El lujo en transición, claves y proyecciones para una industria en evolución hacia 2025, el mercado del lujo, una industria tradicionalmente asociada con exclusividad y prestigio, enfrenta en 2024 un contexto de transformaciones notables. Según el más reciente informe de Bain & Company en colaboración con Altagamma, se espera que el gasto global en esta categoría alcance 1,5 mil millones de euros a finales de año. Sin embargo, este crecimiento se ha ralentizado, marcando la primera desaceleración desde la Gran Recesión, excluyendo los efectos de la pandemia de COVID-19. Las razones detrás de este fenómeno son diversas, desde la incertidumbre macroeconómica hasta un cambio en las preferencias de consumo, que cada vez se inclinan más hacia experiencias y productos diferenciados para segmentos de alto poder adquisitivo.
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Evolución del consumo de lujo: estabilidad y desafíos
A pesar de un entorno económico incierto, el gasto en artículos de lujo ha mostrado una estabilidad notable, aunque con matices que exigen atención. Marcial Rapela, socio y responsable de la oficina de Bain & Company en Santiago, destacó que unos 50 millones de consumidores han dejado esta categoría en los últimos dos años. Esto plantea un desafío crítico para las marcas: reconquistar a los clientes jóvenes y redefinir su propuesta de valor para adaptarse a nuevas expectativas.
Cambios en las preferencias de consumo
El informe revela una tendencia clara: los consumidores están optando por experiencias sobre bienes tangibles. Esto se traduce en un crecimiento en categorías como viajes, gastronomía, y personalización. Por otro lado, bienes tradicionales como relojes, zapatos y productos de cuero han experimentado una desaceleración. Sin embargo, subcategorías como pequeños accesorios de cuero y productos de iniciación mantienen su atractivo entre la Generación Z.
Las fragancias y otros productos de belleza también continúan mostrando fortaleza, impulsados por consumidores que buscan pequeños placeres asequibles. Asimismo, la alta bisutería mantiene un buen desempeño en mercados como el estadounidense, mientras que el interés en el mercado de segunda mano sigue creciendo, particularmente en artículos de lujo como joyas y piezas de cuero, que representan opciones con un enfoque en el valor y la sostenibilidad.
Análisis por regiones: una perspectiva global
El comportamiento del mercado varía significativamente según la región, reflejando las condiciones económicas locales y las preferencias culturales:
- Américas: En Estados Unidos, el mercado de lujo sigue una trayectoria positiva, impulsado por un alza trimestral constante. Sin embargo, fuera del país, la situación es mixta: mientras que Canadá lucha con la ausencia de turistas chinos, mercados como México y Brasil muestran un desempeño más sólido, gracias al crecimiento económico y un incremento en el turismo local.
- Asia-Pacífico: Japón lidera el crecimiento global del lujo en esta región, beneficiándose de un tipo de cambio favorable y un incremento en el gasto turístico. En contraste, China continental ha experimentado una desaceleración significativa. La disminución en la confianza de los consumidores y la salida de turistas chinos hacia Europa y otras regiones han afectado negativamente el gasto interno.
- Europa, Medio Oriente y África: Europa presenta un crecimiento sólido, especialmente en destinos turísticos del sur como Italia y España, impulsado por un aumento en el turismo. Sin embargo, el norte de Europa y el Reino Unido enfrentan desafíos, con una menor afluencia de turistas de lujo. En el Medio Oriente, las tensiones geopolíticas han afectado el flujo de visitantes, generando un impacto desigual en la región.
El futuro del lujo: retos y oportunidades hacia 2030
Mirando hacia 2030, el panorama del lujo es prometedor, aunque condicionado por factores macroeconómicos. Según Bain, los mercados emergentes como América Latina, India, el Sudeste Asiático y África representan oportunidades significativas, con una base proyectada de más de 50 millones de nuevos consumidores de clase media-alta para el final de la década.
Para capitalizar este potencial, las marcas de lujo deberán reinventarse, combinando elementos tradicionales con innovaciones modernas. Esto incluye un enfoque renovado en la creatividad, una ejecución impecable habilitada por la tecnología, y una conexión más profunda con los valores culturales y las preferencias de los consumidores. La inteligencia artificial, por ejemplo, está destinada a desempeñar un papel crucial en la personalización de experiencias y en la optimización de operaciones.
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Un equilibrio entre tradición e innovación
El mercado del lujo se encuentra en una encrucijada, enfrentando la necesidad de adaptarse a un entorno cambiante mientras mantiene los valores fundamentales que lo han definido históricamente. Desde el auge de las experiencias hasta la creciente importancia del mercado de segunda mano, el futuro del lujo estará marcado por una combinación de creatividad, tecnología, y una comprensión profunda de las necesidades de los consumidores. Si las marcas logran equilibrar estos elementos, la industria no solo superará sus desafíos actuales, sino que también consolidará su relevancia en un mundo cada vez más globalizado y diverso.

