Adidas ha anunciado su intención de recortar hasta 500 puestos en su sede central en Herzogenaurach, Alemania, lo que representa una reducción significativa de su plantilla, que actualmente cuenta con aproximadamente 5,800 empleados. Esta decisión llega en un contexto de complejidad geopolítica y económica global que ha llevado a la empresa a reconsiderar su estructura operativa. Según reportes de Manager Magazin, el consejero delegado ha enfatizado la necesidad de simplificar la organización en medio de un entorno de constante cambio, sugiriendo que la actual complejidad de la empresa podría ser un obstáculo para su adaptabilidad y crecimiento.
Vea también: Gucci Celebra el Año Nuevo Chino con Emoción
La estrategia de Adidas incluye una descentralización de sus operaciones, trasladando responsabilidades de la sede a los mercados locales donde opera. Esta decisión ha sido motivada por el deseo de regresar a una senda de crecimiento tras notar que la empresa tiene una estructura demasiado complicada. El enfoque para resolver los problemas de personal se ha pospuesto hasta que la compañía recupere una trayectoria de crecimiento más sólida, lo que refleja una estrategia de priorización de ajustes internos antes de abordar posibles sobrecargas laborales.
Recientemente, Adidas presentó sus resultados preliminares para el ejercicio 2024, mostrando un notable aumento en las ventas y los ingresos, gracias al buen rendimiento en diversos mercados y divisiones. Los datos revelan un crecimiento del 24% en ingresos, alcanzando los 5,965 millones de euros, en comparación con los 4,812 millones de euros reportados en 2023. La cifra de negocio también creció un 11%, ascendiendo a 23,683 millones de euros, destacando así el panorama positivo frente a sus competidores del sector.
Vea también: Zendaya: La musa del estilo que conquistó Hollywood
En contraste, Puma, uno de los principales rivales de Adidas, ha reportado resultados menos favorables, con una caída en sus beneficios y un incremento modesto de las ventas. La empresa registró un beneficio de 282 millones de euros, un descenso del 8.15% en comparación con el año anterior. Este desafío se ha visto agravado por tasas de interés elevadas, lo que ha llevado a Puma a iniciar un programa de eficiencia llamado Nextlevel, con la meta de alcanzar un margen sobre EBITDA del 8.5% para 2027. Esto indica una competencia creciente en el sector y una necesidad de adaptación continua por parte de las marcas deportivas.


