El futuro de las laptops, cómo la IA está dando forma a la próxima generación de portátiles, en un mundo cada vez más digital, las laptops se han convertido en una parte esencial de nuestra vida cotidiana, tanto en el trabajo como en el hogar. La inteligencia artificial (IA) está revolucionando el diseño y el funcionamiento de estos dispositivos, marcando el comienzo de una nueva era en la tecnología portátil que ha llegado para quedarse.
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¿Qué significa realmente que una computadora cuente con capacidades para IA?
La inteligencia artificial (IA) es una tecnología que permite a las máquinas realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana, como aprender de la experiencia y tomar decisiones. A diferencia de la programación tradicional, donde los desarrolladores escriben instrucciones específicas que las computadoras deben seguir, la IA aprende y mejora con el tiempo analizando grandes cantidades de datos. Esto hace que la IA sea más flexible y capaz de manejar nuevas situaciones.
Gracias a esta capacidad para “aprender” e imitar la inteligencia humana, las aplicaciones basadas en IA logran procesar tareas que para una aplicación tradicional pueden resultar tremendamente complejas, como identificar un animal específico dentro de una imagen, reconocer preguntas realizadas en lenguaje natural e incluso generar textos e imágenes basados en el conocimiento que han adquirido con un nivel de precisión y detalle que fácilmente pueden simular contenido generado por humanos.
Sin embargo, los procesadores comunes (el cerebro detrás de todo dispositivo tecnológico) no están preparados para realizar este tipo de operaciones, ya que han sido diseñados para manejar tareas basadas en programación tradicional, esto significa que a la hora de ejecutar este tipo de flujos de trabajo tardarán más tiempo, gastarán más batería o simplemente no podrán ejecutarlos.
Desde ya hace un par de años, con el lanzamiento de la línea de gráficos GeForce RTX™, NVIDIA® ha incorporado núcleos de procesamiento destinados específicamente a ejecutar flujos de trabajo basados en IA, llamados Tensor Cores, permitiendo dar vida a tecnologías como DLSS, que permite hoy en día generar cuadros de imágenes adicionales y de mayor resolución en juegos compatibles, aumentando así el rendimiento gráfico a la hora de jugar utilizando la Inteligencia Artificial.
Sin embargo, este tipo de gráficos está orientado principalmente a PCs Gamer o para creación de contenido y su uso se traduce en un mayor consumo de batería y sistemas de enfriamiento robustos, lo que limita su aplicación en dispositivos ultradelgados diseñados específicamente para productividad y trabajo de oficina.
Debido a estas restricciones, las revolucionarias aplicaciones basadas en IA que comenzaron a masificarse desde el año pasado (como ChatGPT y Dall-e, entre otras), han sido diseñadas para ejecutarse exclusivamente desde la nube (Cloud Computing).
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Para ofrecer soluciones basadas en IA sin necesidad de hacer uso de la nube (lo que se conoce como Edge AI), los nuevos procesadores con capacidades para IA integran una unidad llamada NPU (Neural Processing Unit o Unidad de Procesamiento Neuronal), un procesador dedicado específicamente a manejar tareas relacionadas con la IA de forma más rápida y con un menor consumo de batería que las soluciones basadas en hardware que estaban disponibles hasta el año pasado.
