Grupo Éxito, una de las cadenas de supermercados más importantes de Colombia y de Latinoamérica, ha trascendido su concepto tradicional de comercio minorista para convertirse en un paradigma de innovación en el sector de la moda accesible. Desde sus inicios, la empresa ha estado profundamente vinculada con la industria textil, una relación que ha evolucionado a lo largo de más de siete décadas para consolidar un modelo que busca democratizar la moda, haciendo que esta llegue a todo tipo de consumidores sin que el costo sea un obstáculo. La historia y la filosofía que sustentan la estrategia de moda de Éxito reflejan una visión que combina innovación, compromiso social, integración con diseñadores nacionales y una apuesta clara por la producción local y la sostenibilidad.
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Desde sus inicios en 1949, cuando el fundador de la compañía vendía telas en un pequeño taller en Medellín, la moda siempre fue una parte fundamental de la identidad de la empresa. La tradición textil, que en sus primeros años atendía a una clientela de barrio, se transformó con el tiempo en una de las bases de crecimiento y diversificación del conglomerado. Carlos Mario Giraldo, su actual CEO, ha enfatizado repetidamente la importancia de la conexión con la comunidad local y regional, principios que se reflejan en cada uno de los pasos que ha dado la compañía para fortalecer su división de moda. El compromiso de Éxito con la democratización de tendencias y estilos se ha ejercitado mediante una articulación cuidadosa de alianzas, producción local y estrategias de mercado que buscan ofrecer productos de moda a precios accesibles dentro de un modelo que aún conserva la esencia artesanal y cultural del país.
Uno de los aspectos más destacados de esta estrategia es su capacidad para generar empleo y sostenibilidad social a través de su red de talleres. Actualmente, el grupo trabaja con 215 talleres distribuidos en ocho ciudades, en los cuales el 70% de la plantilla son mujeres, un dato que refleja también un compromiso con la inclusión laboral y la equidad de género. La producción que surge de estos talleres no solo apunta a ser competitiva en precios sino que también es un motor de desarrollo económico y social en varias regiones del país. En total, la labor de estos talleres genera más de 10,000 empleos directos, y en el último año, han producido más de 21 millones de prendas, lo que evidencia la envergadura de la operación y la importancia del sector textil para la economía local. La producción posible combina técnicas tradicionales, artesanales y, en algunos casos, ancestrales, permitiendo que las prendas no solo sean accesibles en términos de costo sino también portadoras de identidad cultural, un valor que Éxito promueve como una ventaja competitiva frente a las fast fashion internacionales.
El carácter social y cultural de la propuesta de moda de Éxito se enriquece con su compromiso con la inclusión social a través de programas que fomentan la integración laboral de exreclusos y familias en situación vulnerable. Esta visión del negocio como un motor de transformación social se refleja en iniciativas que van más allá de la simple comercialización, promoviendo dignidad, autonomía y autoestima mediante la generación de oportunidades en la industria de la confección. La responsabilidad social, en este sentido, no solo apoya la sostenibilidad económica, sino también promueve una visión ética que prioriza la inclusión y la justicia social en cada etapa del proceso productivo.
En 2008, la compañía dio un salto estratégico significativo al formalizar una alianza con Silvia Tcherassi, una de las diseñadoras más reconocidas de Colombia e internacionalmente. Este paso marcó un antes y un después, pues fue la evidencia concreta de que Éxito buscaba no solo ofrecer moda accesible en términos de precio, sino también democratizar la moda de autor en el país. Inspirándose en modelos de éxito como Target en Estados Unidos y Monoprix en Francia, Éxito pretendió fusionar la moda de alta costura con las cadenas de supermercados, rompiendo con paradigmas tradicionales que mantenían la moda en un ámbito exclusivo y elitista. La colaboración con diseñadores de renombre, como Tcherassi y Esteban Cortázar, fue fundamental para elevar la percepción de la moda en sus establecimientos y fortalecer la relación emocional con los consumidores. La respuesta del mercado fue inmediata: las colecciones cápsulas de moda de autor no solo aumentaron las ventas, sino que también posicionaron a Éxito como un actor innovador en el panorama de retail latinoamericano, capaz de conjugar volumen de producción, estilo y sensibilidad social.
Este movimiento no fue, sin embargo, fácil de materializar. Giraldo reconoce que en sus inicios hubo resistencia y retos al romper con esquemas rígidos y tradicionales que vinculaban la moda de alta costura solo con pasarelas de prestigio y boutiques exclusivas. La visión de integrar la moda de pasarela en un contexto de supermercado fue vista con cierto escepticismo por algunos, pero la perseverancia y una estrategia bien pensada permitieron consolidar alianzas con diseñadores nacionales y un sistema de producción que combina volúmenes de gran escala con un espíritu artesanal y local. Ese enfoque diversificado ha permitido que las marcas propias de Éxito, como Arkitect, Bronzini y People, representen casi la mitad de la facturación del departamento textil, alcanzando un negocio anual cercano a los 330 millones de euros, con un peso del 14% en la facturación total del grupo. La presencia de estas líneas en los principales mercados de Latinoamérica y su expansión en plataformas digitales, como la próxima plataforma web dedicada exclusivamente a moda, reflejan su ambición de evolucionar hacia una experiencia de compra cada vez más omnicanal y global.
Las colecciones de moda que lanza Éxito reflejan una visión contemporánea y culturalmente relevante. Ejemplo de ello es la colección “Turista”, que representa el espíritu de explorar lo propio, valorar lo artesanal y conectar con la identidad local. Inspirada en el patrimonio y en lugares emblemáticos como Barichara, Baudó y Mompox, esta colección busca reivindicar al viajero que descubre su propio país, incentivando un consumo consciente y conectado con las raíces culturales. La colaboración con creadores como Francisco Leal y Karen Daccarett no solo enriquece el catálogo de productos sino que también promueve la diversidad y el talento nacional, convirtiendo las pasarelas en espacios de expresión democrática y accesible. La línea infantil, por ejemplo, introduce un concepto de moda que combina tendencia, comodidad y cercanía, apuntando a un segmento importante y en crecimiento. La misma lógica se aplica en colecciones que mezclan moda y artesanía, con prendas que evocan la naturaleza, la historia y la cultura colombiana, promoviendo un consumo que valora la autenticidad y la sostenibilidad.
El éxito de estas alianzas se debe en gran parte a un equipo dedicado a la moda y las colaboraciones, liderado por Ana Lopera, quien ha enfatizado la planificación anticipada y la atención minuciosa a cada colección. La estrategia de línea de productos diferenciados permite a Éxito segmentar su oferta para distintos públicos, desde consumidores jóvenes y digitales hasta aquellos que valoran lo artesanal y tradicional. El enfoque en la calidad, el diseño y la innovación se combina con una política de precios que oscila entre los 50.000 y 150.000 pesos colombianos, lo que hace que la moda de autor sea accesible para la amplia base de consumidores colombianos. Este esquema de producción en serie, que preserva técnicas artesanales, no solo satisface la demanda de volumen sino que también respeta y resalta las tradiciones culturales del país, generando un ecosistema donde el diseño contemporáneo y la herencia cultural conviven en armonía.
Otra de las apuestas futuras de Éxito es potenciar aún más su presencia digital y en puntos de venta físicos mediante iniciativas como tiendas pop-up y plataformas online. La creación de una web dedicada a sus colecciones permitirá atender de manera personalizada y segmentada a diferentes públicos, mejorar la experiencia del cliente y fortalecer la omnicanalidad, un aspecto cada vez más vital en el comercio contemporáneo. La expansión de sus colecciones en mercados internacionales, como México, Venezuela y Uruguay, también evidencia su intención de proyectar la moda colombiana más allá de sus fronteras, llevando el talento local a otros países y elevando la imagen de Colombia en el escenario mundial. En definitiva, el proceso de transformación de Grupo Éxito, desde un supermercado tradicional a un innovador promotor de moda democrática y de autor, ilustra un modelo de negocio que combina tradición, innovación social y sostenibilidad, demostrando que incluso en sectores considerados “de gran consumo” puede florecer la creatividad, el diseño y la inclusión social.
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De esta forma, Éxito redefine el concepto de negocio de gran consumo, no solo en Colombia sino en toda Latinoamérica, proponiendo que los pasillos dedicados a alimentos, productos de limpieza o electrodomésticos también pueden ser escenarios de creatividad y cultura popular. La apuesta de la cadena por la moda se enmarca en una visión integral que prioriza la identidad local, el impacto social y la innovación, creando un puente entre la industria textil, la comunidad y los consumidores. En un mercado altamente competitivo y en constante cambio, su ejemplo ofrece una reflexión sobre cómo la visión empresarial puede ir más allá de los resultados económicos inmediatos y convertirse en un motor de transformación social, cultural y artística, proyectando una imagen moderna, inclusiva y auténtica de Colombia y de su talento emergente.


