Las ventas de moda en tiendas departamentales de México han experimentado una caída del 0,4% durante el mes de marzo de 2025, en comparación con el mismo mes del año anterior, según los datos proporcionados por la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (Antad). Este descenso es un indicador preocupante dentro del sector retail mexicano, que, aunque ha mostrado un crecimiento general en algunas de sus categorías, refleja una debilidad en un subsegmento que históricamente ha sido un motor clave para la economía del país. La caída en las ventas de moda se acentúa aún más al considerar que en las tiendas comparables, es decir, aquellas que han estado operando durante al menos un año, el retroceso alcanza un 1,7%. Estos resultados parecen sugerir que los consumidores están modificando sus patrones de compra y que el sector de la moda podría estar enfrentando desafíos significativos, esto en un contexto donde las tiendas de autoservicio y especializadas reportaron incrementos en sus ventas, lo que indica una posible desviación de la preferencia del consumidor hacia categorías que ofrecen un mayor valor o necesidad.
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En términos absolutos, las ventas en las tiendas departamentales alcanzaron un total de 130.700 millones de pesos mexicanos, aproximadamente 5.800 millones de euros, lo cual representa un crecimiento del 1% respecto al año anterior para todas las categorías de ventas en tiendas afiliadas a Antad. Sin embargo, este aumento de ventas totales no ha sido suficiente para contrarrestar la caída específica en el subsector de la moda. En un panorama más amplio, las ventas acumuladas hasta marzo de 2025 abarcan un total de 368.500 millones de pesos (16.199 millones de euros), con un crecimiento del 2,9% en las tiendas totales en comparación con los primeros tres meses de 2024. Estos datos sugieren que, aunque el mercado en general está en expansión, el apartado de moda no está capitalizando esta tendencia de crecimiento, lo que podría generar dudas entre los inversores y actores del mercado sobre la viabilidad futura de este segmento.
Para entender las causas detrás de esta disminución en las ventas de moda, es fundamental considerar varios factores que pueden estar influyendo en el comportamiento del consumidor. En primer lugar, un cambio en las tendencias de consumo podría explicar la desviación del gasto en moda hacia otras categorías. En tiempos recientes, se ha visto un aumento en la demanda de productos de necesidades esenciales frente a lujos o artículos de moda. Esto podría deberse a múltiples razones, incluyendo la inflación y el aumento del costo de la vida, que han llevado a los consumidores a priorizar sus gastos en artículos que consideran imprescindibles. Asimismo, el crecimiento de las ventas en tiendas de autoservicio, que reportaron un aumento del 5,7% en términos de tiendas totales y un 2,6% en tiendas comparables, indica que los consumidores están optando por opciones más convenientes y accesibles, desplazando así su gasto hacia esta categoría.
Además, las tiendas especializadas también han mostrado un crecimiento considerable, con un 5,5% en ventas totales y un 1,7% en tiendas comparables. Este auge en el segmento de tiendas especializadas puede ser un indicativo de que los consumidores buscan experiencias de compra más personalizadas y diferenciadas, algo que a veces falta en las tiendas departamentales que operan bajo un enfoque más generalizado. Las firmas de moda que han sabido adaptarse, ofreciendo colecciones exclusivas o productos de mejor calidad, parecen estar captando la atención de un consumidor que valora la autenticidad y la exclusividad en su vestimenta. En este sentido, las tiendas departamentales, que han dominado el mercado durante años, podrían necesitar reconsiderar sus estrategias de venta y merchandising para recuperar la atención de los consumidores hacia su oferta de moda.
En el contexto general del retail mexicano, el desempeño de Antad ha mostrado un crecimiento robusto en varios sectores, lo cual es un signo positivo para la economía del país. A cierre de 2024, las empresas que forman parte de Antad elevaron sus ventas en un 7,1%, alcanzando un total de 1,6 billones de pesos mexicanos (75.436 millones de euros). Este crecimiento se refleja en un aumento de la actividad comercial que podría estar impulsando un mayor consumo, pero al observar el desempeño del sector de moda específicamente, las cifras contrastan marcadamente. Las tiendas de venta especializada registraron el mayor aumento, de hasta un 8,3%, y las de autoservicio también mostraron un crecimiento del 6%. Esta dinámica pone de manifiesto que la categoría de moda en tiendas departamentales necesita encontrar formas de innovar y adaptarse para salir adelante en un ambiente competitivo que cada vez se vuelve más desafiante.
La estructura de Antad es relevante para comprender la variedad de formatos y estrategias que se están utilizando en el retail. Fundada en 1983, esta asociación incluye a 106 cadenas comerciales, que abarcan desde grandes tiendas de autoservicio hasta tiendas departamentales. A medida que el mercado evoluciona, es importante que estas cadenas comprendan que los consumidores no solo están buscando productos, sino también experiencias de compra que alineen con sus valores y estilos de vida. Las tiendas departamentales podrían beneficiarse al explorar colaboraciones con marcas emergentes o al implementar estrategias de sostenibilidad que atraigan a un público más joven y consciente del medio ambiente. Estos enfoques no solo podrían ayudar a revitalizar la moda en su oferta, sino también a reforzar la lealtad de los clientes hacia estas marcas.
Los cambios en el comportamiento del consumidor son otro aspecto a tener en cuenta. Un número creciente de consumidores opta por las compras en línea, impulsadas por la comodidad y la facilidad que ofrecen las plataformas digitales. Las tiendas departamentales en México probablemente enfrentarán desafíos adicionales si no consiguen integrar adecuadamente sus estrategias de venta física con las iniciativas digitales. La falta de una estrategia omnicanal sólida puede ser un factor que limite su capacidad para adaptarse al cambio en el comportamiento de compra. La inacción en este sentido podría traducirse en una mayor disminución en las ventas, no sólo en el sector de moda, sino en la mayoría de las categorías que ofrecen.
Además, el contexto macroeconómico juega un papel significativo. A medida que las tasas de interés aumentan y la inflación afecta el poder adquisitivo de los consumidores, es probable que el segmento de la moda sufra más que otros sectores. En tiempos de incertidumbre económica, los consumidores tienden a reducir sus gastos en artículos no esenciales, lo que puede incluir vestido y calzado. Esto significa que las tiendas departamentales, que tradicionalmente ofrecen productos de moda, podrían estar en una posición vulnerable si no son capaces de adaptarse a estas realidades cambiantes del consumidor. Las campañas de marketing que subrayan el valor de compra, ofertas promocionales y un enfoque en la necesidad de descanso y productos básicos pueden ser tácticas efectivas en este entorno.
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Aunque el mercado mexicano de retail presenta un crecimiento general en muchas de sus categorías, el segmento de moda en las tiendas departamentales está mostrando signos de debilidad. La caída del 0,4% en marzo de 2025 y el retroceso del 1,7% en tiendas comparables son razones para que los ejecutivos del sector reevalúen sus estrategias, enfocándose en el valor, la experiencia del cliente, y la adaptabilidad a las tendencias de consumo actuales. El crecimiento sostenido en otros segmentos sugiere que hay oportunidades dentro del mercado, pero las tiendas de moda deben ser proactivas en su enfoque para no perder más terreno. De este modo, serán capaces de reinventar sus ofertas y atraer a un público que cada vez es más diverso y exigente.


