El sector de tecnología financiera (fintech) en América Latina está en ascenso. Con un gran potencial en la región, 2024 se vislumbra como un año de crecimiento notable. Los mercados de LATAM, especialmente Brasil, Argentina y Colombia, están particularmente abiertos al desarrollo de soluciones financieras avanzadas. La recuperación económica de las dificultades previas, como las restricciones de capital en 2023, augura un futuro prometedor para las fintech.
Estos mercados han desarrollado regulaciones e infraestructuras que favorecen el surgimiento y expansión de startups enfocadas en tecnología financiera. Según Jeremy Baber, director ejecutivo de Lanistar, se espera que las fintech de la región experimenten un gran impulso en 2024, dado el creciente interés por servicios financieros ágiles, accesibles y transparentes.
Liderando esta transformación se encuentran las innovaciones en métodos de pago. Los pagos digitales ahora permean todos los aspectos de la vida cotidiana, desde compras en el supermercado hasta juegos en casinos en línea. Nuevas empresas emergen para satisfacer las necesidades de los consumidores, capitalizando los avances tecnológicos. Muchas de estas empresas colaboran con sitios de apuestas, donde las plataformas ofrecen bonos por realizar depósitos mediante un método de pago específico. Aunque también existen bonos sin depósito, este tipo de estrategias muestra cómo las soluciones financieras impactan diversas industrias.
En Brasil, por ejemplo, el Banco Central lanzó Pix en 2020, un sistema de pagos instantáneos que, para diciembre de 2023, ya contaba con más de 150 millones de usuarios, convirtiéndose en el método más popular en el país. Este sistema ha simplificado las transacciones financieras y está siendo considerado para una expansión internacional, con miras a mercados como Italia y algunos países asiáticos. La introducción de un mercado de apuestas regulado en Brasil probablemente impulsará aún más el interés en el país por parte de las fintech y los proveedores de pagos. La adopción de tecnologías como las billeteras digitales y los pagos basados en códigos QR está convirtiéndose en la norma en la región.
La joven demografía de América Latina es otro factor positivo para el crecimiento de las fintech. Esta población está más dispuesta a adoptar nuevas tecnologías y métodos de pago digitales, a diferencia de las aproximaciones más conservadoras observadas en Europa y América del Norte. Además, la región ha adoptado ampliamente las criptomonedas, con El Salvador a la vanguardia al adoptar Bitcoin como moneda legal en 2021.
En 2023, México ocupó el noveno lugar a nivel mundial en posesión de criptomonedas, superando la media global. Además, el gobierno y el sector privado del país han fomentado la inclusión financiera a través de políticas que promueven el uso de pagos digitales, como el sistema Cobro Digital (CoDi), dirigido a reducir el uso de efectivo en transacciones.
En México, desde 2015, se han creado más de 266 nuevas empresas, y solo en el último año se han movilizado más de 300 millones de dólares en financiamiento. La mayoría de las fintech mexicanas están compuestas por startups en etapa inicial, con un promedio de tres años de actividad y 9 empleados.
Aproximadamente 200 de estas empresas están reguladas por la nueva ‘Ley Fintech’, que incluye fondos de pago electrónico, activos virtuales y financiamiento colectivo. Con la combinación de una población joven y receptiva y gobiernos favorables a la innovación, 2024 promete ser un año trascendental para las fintech en América Latina. Baber señaló que un apetito por el cambio es exactamente lo que las startups de tecnología financiera necesitan para prosperar, haciendo de América Latina el ambiente ideal para estas innovaciones.
