El sector del retail de moda vuelve a ser testigo de un movimiento estratégico de gran calado. La multinacional sueca de distribución textil, H&M, ha comunicado formalmente su intención de poner en marcha un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará directamente a sus centros de trabajo corporativos en España. En concreto, la medida está dirigida a las oficinas centrales que la marca opera en Madrid y Barcelona, dos de los núcleos neurálgicos de su actividad en la península ibérica.
Según las primeras informaciones facilitadas, la cifra inicial de salidas propuesta por la dirección de la compañía escandinava asciende a 106 despidos. Este anuncio se enmarca dentro de un proceso global de transformación del modelo de negocio, donde la optimización de las estructuras organizativas y la digitalización juegan un papel crucial para mantener la competitividad en un mercado de la moda cada vez más saturado y dinámico.
La postura de los sindicatos: Estrategias para amortiguar el impacto laboral
Ante este escenario de reestructuración masiva, las principales organizaciones sindicales de España, Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT), ya han comenzado a trazar sus líneas de acción para la mesa de negociación. La prioridad absoluta de los representantes de los trabajadores es minimizar el impacto social de este expediente y buscar alternativas viables para los empleados afectados.
Las previsiones de los sindicatos son moderadamente optimistas de cara a las próximas conversaciones con la patronal. CCOO y UGT estiman que existe un margen de maniobra considerable para reducir la cifra inicial de salidas hasta en un 40%. Esto significaría salvar aproximadamente cuatro de cada diez puestos de trabajo actualmente en riesgo dentro de las divisiones de Madrid y Barcelona.
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Mecanismos de protección del empleo propuestos
Para lograr esta reducción del impacto, los sindicatos pondrán sobre la mesa diversos mecanismos de flexibilidad laboral que ya han demostrado su eficacia en crisis anteriores dentro del sector. Las principales herramientas de negociación serán:
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Recolocación interna: Consiste en identificar vacantes disponibles en otros departamentos o tiendas del grupo H&M dentro del territorio nacional, permitiendo la reinserción de los perfiles afectados de las oficinas corporativas.
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Movilidad internacional: Al tratarse de una firma global con presencia en decenas de países, se explorará la posibilidad de trasladar a aquellos profesionales que cumplan con los requisitos y tengan disponibilidad geográfica a sedes de la multinacional en el extranjero.
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Planes de salidas voluntarias y prejubilaciones: Fomentar bajas incentivadas que eviten los despidos traumáticos y forzosos, priorizando a aquellos empleados que voluntariamente decidan acogerse a las condiciones pactadas.
El contexto del sector de la moda: ¿Por qué H&M ajusta su estructura?
La decisión de H&M no es un hecho aislado, sino el reflejo de una tendencia generalizada en el fast fashion internacional. Las grandes cadenas de distribución textil se encuentran inmersas en una transición profunda hacia un ecosistema omnicanal, donde el comercio electrónico ha ganado un peso sin precedentes frente a la superficie comercial física tradicional.
«La optimización de los servicios centrales es un paso recurrente cuando las multinacionales buscan agilizar la toma de decisiones y eliminar duplicidades en mercados maduros como el europeo.»
Esta reestructuración corporativa busca dotar a la firma sueca de una mayor flexibilidad operativa. No obstante, el reto principal de la mesa de negociación que se constituirá en los próximos días será equilibrar las necesidades financieras y estructurales de la empresa con la preservación de los derechos laborales de la plantilla en España. Las próximas semanas serán determinantes para conocer el alcance definitivo de este ERE y el porcentaje exacto de puestos que lograrán salvarse gracias a la mediación sindical.


