solo marcó el inicio de la experiencia, sino que activó visual y emocionalmente al público. A partir de allí, la agenda combina bienestar, actividad física, entretenimiento, espiritualidad y actividades familiares.
Bienestar, movimiento y comunidad
Dentro de la programación se destacan actividades como clases de yoga, pilates, zumba temática, aeróbicos y charlas de nutrición, que conectan con una Generación X cada vez más consciente de la salud y el bienestar. Estas actividades no solo atraen público recurrente, sino que posicionan al centro comercial como un aliado del estilo de vida saludable.
Eventos como la Zumba Carnaval, en homenaje al Carnaval de Barranquilla, o la Rumba Neón, aportan color, música y energía, reforzando el carácter festivo y participativo de la campaña. En paralelo, espacios como el Bingo Imperial o la celebración del Día Mundial de los Amigos apelan a la socialización y al encuentro, valores clave para construir comunidad.
Actividades familiares y para todas las edades
La agenda también incluye talleres orientados a niños y familias, como los Talleres Generación X – Tropa Imperialito, el taller de bicicletas y actividades lúdicas en la Plaza de Eventos. Estas propuestas aseguran que la experiencia no se limite a los adultos, sino que involucre activamente a los más pequeños, reforzando el carácter familiar de la campaña.
A esto se suman iniciativas de impacto social, como las jornadas de adopción de mascotas, realizadas todos los fines de semana con fundaciones aliadas. Estas acciones fortalecen el vínculo emocional con la comunidad y refuerzan valores de responsabilidad, empatía y cuidado.
Espiritualidad y tradición en el calendario
Plaza Imperial también integra espacios para la espiritualidad y la tradición, con actividades como el Miércoles de Ceniza y la Eucaristía Imperial, transmitida por redes sociales y realizada de manera presencial. Esta combinación de actividades refleja una lectura amplia de las necesidades del público, reconociendo la diversidad de intereses y momentos de la vida cotidiana.
Impacto en el retail y las marcas
Desde una mirada estratégica, la campaña “Generación X – El pasado se disfruta hoy” tiene un impacto directo en variables clave del negocio: tráfico, permanencia y recordación de marca. Al convertir la visita en una experiencia memorable, el centro comercial incrementa el tiempo de estadía, mejora la disposición al consumo y fortalece la conexión emocional con sus visitantes.
Para las marcas, este entorno ofrece un contexto favorable: consumidores más relajados, más tiempo en el punto de venta y una experiencia positiva asociada al lugar. El resultado es un ecosistema donde el comercio se integra de forma natural con la cultura y el entretenimiento.
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Una apuesta por el futuro del centro comercial
Con esta propuesta, Plaza Imperial se consolida como un referente en innovación experiencial, demostrando que el futuro del retail físico pasa por entender al visitante como una persona integral, con memoria, emociones, intereses y ganas de compartir.
La invitación queda abierta para que los visitantes sean parte de esta experiencia que celebra generaciones, historias y nuevas formas de disfrutar el centro comercial. Porque cuando el pasado se vive con creatividad, el presente se vuelve más significativo y el futuro más sostenible.


