El fallecimiento de Quentin Griffiths, cofundador de Asos, ha marcado un momento significativo para la comunidad de la moda online y para la historia reciente de la empresa británica. Griffiths, quien puso en marcha la plataforma en el año 2000 junto a Nick Robertson, Andrew Regan y Deborah Thorpe, dejó el día a día de la compañía en 2005 pero continuó vinculado como accionista. Su legado, sin embargo, trasciende ese periodo: su visión inicial fue determinante para convertir a Asos en un nombre emblemático del comercio electrónico de moda.
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La noticia de su muerte se hizo pública a partir de informes de medios y fuentes británicas. De acuerdo con la BBC, el suceso ocurrió en Pattaya, en la costa de Tailandia, el 9 de febrero, en circunstancias que están siendo investigadas. El cuerpo fue identificado apenas once días después. Griffiths tenía 58 años cuando perdió la vida. Este aspecto trágico ha puesto de relieve, una vez más, la fragilidad de la vida y el impacto que pueden tener las decisiones audaces tomadas por emprendedores en las primeras etapas de una empresa.
Orígenes y evolución de Asos
Asos nació con el nombre original As Seen on Screen, una denominación que reflejaba la idea de traer a la pantalla lo que ya se mostraba en los escaparates. En 2002 la marca adoptó su acrónimo actual, Asos, y la trayectoria de la compañía se fue acercando cada vez más a la moda como experiencia de compra digital. Griffiths forma parte de ese equipo fundador que, a finales de los 90 y principios del nuevo milenio, apostó por un modelo de negocio que sería disruptivo para su tiempo: un marketplace centrado en ropa y accesorios para un público joven y conectado.
Entre los accionistas y productores de valor de aquella etapa se encontraban nombres relevantes del sector. Anders Holch Povlsen, empresario danés y propietario de Bestseller, figura entre los primeros socios que contribuyeron al impulso de la plataforma. Otro nombre clave asociado al crecimiento de Asos fue Mike Ashley, al frente de Frasers Group. Estas alianzas estratégicas y la capacidad de escalar un negocio puramente online sentaron las bases para la consolidación de un gigante del comercio electrónico de moda.
Proyectos posteriores de Griffiths y otros emprendimientos
Después de su salida formal de la empresa en 2005, Griffiths continuó participando en nuevos proyectos empresariales. Entre ellos, la creación de Achica, una tienda online de muebles que buscaba replicar en el sector de mobiliario la filosofía de moda de Asos: una experiencia de compra atractiva, curada y centrada en el cliente. Achica continúa operativa y ha logrado sostenerse en un segmento competitivo gracias a su catálogo y al modelo de ventas online.
Además, Griffiths estuvo involucrado en iniciativas como Ebtm, una propuesta en el ámbito de la moda musical, y Adili, una plataforma dedicada a la moda ética. Mientras Achica ha conseguido mantenerse relevante, Ebtm ha visto reestructuraciones en su estructura operativa y Adili fue vendida por una libra esterlina en un proceso que ha sido reportado por medios como The Guardian. Estos movimientos reflejan la diversidad de intereses y la búsqueda de Griffiths por innovar dentro del terreno del comercio en línea, más allá del éxito inicial de Asos.
La transformación y la senda financiera de Asos
A la hora de analizar la actualidad de Asos, la compañía ha estado atravesando un proceso de transformación con miras a recuperar su posición como destino principal para la moda en línea. En los últimos años se ha trabajado para optimizar costos, reorientar el catálogo y reforzar la experiencia del usuario, con el objetivo de incrementar la rentabilidad y sostener el crecimiento ante un entorno cada vez más competitivo.
Los resultados del ejercicio 2025, concluido el 31 de agosto, muestran una situación financiera que refleja este periodo de ajustes. Las ventas se cifraron en 2.477,8 millones de libras (aproximadamente 2.809,6 millones de euros), lo que representa una caída del 14,73% frente a los 2.905,8 millones de libras (3.294,9 millones de euros) reportados en 2024. Aunque el descenso de ventas es notable, la compañía ha registrado mejoras en su nivel de pérdidas netas y ha continuado ejecutando estrategias para retener y atraer a la base de clientes.
La dirección de Asos, encabezada por el ejecutivo español José Antonio Ramos, ha expresado su intención de recuperar el posicionamiento de la firma como referente de moda en la experiencia de compra online. Este objetivo implica no solo optimizar la oferta y la logística, sino también reforzar la identidad de marca y la comunicación hacia un público que demanda rapidez, variedad y sostenibilidad. En un mercado donde la velocidad de entrega, la personalización y la transparencia en la cadena de suministro son factores decisivos, Asos busca consolidar una propuesta de valor que responda a estas expectativas.
Rasgos clave del legado de Griffiths
- Visión emprendedora: Griffiths formó parte de un equipo que apostó por un modelo de negocio orientado al comercio electrónico de moda desde sus inicios, cuando todavía era relativamente arriesgado apostar por ventas en línea.
- Diversificación de proyectos: Después de su salida de Asos, impulsó iniciativas en el sector del retail online, incluido Achica, que ha sabido mantener su presencia en el mercado.
- Enfoque en la ética y la sostenibilidad: A través de Adili y otras plataformas, Griffiths exploró la moda ética como una línea de negocio con potencial de impacto positivo en la industria.
- Resiliencia y aprendizaje: Su trayectoria refleja la posibilidad de reinventarse y seguir creando valor incluso tras una salida formal de una empresa fundacional.
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Impacto en la industria y respuestas del ecosistema
La pérdida de Griffiths ha generado diversas reacciones en el ecosistema de la moda y el comercio electrónico. Emprendedores y analistas señalan que su trayectoria pone de relieve la importancia de la visión de largo plazo en las empresas de tecnología y moda, así como la necesidad de diversificar las inversiones y mantener un enfoque flexible ante cambios de mercado. La historia de Asos, que pasó de un proyecto emergente a un actor global, continúa siendo un caso de estudio para académicos, inversores y jóvenes emprendedores que buscan construir plataformas capaces de escalar y adaptar su modelo de negocio a diferentes contextos.
Fuente: Modaes


