El sector del gran consumo en España está experimentando un cambio de ciclo, con un crecimiento más moderado en los primeros ocho meses de 2024. De acuerdo con el informe Balance de la Distribución de Kantar Worldpanel, las principales cadenas de distribución han mostrado resultados mixtos, con algunas registrando un crecimiento significativo y otras enfrentando caídas en su cuota de mercado.
Mercadona y los supermercados regionales lideran el crecimiento
Mercadona sigue liderando el mercado, aunque su crecimiento ha sido más modesto en comparación con años anteriores. La cadena valenciana ha registrado un incremento del 0,9% en los primeros meses de 2024, comparado con un crecimiento más dinámico en años previos. Este resultado está influenciado por la comparación con un complicado inicio de 2023, cuando la inflación afectaba significativamente el consumo. A pesar de esto, la segunda mitad de 2023 fue muy positiva para Mercadona, por lo que la desaceleración que se observa en los meses de julio y agosto de 2024 (-0,3%) puede ser interpretada como una vuelta a la normalidad tras la reducción de precios en 500 productos anunciada el año pasado.
Vea también: La inteligencia comercial como clave para competir en mercados internacionales
Por otro lado, los supermercados regionales se consolidan como una alternativa fuerte a las grandes cadenas nacionales. Con un crecimiento del 0,6%, estos establecimientos han alcanzado una cuota de valor del 17,7%, con un aumento en el número de cestas de la compra del 5% respecto al año anterior. Este crecimiento se destaca especialmente en regiones como Canarias (+1,3%), Andalucía, la zona noroeste (+0,9%) y Levante (+0,7%). Los supermercados regionales se han beneficiado de su enfoque en la proximidad, la marca del fabricante y el trasvase de consumidores desde el canal especialista.
Evolución de otras cadenas: Carrefour, Lidl, Aldi y las dificultades de Eroski y DIA
Carrefour ha mostrado un comportamiento positivo, con un crecimiento del 0,4%. Sin embargo, este aumento se sustenta principalmente en las secciones de productos frescos perecederos, mientras que el resto de las categorías de gran consumo han mostrado un rendimiento más moderado.
Lidl, en cambio, ha experimentado una trayectoria diferente. Si bien el inicio del año fue débil, la cadena ha logrado recuperar cuota de mercado a partir del segundo trimestre. Uno de los factores más destacados es que el 13,4% de los hogares españoles considera a Lidl como una de sus cadenas de referencia, un aumento significativo respecto al 8,2% que representaba en 2019. Este crecimiento se debe en parte a una mayor frecuencia de compra entre sus clientes habituales.
Por su parte, Aldi ha sido la cadena que más ha incrementado su base de compradores desde 2019, con más de dos millones de nuevos clientes. Además, en 2024, ha logrado que sus compradores aumenten la frecuencia de sus visitas a las tiendas, lo que refuerza su crecimiento sostenido en el mercado español.
En el lado negativo, Eroski ha tenido dificultades para mantener su cuota de mercado, con una caída del 0,2%. Las razones principales de esta situación son la presión ejercida por las cadenas de surtido corto y el buen desempeño de los supermercados regionales en las áreas donde Eroski tiene una presencia significativa.
DIA, que ha sufrido una caída del 0,5%, ha estado muy condicionada por la reestructuración de su red de tiendas. A pesar de esto, desde junio de 2024, la cadena ha comenzado a mostrar signos de recuperación, especialmente en áreas estratégicas como las cestas de compra rutinarias y los productos frescos perecederos. Este cambio coincide con la finalización del traspaso de algunas de sus tiendas a Alcampo, lo que ha permitido a DIA centrarse en mejorar su oferta en estos segmentos.
El mercado busca la estabilidad tras años de crisis
La tónica general del mercado de gran consumo es la búsqueda de estabilidad tras un lustro marcado por la incertidumbre y la crisis económica. La moderación en el incremento de los precios ha impactado en las decisiones de compra de los consumidores, que han comenzado a modificar sus hábitos de consumo. Se ha observado una desaceleración en el crecimiento de las marcas blancas, que ahora se concentra en las cadenas de surtido corto.
Asimismo, la tendencia a realizar cestas de compra más pequeñas y frecuentes ha empezado a revertirse. Los hogares españoles han vuelto a concentrar sus compras en una cadena principal, lo que ha llevado a que el 50% de las cadenas de distribución hayan perdido compradores en comparación con el año anterior. Esta consolidación del consumo en una única cadena representa un desafío para las cadenas, cuyo objetivo será retener a los clientes y evitar la fuga hacia competidores.
El comercio electrónico y el consumo fuera del hogar, áreas de oportunidad
A pesar del crecimiento moderado en el mercado físico, el comercio electrónico sigue siendo un área de oportunidad para las grandes cadenas. En 2024, las compras online han vuelto a crecer, aunque solo un 14,7% de los e-shoppers de las principales cadenas realizan sus compras de manera regular en sus tiendas virtuales. Este dato subraya la necesidad de que las cadenas inviertan en mejorar su oferta digital y sus servicios de comercio electrónico para captar a un mayor número de compradores online.
Además, el consumo fuera del hogar representa otro segmento con gran potencial de desarrollo. En comparación con otros países europeos, el canal tradicional en España aún tiene mucho margen de crecimiento, y las cadenas de distribución pueden aprovechar esta oportunidad para diversificar sus ingresos y atraer a más consumidores.
Vea también: Por falta de seguridad para algunas marcas, consideran abandonar inversión en X
El gran consumo en España está entrando en una fase de crecimiento más moderado, tras varios años de crisis y cambios en los hábitos de los consumidores. Mercadona y los supermercados regionales lideran el mercado, mientras que otras cadenas como Carrefour, Lidl y Aldi continúan expandiéndose, aunque con matices. Por otro lado, cadenas como Eroski y DIA enfrentan retos importantes en un contexto donde la estabilidad del mercado parece haber llegado, pero con nuevas oportunidades en el comercio electrónico y el consumo fuera del hogar que podrían marcar el futuro de la distribución.

