On, la empresa suiza conocida por su enfoque innovador en calzado y equipamiento deportivo, ha presentado una combinación inusual de resultados en la primera mitad de 2025: ventas en ascenso significativo, pero con una caída drástica en su resultado neto. Este comportamiento, que a primera vista podría parecer contradictorio, se explica por una serie de factores estructurales y coyunturales que impactan tanto en la estructura de costos como en la rentabilidad condicionada por divisas y por inversiones estratégicas en mercados clave. En este sentido, la compañía ha logrado impulsar su facturación en un 37% interanual frente al mismo periodo de 2024, hasta alcanzar 1.475,8 millones de francos suizos (1.565,8 millones de euros). Este crecimiento procede principalmente del incremento de la demanda en sus mercados centrales, particularmente América, donde la cuota de mercado ha registrado un incremento notable y en la que la empresa ha conseguido ventas por 869,7 millones de francos suizos (922,7 millones de euros), representando el 59% del total de ventas en la primera mitad de 2025. Este dinamismo regional refleja no solo una solicitude sostenida por productos de alto valor percibido, sino también una mayor penetración de la marca en un segmento de consumidores dispuestos a invertir en equipamiento y calzado deportivo de rendimiento, reforzado por la estrategia de distribución y canal minorista-dosificado que On mantiene.
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No obstante, al desglosar las cifras, el descenso del 87% en el resultado neto de la primera mitad del año resulta especialmente llamativo y merece un análisis profundo. El beneficio neto pasó de 122,2 millones de francos suizos (129,6 millones de euros) en la primera mitad de 2024 a 15,8 millones de francos suizos (16,7 millones de euros) en el mismo periodo de 2025. Este deterioro significativo de la rentabilidad puede atribuirse, principalmente, a las tensiones cambiarias entre el dólar y el franco suizo, así como a las inversiones sustanciales que On ha realizado en Estados Unidos. En palabras de la propia compañía, “las pérdidas se deben a los tipos de cambio, específicamente por la debilidad del dólar frente al franco suizo”, lo que sugiere que una parte sustancial de las operaciones reporta resultados en dólares que se traducen en un efecto negativo cuando se convierten a francos suizos en un entorno de volatilidad cambiaria. Este fenómeno no es aislado en empresas con exposición internacional y, a menudo, se agrava cuando hay inversiones significativas en mercados con divisas distintas a la denominación de Matriz, como es el caso de On con su foco estratégico en el mercado estadounidense.
Aun así, el EBITDA de la firma sí muestra una trayectoria positiva, aumentando un 52% de 168,2 millones de francos suizos (178,4 millones de euros) a 256,1 millones de francos suizos (271,7 millones de euros) en la primera mitad de 2025. Este crecimiento del EBITDA, pese a la caída sostenida del resultado neto, sugiere que la empresa ha logrado ampliar su rentabilidad operativa a nivel de explotación, probablemente a través de mejoras en eficiencia, escalamiento de costos fijos, y/o una mayor participación de ventas de mayor margen en su mix de productos y canales. En otras palabras, On podría estar generando mayor valor operativo por unidad de venta o, al menos, eliminando parte de costos variables a través de sinergias en la cadena de suministro, acuerdos de distribución y optimización de inventarios, lo que se refleja en un EBITDA más robusto incluso cuando la utilidad neta se ve penalizada por factores no operativos.
El análisis sectorial y de modelo de negocio de On ayuda a entender este comportamiento. On mantiene como producto estrella el calzado, que por sí solo representa más del 94% de la facturación total. Este enfoque de producto dominante puede aportar márgenes brutos estables y previsibles si la demanda se mantiene fuerte y si la empresa consigue gestionar bien la cadena de suministro y los costos de materiales. A nivel de canales, el wholesale continúa siendo el canal mayoritario, con ventas cercanas a 890,6 millones de francos suizos (944,9 millones de euros), frente a retail que aporta 585,2 millones de francos suizos (620,9 millones de euros). Esta distribución sugiere una estructura de ventas fuertemente dependiente de acuerdos comerciales con distribuidores y tiendas especializadas, lo que puede facilitar la expansión geográfica y la penetración de mercados, aunque también puede exponer a la empresa a mayores costos de comercialización, descuentos contractuales y presiones de margenes si las condiciones de negociación se vuelven más desventajosas. En este sentido, la región Asia-Pacífico, con ventas de 239,7 millones de francos suizos (254,3 millones de euros) y una cuota de mercado que se ha duplicado frente a la primera mitad de 2024, indica un claro énfasis estratégico en diversificar y expandir fuera de las principales áreas tradicionales, apuntalando el crecimiento a través de mercados de alto potencial con menos madurez y, por tanto, mayores oportunidades de captura de valor a largo plazo.
En cuanto a las perspectivas a futuro, On mantiene una proyección de crecimiento interanual de ventas a tipo de cambio constante del 31%, elevando su pronóstico total para el ejercicio 2025 a 2.910 millones de francos suizos (3.087,6 millones de euros). Este rango de guía sugiere una confianza razonable en el crecimiento de la demanda y en la capacidad de la empresa para consolidar su posicionamiento en mercados clave, además de la expectativa de que algunos de los impactos adversos de tipo de cambio se amortigüen con el tiempo o con una mayor proporción de ventas en mercados con divisas más estables. Cabe destacar que, si bien la fortaleza de América y Asia-Pacífico proporciona un colchón de crecimiento, la exposición a divisas seguirá siendo un factor relevante para la rentabilidad neta, y la empresa podría verse obligada a implementar medidas de cobertura cambiaria más robustas o a adaptar su estructura de costos para mitigar estos efectos.
Otra lectura posible es que On, al combinar ventas crecientes con un EBITDA al alza, está fortaleciendo su capacidad de reinvertir en la marca, en I+D de calzado y tecnología de amortiguación, y en la ampliación de capacidad de producción y de distribución para sostener la demanda. En palabras de la dirección, los resultados del segundo trimestre subrayan la “resiliencia de la marca para las próximas décadas” y la visión de una entidad que pretende ser “todavía más distintiva y atractiva” en el mercado global. Este discurso, que se alinea con las estrategias de crecimiento orientadas a la construcción de marca y la diferenciación, es coherente con la narrativa de un crecimiento que no solo se basa en volumen, sino también en valor agregado y en un posicionamiento con un fuerte paraguas de marca que permite justificar precios premium y una mayor lealtad de clientes.
Sin embargo, a la hora de valorar la sostenibilidad de este crecimiento, es crucial considerar el entorno macroeconómico y la volatilidad de las monedas. La debilidad del dólar frente al franco suizo, al afectar especialmente a las operaciones en Estados Unidos y a las inversiones en ese mercado, se traduce en un costo de oportunidad para la rentabilidad neta. Si este fenómeno se mantiene a lo largo de la segunda mitad del año, On podría verse obligado a ajustar su modelo de ingresos o a intensificar estrategias de cobertura de divisas para preservar la rentabilidad. En este marco, es razonable anticipar que la compañía continúe reforzando su presencia en su canal mayoritario de wholesale, al tiempo que intenta convertir el crecimiento de ventas en una base de costos más eficiente y una mayor capacidad de generación de caja operativa, lo que a su vez podría facilitar futuras inversiones en marketing, innovación de productos y expansión en regiones de alto potencial como Asia-Pacífico, donde la cuota de mercado y el volumen de ventas se han incrementado significativamente.
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La primera mitad de 2025 para On presenta un panorama mixto pero optimista en términos de crecimiento de ventas y de resiliencia operativa. La empresa demuestra que es posible aumentar el volumen de ventas sustancialmente sin sacrificar, y de hecho mejorando, la eficiencia operativa medida por el EBITDA, a pesar de enfrentar un deterioro de la rentabilidad neta causado principalmente por factores de tipo de cambio y por inversiones estratégicas en Estados Unidos. El 31% de crecimiento interanual previsto para las ventas a tipo de cambio constante sugiere que On espera que, una vez superen las amortiguaciones de divisas y las inversiones iniciales, la empresa logre convertir ese crecimiento en una rentabilidad neta más sólida, apoyada por una marca fuerte, una oferta de producto dominante y una red de distribución que continúa expandiéndose con éxito. En definitiva, la estrategia de On parece orientada a sostener un crecimiento de ventas de alto margen, al tiempo que gestiona cuidadosamente los riesgos cambiarios y las inversiones en mercados estratégicos, para lograr una trayectoria de crecimiento sostenible y una posición de liderazgo más consolidada en el competitivo mundo del deporte y la moda deportiva.


