La compañía Liwe Española, propietaria de la cadena Inside, ha obtenido el respaldo unánime de su junta de accionistas para un plan de reestructuración destinado a evitar la entrada en concurso de acreedores. El plan contempla una reducción de la deuda del 49% y ofrece dos vías para los acreedores: una quita con reembolso gradual o la conversión de la deuda en préstamos participativos. Aun así, la aceptación por parte de los acreedores, principalmente entidades bancarias, aún está por definir.
Vea también: Prada cierra la compra de Versace: operación finaliza el 2 de diciembre
Liwe Española, propietaria de la cadena de moda Inside, dio un paso clave para encauzar su crisis financiera al lograr el visto bueno unánime de su junta de accionistas a un plan de reestructuración. Este plan está diseñado para estabilizar la situación económica de la empresa y evitar el concurso de acreedores, aunque aún requiere la aprobación de los acreedores para entrar en vigor.
Antecedentes y contexto financiero
La compañía solicitó en abril su adhesión a un proceso de preconcurso, con el objetivo de abrir negociaciones con sus acreedores bancarios después de acumular un pasivo de 65 millones de euros. En julio obtuvo una prórroga de tres meses para ultimar los términos de su estrategia. En el último ejercicio completo, Liwe registró una pérdida de 24,75 millones de euros y una caída de ventas del 9%, situándose en 103,42 millones de euros.
Contenido central del plan
El eje del plan propuesto por Liwe es una condonación de deuda del 49%. Tras la reducción, los acreedores—principalmente bancos—podrían optar por dos escenarios:
- Escenario A (quita y reembolso progresivo): Tras la quita, la banca cobraría el 51% restante de la deuda a partir de 2027, con una distribución de cobros a lo largo de los años siguientes: 8,6% en 2027, 12,2% en 2028, 15,8% en 2029, 19,6% en 2030, 20,5% en 2031 y 23,3% en 2032.
- Escenario B (deuda convertida en préstamos participativos): Los acreedores podrían convertir la deuda en préstamos participativos, lo que permitiría recuperar hasta el 100% de la deuda, siempre que la evolución del negocio lo permita. Esta opción presenta un vencimiento posterior, ya que el cobro estaría condicionado a 2033 y a un buen desempeño de Liwe.
Garantías y documentos para la implementación
Además de la aprobación del plan, la junta dio luz verde a todos los actos y documentos necesarios para su implementación. Entre las medidas, la compañía prevé la pignoración de 20.210 acciones de autocartera y la hipoteca de los inmuebles de Liwe en Murcia. Estas garantías buscan asegurar el compromiso de negocio durante el proceso de reestructuración.
Situación operativa y redimensionamiento
Como parte de la reestructuración, Liwe ha cerrado al menos 91 establecimientos y ha implementado un expediente de regulación de empleo (ERE) en junio que afectó a los servicios centrales, reduciendo el personal en un 29%. El plan también prevé el cierre de otras 18 tiendas en los próximos años, acompañado de una nueva estrategia comercial que prioriza el canal online y optimiza la logística y la eficiencia operativa.
Conflicto entre acreedores y perspectivas
Aunque la empresa afirma contar con el respaldo de CaixaBank, que representa más de la 40% de la deuda financiera, y de Caja Rural de Granada, la posición de otros bancos es menos uniforme. Entidades como Banco Santander, Sabadell, Bankinter, Deutsche Bank, Cajamar, Banco Cooperativo y el Instituto de Crédito Oficial (ICO) se hallan menos inclinadas a adherirse al plan en este momento. Este mosaico de apoyos podría complicar la obtención de la aprobación necesaria por parte de la totalidad de acreedores, que es un requisito para la entrada en vigor del plan.
Vea también: Ralph Lauren compra Polo Sudáfrica para cerrar conflicto de marca
La empresa debe continuar negociando con sus acreedores para lograr la aceptación de cualquiera de las dos opciones planteadas. El plazo de prórroga continúa vigente, y el desenlace dependerá de la coordinación entre Liwe y su grupo de acreedores para definir la vía más favorable para la viabilidad de la compañía y la preservación de sus tiendas, especialmente la cadena Inside.



