En primer lugar, la caída de la inversión extranjera directa (IED) de los gigantes españoles de la moda, que ha descendido un 9,54% en 2024 respecto al año anterior, se sitúa dentro de un marco de moderación que podría responder a múltiples factores: incertidumbres macroeconómicas, reajustes de portfolios geográficos ante volatilidades de divisas, o una nueva estrategia de consolidación en mercados ya maduros. El volumen total pasó de 870 millones en 2021 a 787 millones en 2022, y la cifra de 2024 continúa la trayectoria de descenso. Este descenso absoluto de 83 millones desde 2021 a 2022 ya insinuaba una reorientación, y la cifra de 2024 propone un nivel estable pero inferior respecto a los picos previos. Este comportamiento sugiere una preferencia por focalizar inversiones en destinos con mayor retorno potencial o mayor seguridad regulatoria, más que expandirse indiscriminadamente hacia nuevos países.
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En segundo lugar, la distribución geográfica de la inversión muestra que Europa todavía concentra la mayor parte del esfuerzo, absorbiendo más de la mitad del total. Francia se destaca como el motor principal, con una cuota de aproximadamente 30,8% de la inversión total, lo que la coloca como el destino más codiciado y, de manera complementaria, como un receptor y, al mismo tiempo, un generador de inversión en España dentro del mismo ecosistema de retail textil. Esta relación recíproca con Francia, donde en 2022 aportó 413,1 millones a las empresas de moda españolas, subraya una simetría estratégica entre ambos países: Francia es tanto un mercado crucial como un inversor significativo en el sector español, lo que sugiere una interdependencia que puede reforzar la resiliencia de las operaciones de moda en ambos lados de la frontera.
En tercer lugar, México emerge como un gran destino dentro de la cartera exterior, con una participación del 16,5% del total. Este dato confirma la intención de diversificación hacia América Latina y, en particular, hacia mercados con perfiles de consumo dinámicos y con oportunidades de integración en cadenas de valor de moda que buscan proximidad logística y costos competitivos. La presencia mexicana podría estar motivada por factores como acuerdos comerciales, un mercado consumidor en expansión y ciertas sinergias con el sector textil manufacturero español. Sin embargo, este peso relativo también puede verse influido por la necesidad de equilibrar riesgos ante la volatilidad de otros mercados y por la búsqueda de crecimiento sostenible fuera de Europa.
En cuarto lugar, Suiza y Estados Unidos ocupan posiciones relevantes, con 8,4% y 5,5% respectivamente, y muestran una diversificación adicional que evita depender excesivamente de un único polo. Suiza, que en 2007 tenía una presencia prácticamente residual, ha ido ganando tracción, lo que indica una apertura a mercados con alto poder adquisitivo y a estructuras de retail que pueden favorecer inversiones en logística, distribución selectiva o retail premium. Por su parte, Estados Unidos, aunque no figura en el top de la década pasada, ha aumentado su peso desde el 2,5% en 2007 al 5,5% en 2022, lo que puede interpretarse como una respuesta a un mercado maduro, con demanda de moda de gama media-alta y una fuerte capacidad de distribución omnicanal.
En quinto lugar, la expansión hacia Italia y Suiza, con 7,2% y 8,4% respectivamente, sugiere que la moda española busca presencia en mercados con identidad de marca fuerte y con estructuras comerciales consolidadas. Italia representa una puerta de entrada a un ecosistema de diseño y lujo con una demanda sofisticada, lo que puede facilitar colaboraciones en diseño, moda y distribución de alto valor. La presencia en Suiza, por su parte, refuerza la idea de posicionamiento premium y de proximidad a centros de consumo de alto poder adquisitivo, lo que puede facilitar alianzas estratégicas en retail selectivo, logística avanzada y venta de productos de gama alta. Esta dualidad indica una estrategia de cobertura que no depende únicamente de un único eje geográfico, permitiendo a las firmas adaptar ofertas y experiencias al tejido minorista europeo sin perder foco en mercados que exigen calidad y consistencia en la oferta.


