Bimani está consolidando su crecimiento mediante una reorganización interna y una red minorista más robusta, impulsada por un incremento del 22% en 2025 y por un cambio estratégico que sitúa al segmento casual en el 50% de la facturación. Bajo la dirección del CEO Íñigo Zaldívar, la firma española de moda femenina avanza hacia una etapa más profesional, con una estructura fortalecida, una logística internalizada y una agenda de aperturas y reubicaciones que ampliará su presencia física en España, sin abandonar su foco en la moda de evento.
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El año 2025 representó para Bimani un punto de inflexión. Tras haber cerrado 2024 con una facturación de 11 millones de euros y un margen bruto del 64%, la compañía no solo mejoró su cifra de ventas, sino que también reforzó su rentabilidad, aunque aún no ha dado a conocer la cifra exacta de ese margen en ese ejercicio. Para 2026, la meta es superar el crecimiento de la superficie comparable en más de un 10% y sumar un avance cercano al 40% gracias a la expansión de su red de tiendas y a la ampliación de su oferta.
La dirección de Bimani describe este periodo como una fase de ajuste y construcción. Zaldívar subraya que el objetivo ha sido robustecer las bases necesarias para sostener el crecimiento, con miras a un desarrollo sostenido en el corto y medio plazo. En sus palabras, la empresa no se contenta con crecer; busca multiplicarse en los próximos años, con la expectativa de duplicar la magnitud de la compañía respecto al punto de partida en el que se encontró cuando asumió la dirección.
Una de las transformaciones más relevantes de esta etapa es el giro estratégico hacia el producto y la forma en que la marca quiere ser percibida por el consumidor. Tradicionalmente asociada al vestido de invitada y a la moda de evento, Bimani avanza para ganar peso en el segmento casual sin renunciar a su legado en evento. Según Zaldívar, ya existe un reparto equitativo entre ventas de evento y casual, con un 50% de la facturación proveniente de cada uno. Este equilibrio refleja una apuesta por un prêt-à-porter que se adapta a la demanda actual, sin perder la identidad de marca.
La dualidad entre evento y casual se manifiesta también en el modelo de negocio y, especialmente, en la experiencia de compra. El segmento de evento mantiene una cadencia de ventas más estable y colecciones con calendario reconocible, mientras que la moda casual opera con dinámicas más cercanas a cápsulas, drops y una oferta ligada a tendencias, tejidos y momentos. En palabras del ejecutivo, “son dos cocinas dentro del mismo restaurante, con cartas muy diferenciadas”. Esta visión se traslada también al diseño y la curaduría de las tiendas, donde se busca que la clienta identifique claramente ambas propuestas sin perder coherencia global.
El plan de expansión minorista de Bimani está ya en marcha y apunta a una presencia más marcada en el norte de España. Tras abrir sus primeras tiendas en Santander y Vigo, la marca apunta a nuevas ubicaciones estratégicas en ciudades como Oviedo y A Coruña, con fechas previstas para marzo y mayo respectivamente. La estrategia contempla, además, la reubicación o ampliación de algunas tiendas existentes y un despliegue más ambicioso del formato Casa Bimani, que ya se ha consolidado como un referente de experiencia de marca en el punto de venta.
Uno de los hitos más visibles de la estrategia retail es la apertura de la Casa Bimani en la calle Barquillo de Madrid. Este flagship ha funcionado como una declaración de intenciones y como la mejor expresión de la experiencia que la marca quiere entregar a sus clientas. Después de Barquillo, la firma continuó su expansión con una experiencia en el centro comercial L’Illa Diagonal de Barcelona, que se sumó al modelo de tiendas de calle. Este enfoque multiformato ha permitido a Bimani diversificar su presencia y adaptar la oferta a distintos entornos de consumo sin perder la identidad de la marca.
La red de distribución se ha reforzado también mediante alianzas estratégicas con grandes superficies. En España, El Corte Inglés figura entre sus socios clave: la empresa prevé estar presente en trece puntos de venta del grupo, además de su presencia en la web y en marketplaces. Para Bimani, este canal ha sido crucial para aumentar la capilaridad y, al mismo tiempo, para acompañar la evolución de su propuesta de producto. “El Corte Inglés comprende que no solo somos una marca de evento; hemos crecido hacia un público que demanda casual y contemporáneo”, afirma Zaldívar.
La reorganización interna de la compañía ha sido otro pilar del proceso de profesionalización. Zaldívar explica que Bimani se ha divided en dos grandes bloques: un área de servicios —que abarca sistemas, recursos humanos, finanzas y logística— y un núcleo central que conecta producto y marketing. En este segundo bloque conviven el desarrollo de colecciones, los distintos canales comerciales y la comunicación. Este marco permite gestionar con mayor claridad las responsabilidades y la ejecución de proyectos de crecimiento.
En materia de talento, la empresa ha incorporado perfiles clave para robustecer el área de producto y el equipo directivo de marketing y negocio. Alicia Queralt, que regresa a la firma tras una etapa en Inditex (Zara Woman) para aportar experiencia en gestión comercial, se suma al elenco, mientras Blanca Gallego, procedente de L’Oréal, lidera el equipo de márketing y negocio. Estas incorporaciones se inscriben en una estrategia de fortalecimiento de la visión de la marca y de coordinación entre las distintas áreas de la empresa.
La logística ha sido otra de las piezas centrales de la transformación. Hasta hace poco, Bimani externalizaba la logística; ahora la firma ha decidido internalizar esta función para recuperar el control de la experiencia de la clienta, especialmente en la última milla y en la atención al cliente. El resultado esperado es una mejora en tiempos de entrega y en la gestión de devoluciones, aspectos que influyen directamente en la satisfacción del cliente y en la reputación de la marca. En Sevilla, la compañía ha creado un almacén propio con equipos y procesos internos; a partir de abril, el 100% de la logística estará gestionada internamente, según Zaldívar.
La presencia online sigue siendo un pilar fundamental del negocio. Aunque la red física crece, el comercio digital representa cerca del 40% de las ventas y mantiene una trayectoria de crecimiento en valor gracias a la omnicanalidad y al efecto arrastre de las nuevas aperturas. La estrategia digital se refuerza con un enfoque multicanal que ya estaba en marcha antes de eventos como Black Friday, y que continúa sumando sinergias con las tiendas físicas y los puntos de venta de terceros.
La obsesión por la experiencia del cliente se materializa también en la forma de presentar la marca en el punto de venta. El formato Casa Bimani, especialmente, busca una experiencia que vaya más allá de la mera compra: un ambiente que comunique la identidad de la marca y fomente la fidelidad de su comunidad. En esa línea, la compañía prioriza fórmulas de presentación y experiencias que resonarán con su base de clientas, más que la exhibición de desfiles o ferias al uso.
La estrategia de expansión no se limita a abrir más tiendas, sino que también contempla la optimización de la red actual. Valencia, Barcelona y Sevilla figuran entre las ciudades contempladas para desarrollar una versión más ambiciosa del concepto Casa Bimani, con reubicaciones o ampliaciones que permitan una mayor visibilidad y una mejor experiencia de compra. En paralelo, la marca busca nuevos formatos y experiencias que conecten con su comunidad declientas, manteniendo la proximidad y el sentido de pertenencia que ha caracterizado a Bimani desde su origen.
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Bimani se encuentra en una fase de fortalecimiento estructural y crecimiento estratégico que combina una elevación de la productividad y rentabilidad con una expansión física y de oferta. La internalización de la logística, la creación de un equipo directivo más sólido y la consolidación de la oferta casual como pilar del negocio marcan las líneas maestras de una estrategia que pretende posicionar a la marca como referente de moda contemporánea para mujeres modernas que buscan calidad, estilo y cercanía. Con un modelo que integra venta en tienda física y presencia online, Bimani se propone consolidar una comunidad sólida y expandir su presencia geográfica sin perder la identidad ni el nivel de experiencia que la caracteriza.


