Jack McCollough y Lázaro Hernández, los cofundadores de Proenza Schouler, han anunciado que dejarán su cargo como directores creativos de la marca que fundaron en 2002, con efectividad a partir del 31 de enero de 2025. Esta decisión se produce en un contexto de cambios significativos dentro de la industria de la moda, donde la búsqueda de nuevos líderes creativos es constante. McCollough y Hernández, sin embargo, no se desvanecerán completamente de la empresa, ya que continuarán como accionistas y miembros de la junta directiva, asegurando su influencia en la dirección futura de la marca.
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El futuro de McCollough y Hernández ha generado especulaciones, particularmente en relación con su posible incorporación a Loewe, una casa de moda española que pertenece al conglomerado LVMH. Los rumores han surgido en medio de la anticipada salida de Jonathan Anderson, el actual director creativo de Loewe, quien ha sido fundamental en la revitalización de la marca y que se rumorea que podría trasladarse a Dior. Sin embargo, los diseñadores no han confirmado públicamente sus planes sobre cuál será su próximo paso, manteniéndose en silencio ante esta oleada de especulaciones.
La historia de Proenza Schouler es notable; sus fundadores comenzaron vendiendo colecciones desarrolladas para su proyecto de fin de carrera en Nueva York y, desde entonces, han hecho crecer la marca a niveles internacionales. Proenza Schouler hoy en día cuenta con una amplia red de distribución que incluye más de 300 tiendas globalmente, como Bergdorf Goodman y Saks Fifth Avenue, así como un sólido canal de ventas en línea que abarca plataformas de renombre como Net-a-porter y Farfetch. A lo largo de los años, la marca ha buscado constantemente expandir su capital e influencia en el mercado, atrayendo a nuevos inversionistas para impulsar su crecimiento.
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En un comunicado, Hernández señaló que ha llegado el momento adecuado para dar un paso al lado en su papel de liderazgo diario, permitiendo así que un nuevo talento tome las riendas creativas de la marca. Esta transición podría señalar una nueva era tanto para Proenza Schouler como para los diseñadores, quienes, a pesar de su salida del rol operativo, seguirán participando en la mesa directiva y manteniendo su vínculo con una marca que ha marcado su legado en la moda contemporánea. La búsqueda de un nuevo liderazgo creativo es crucial para mantener el rumbo y la innovación en la marca, mientras que los cofundadores exploran nuevas oportunidades en el dinámico sector del diseño de moda.


