El grupo italiano de moda masculina Ermenegildo Zegna (con marcas como Zegna, Thom Browne y Tom Ford) cerró 2025 mostrando una evolución “a dos velocidades”: por un lado, su cifra de negocio retrocede; por otro, el beneficio crece con fuerza. En conjunto, la compañía logra mantener resultados por encima de la barrera de los 100 millones, a pesar de un entorno de consumo de lujo que sigue mostrando señales mixtas.
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Cifra de negocio a la baja y ganancias en ascenso
Durante el ejercicio, el grupo alcanzó una facturación de 1.916,9 millones de euros, lo que supone un 1,5% menos que en 2024. En términos absolutos, la caída se traduce en alrededor de 30 millones de euros menos respecto al año anterior. Esta disminución se produce incluso cuando algunas de sus marcas sostienen el crecimiento, lo que evidencia que la estrategia del grupo tiene resultados desiguales según el canal y el mercado.
Sin embargo, la lectura positiva llega en el apartado financiero: las ganancias suben un 20,5%, pasando de 90,9 millones de euros en 2024 a 109,5 millones en 2025. Este avance contrasta con el comportamiento de la actividad comercial y sugiere que la empresa ha conseguido mejorar rentabilidad mediante eficiencia operativa y gestión de márgenes.
El resultado operativo sí refleja un ajuste más visible ante el contexto: retrocede un 16,3%, situándose en 139,5 millones de euros. Es decir, el grupo logra elevar su beneficio final, pero lo hace en un escenario donde la rentabilidad operacional se resiente.
Thom Browne, la marca que reduce ventas
Dentro del portafolio, Thom Browne es el único actor que encoge significativamente su volumen. La marca estadounidense registró una cifra de negocio un 14,6% menor: en lugar de los 1.348,8 millones de euros de 2024, en 2025 se sitúa en 1.363,2 millones, según los datos facilitados. Aunque la cifra puede generar dudas por el detalle numérico reportado en el texto original, el mensaje clave es claro: Thom Browne es la única propuesta del grupo que presenta caída de ventas.
En contraste, las otras marcas sostienen una tendencia más estable:
- Zegna avanza un 1,1%, moviéndose de 1.348,8 millones de euros a 1.363,2 millones en 2025.
- Tom Ford crece un 0,8%, de 314,5 millones de euros a 317 millones.
Con estos movimientos, el grupo consigue que la caída global no sea más intensa. Aun así, la suma de efectos por marca y por canal termina reflejándose en la contracción total de la facturación.
El canal marca la diferencia: más directo al consumidor, menos ‘wholesale’
Uno de los elementos centrales para entender el comportamiento del grupo es la división entre canales. Según el informe, Zegna incrementa el canal directo al consumidor mientras que el negocio mayorista pierde peso.
En concreto, la compañía logra que su canal propio avance un 4,2%, mientras que el canal ‘wholesale’ retrocede un 20,9%. Este dato es especialmente relevante porque explica, en gran medida, por qué el grupo logra elevar su resultado final aun con ventas globales más bajas: el negocio directo suele permitir mayor control de marca, precios y experiencia, lo que puede traducirse en una estructura de márgenes más favorable.
En cifras:
- El canal directo al consumidor alcanza 1.449 millones de euros, concentrando el grueso de la facturación.
- El ‘wholesale’ queda por debajo de los 400 millones de euros, registrando ventas 20,9% menores.
Además, dentro del canal multimarca Zegna (puntos de venta seleccionados), se anotan ventas por 318,1 millones de euros. La compañía, por tanto, parece priorizar el modelo que le da mayor tracción y control comercial.
Europa, Américas y Asia: resultados por región
La evolución por mercados también muestra diferencias claras. La región de Emea (Europa, Oriente Medio y África) suma un 0,5% hasta 683,8 millones de euros. El crecimiento es moderado, pero suficiente para mantener el avance en la zona.
Américas es la gran palanca positiva, al crecer un 7,9% hasta 566 millones de euros. Esta subida sugiere que el consumo en determinados segmentos y la propuesta de marca ha encontrado mejor recepción en esa área durante 2025.
Donde aparecen los mayores frenos es en Gran China, que registra una disminución del 14,6%. La región cae y también pierde referencia de escala: se queda por debajo del umbral de los 500 millones de euros, con ventas por 435,2 millones. A nivel de lectura estratégica, esto puede estar ligado a factores de demanda, ciclo macroeconómico local o cambios en la percepción del lujo por parte del consumidor.
Por último, el resto de Asia-Pacífico reduce ventas un 0,5%, hasta 228,8 millones. No es un descenso drástico, pero confirma que el crecimiento no está extendido de manera uniforme.
Expansión de puntos de venta propios y estabilidad en redes
La compañía continúa reforzando su presencia física. En 2025, Ermenegildo Zegna cierra con 666 puntos de venta, dos más que en el ejercicio anterior. De ellos:
- Zegna suma 394 establecimientos (cinco menos netos).
- Thom Browne alcanza 141 (cuatro más netos).
- Tom Ford llega a 131 (tres más netos).
A nivel de venta directa, el grupo termina el año con 471 puntos de venta propios, diez más que en 2024. La distribución queda así:
- 282 corresponden a Zegna
- 123 a Thom Browne
- 66 a Tom Ford
Por regiones en venta directa al consumidor:
- Américas concentra 125 establecimientos
- Gran China cuenta con 122
- Resto de Asia-Pacífico reúne 123
- Emea tiene 101
Estas cifras sugieren que el grupo no solo se apoya en canales comerciales, sino que también sostiene la inversión en capilaridad, algo que encaja con la prioridad del directo al consumidor.
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Visión hacia 2027: objetivos intactos, pero aumenta la incertidumbre
A pesar de los resultados, la dirección deja entrever prudencia. La empresa asegura que mantiene sus objetivos para 2027, pero reconoce un cambio en el nivel de incertidumbre.
En particular, señala que ha aumentado la incertidumbre sobre las perspectivas económicas globales de 2026, lo que reduce la visibilidad sobre la demanda de artículos de lujo. En un mercado como el del lujo, donde la planificación depende en gran medida del consumo discrecional, esta advertencia resulta significativa: incluso con un buen desempeño en 2025, el futuro se percibe con más fricción.
Además, la compañía identifica riesgos externos, especialmente relacionados con el conflicto en Oriente Medio, con un posible impacto en el crecimiento global y en la demanda de los consumidores. Esto puede afectar tanto al comportamiento del cliente final como al ritmo de recuperación del sector en ciertas regiones.


