Las movilizaciones de los agricultores franceses amenazan con colapsar el transporte internacional español. Las protestas de los agricultores franceses, que se han intensificado en los últimos días, están provocando graves problemas de circulación en las carreteras francesas, lo que está afectando de manera significativa al transporte internacional español.
Según Fenadismer, la organización empresarial que representa a los transportistas españoles, las movilizaciones amenazan con colapsar el transporte internacional español y consecuentemente las exportaciones del país.
De hecho, la Ertzaintza ya ha detectado afecciones al tráfico en la A-63, una de las principales vías de comunicación entre España y Francia, debido a los cortes intermitentes que ha establecido la policía francesa en el paso fronterizo de Biriatu.
La situación es aún más grave en el país galo, donde las protestas amenazan con bloquear la A6, A7, A16, A29, A62, A63, A64, A65, A66, A75, A89; N10, N20, N88, N16, N124.
Si estas movilizaciones se llevan a cabo, su impacto será directo en el servicio de los más de 20.000 transportistas españoles que diariamente cruzan la frontera.
Ante esta situación, Fenadismer entiende que los transportistas son utilizados como “rehenes” y que «la Gendarmería francesa no está actuando para garantizar el derecho fundamental a la libre circulación, lo que denotaría una cierta complicidad con los manifestantes».
Las movilizaciones de los agricultores franceses amenazan con colapsar el transporte internacional español
Por ello, la organización empresarial insta al Ministerio español de Asuntos Exteriores a que «actúe con carácter urgente ante las autoridades francesas y ante la Unión Europea, para que las nuevas movilizaciones previstas para los próximos días no afecten a la libre circulación por la red de carreteras francesas de alta capacidad».
En esta misma línea, CETM estima que «con estos bloqueos los principales perjudicados son las empresas y profesionales del transporte de mercancías por carretera, afrontando largas esperas y pérdidas económicas», por lo que reclama que se garantice la libre circulación de mercancías e insta al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, a que «se comunique con su homólogo francés para que las autoridades francesas tomen medidas y eviten más perjuicios al sector».
De igual manera, Astic y Ace han enviado una carta al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, para solicitar la intervención inmediata del Gobierno con el fin de «asegurar que el Ejecutivo francés garantice la integridad física de los transportistas españoles que cruzan la frontera entre ambos países por carretera y la libre circulación de sus mercancías».
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Las movilizaciones de los agricultores franceses, que se enmarcan en las protestas que se están produciendo en toda Europa contra las políticas agrarias de la Unión Europea, están generando una situación de incertidumbre y preocupación en el sector del transporte internacional español.
La posibilidad de que se produzcan bloqueos en las carreteras francesas podría tener un impacto muy negativo en la economía española, ya que el transporte de mercancías es un sector clave para el comercio exterior del país.
Por ello, es fundamental que las autoridades españolas y europeas actúen con urgencia para evitar que estas movilizaciones se lleven a cabo y para garantizar la libre circulación de mercancías.
Según publicó Cadena de Suministro
