Maersk completa con éxito la conversión de su portacontenedores ‘Maersk Halifax’ a metanol. A finales de octubre, Maersk culminó con éxito un hito histórico en su camino hacia la descarbonización del transporte marítimo: la conversión de los motores duales de su portacontenedores ‘Maersk Halifax’ para permitir su operación con metanol.
Los trabajos, realizados en un periodo de 88 días en el astillero chino Zhoushan Xinya, implicaron una profunda transformación del buque. Además de la sustitución de los motores principales por equipos de última generación suministrados por MAN Energy Solutions, se llevaron a cabo otras modificaciones esenciales:
- Instalación de nuevos tanques de combustible: Se adaptaron los espacios del buque para albergar los tanques necesarios para almacenar el metanol, un combustible más limpio y eficiente que los combustibles fósiles tradicionales.
- Sala de preparación de combustible: Se equipó al buque con una sala especializada para la preparación del metanol antes de su suministro a los motores, garantizando así un funcionamiento óptimo y seguro.
- Sistema de suministro de metanol: Se implementó un nuevo sistema de suministro de combustible diseñado específicamente para el metanol, asegurando una distribución eficiente y segura del carburante a los motores.
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Maersk completa con éxito la conversión de su portacontenedores
Como resultado de estas modificaciones, el ‘Maersk Halifax’ experimentó un crecimiento significativo, alcanzando los 368 metros de eslora, quince metros más que antes de la conversión. Asimismo, su capacidad de carga se incrementó hasta los 15.690 TEUs, lo que lo convierte en un buque aún más eficiente y versátil.
Esta experiencia pionera permitirá a Maersk extraer valiosas lecciones y conocimientos sobre el proceso de conversión de grandes portacontenedores a metanol. La compañía danesa tiene como objetivo aplicar estos aprendizajes a otras embarcaciones de su flota, como parte de su ambiciosa estrategia de sostenibilidad, que busca alcanzar la neutralidad de carbono para 2040.
Tras completar las labores de conversión, el ‘Maersk Halifax’, uno de los once buques de la clase Hong Kong de Maersk, abandonó el dique seco del astillero chino el pasado 11 de noviembre y se reincorporó a los servicios que cruzan el Pacífico.
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Esta transformación marca un antes y un después en la industria marítima, demostrando que es posible adaptar buques existentes para que operen con combustibles más limpios y sostenibles. Maersk se posiciona así como un líder en la transición hacia un transporte marítimo más respetuoso con el medio ambiente.


