Cold Culture, una start-up de moda streetwear con sede en Madrid, ha iniciado su expansión internacional al abrir su primera tienda fuera de España en Ámsterdam. Esta nueva ubicación se encuentra en el número 12 de Leidsestraat, una calle prominente en la capital neerlandesa, donde comparte el espacio con reconocidas marcas como Cos, Adidas y Rituals. La inauguración de esta tienda marca un hito importante para la empresa, que fue fundada en 2021 por Andrés Varela y Martina Merry, y que busca consolidar su presencia en el mercado global de la moda urbana.
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Con la apertura de la tienda en Ámsterdam, Cold Culture amplía su portafolio a cuatro establecimientos en total, incluyendo dos en la calle Colón de Madrid y una en el centro de Valencia. Esta estrategia de expansión a nivel retail se complementa con su presencia online, donde ofrecen sus productos en el canal de cuatro corners de El Corte Inglés en diversas ciudades españolas, como Barcelona, Valencia, Zaragoza y Madrid. Esta combinación de retail físico y e-commerce permite a la marca llegar a una amplia gama de consumidores y adaptar su oferta a las tendencias del mercado.
En términos financieros, Cold Culture ha mostrado un crecimiento significativo, cerrando el ejercicio 2023 con más de 6,5 millones de euros en ingresos, en contraste con los 700,000 euros facturados en 2022. Este aumento en la cifra de negocio se atribuye principalmente a su estrategia de retail y a la consolidación de su imagen de marca en el ámbito streetwear. Fundada con un capital inicial de solo 3,000 euros, la compañía ha logrado posicionarse rápidamente en un sector altamente competitivo, gracias a la experiencia previa de sus fundadores en administración y dirección de empresas.
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De cara al futuro, Cold Culture tiene planes ambiciosos para diversificar su oferta, incluyendo la introducción de nuevas categorías de productos, como ropa exterior, pantalones y diferentes accesorios. La marca produce sus prendas en Oporto, Portugal, y en China, lo que le permite mantener un equilibrio entre calidad y costos. Con su reciente expansión en Ámsterdam y sus estrategias de crecimiento, Cold Culture busca reforzar su presencia en el mercado del streetwear y continuar construyendo una identidad de marca sólida y reconocible a nivel internacional.


