Transformando la sostenibilidad de los centros de datos en la era de la omnicanalidad, en el contexto de la creciente digitalización, donde los smartphones se han vuelto omnipresentes en la vida diaria, surge un nuevo desafío: ¿cómo afecta este aumento masivo de dispositivos móviles a la sostenibilidad de los centros de datos?
Según cifras de BankmyCell, se espera que para 2024 haya más de 4.88 mil millones de usuarios de teléfonos inteligentes en el mundo, lo que representa un 60.42% de la población global. Este fenómeno no solo transforma la forma en que nos comunicamos y realizamos tareas cotidianas, sino que también ejerce una presión significativa sobre la infraestructura digital, especialmente en los centros de datos.
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La demanda creciente de servicios digitales, impulsada por la proliferación de smartphones, está generando una explosión en el uso de los centros de datos. Estos centros son esenciales para almacenar, procesar y distribuir grandes volúmenes de datos que alimentan nuestras aplicaciones y servicios en línea. Según McKinsey, se espera que el mercado de data centers en América Latina tenga una tasa de crecimiento anual compuesta del 5.56% hasta 2025, reflejando la creciente demanda en la región.
Sin embargo, este crecimiento exponencial plantea desafíos significativos en términos de sostenibilidad. Uno de los principales problemas es el aumento en el consumo de energía.
Para 2022, los centros de datos ya representaban entre el 1% y el 1.3% de la demanda final de electricidad a nivel mundial, y se estima que esta cifra crezca aún más rápidamente que la demanda general de electricidad. Este incremento acelerado está impulsando un enfoque renovado en la sostenibilidad.
La industria reconoce cada vez más la importancia de abordar estos desafíos. Según un informe de Schneider Electric y Forrester Consulting, el 73% de las empresas consideran la sostenibilidad como una prioridad empresarial, y el 83% utilizan la sostenibilidad como una forma de atraer nuevas oportunidades de negocio.
Para hacer frente a este desafío, se requiere una estrategia integral que incluya diseños eficientes de centros de datos, mejora de la eficiencia operativa, adquisición de energía renovable y descarbonización de las cadenas de suministro.
Schneider Electric, por ejemplo, se enfoca en fabricar tecnologías de ahorro de energía que minimicen las emisiones de gases de efecto invernadero y promueve la colaboración y el intercambio de conocimientos para impulsar mejoras en la eficiencia.
En resumen, abordar el impacto ambiental de los smartphones en la sostenibilidad de los centros de datos requerirá una colaboración concertada entre todos los actores involucrados. Adoptar prácticas sostenibles en el uso de servicios digitales y en la operación de centros de datos es esencial para mitigar los impactos generados por el aumento de la demanda y construir un futuro digital más sostenible.
