La tradición automovilística de Tissot cobra un nuevo brillo con el lanzamiento de dos exclusivas esferas de color para su emblemático PR516 de 38 milímetros, este movimiento estratégico, programado para 2026, representa la evolución natural de un reloj cuyo relanzamiento en 2024 marcó un regreso triunfal a las pistas, tras su exitosa reaparición, Tissot no se detiene y decide enriquecer esta línea con variaciones cromáticas que capturan la esencia dinámica y la elegancia intemporal de los años sesenta, manteniendo intacto su espíritu de competición.
El corazón de esta propuesta reside en su diseño, que honra el legado sin quedar anclado en el pasado, la caja de acero inoxidable, con sus equilibradas dimensiones de 38 milímetros de diámetro y una altura sorprendentemente delgada de aproximadamente 11,2 milímetros, ofrece una presencia perfecta en la muñeca, los acabados alternan entre el cepillado y los pulidos biselados, mientras que el bisel negro con escala de 60 minutos actúa como un guiño directo a los cronógrafos de carreras históricos, todo bajo la protección de un cristal de zafiro antirreflejos.
La verdadera novedad que ilumina la colección para 2026 son los dos nuevos colores de esfera, la primera opción presenta un blanco mate puro, que ofrece un contraste supremo con los índices y las agujas oscuras, garantizando una legibilidad instantánea y un aspecto clásico de claro linaje deportivo, esta elección no es solo estética; es un compromiso con la funcionalidad que define a un reloj inspirado en la precisión y la lectura rápida de las carreras.
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La segunda variante introduce un cautivador degradado de azul, un color profundamente arraigado en la relojería de prestigio, esta esfera, que transita de un azul vibrante en el centro a tonos más profundos en los bordes, aporta una dimensión visual extraordinaria y un carácter decididamente dinámico, este efecto de profundidad juega con la luz, recordando el brillo de una carrocería metálica bajo los focos del circuito, y añade una capa de sofisticación contemporánea al diseño.
Ambos modelos mantienen la excelente legibilidad nocturna gracias a los índices y las manecillas recubiertas con Super-Luminova. Esta característica técnica esencial asegura que el reloj sea fiel a su herencia funcional más allá de la luz del día. Junto con una resistencia al agua de 100 metros, el PR516 se consolida como un compañero versátil, tan preparado para la elegancia cotidiana como para aventuras informales, trascendiendo su inspiración inicial en el asfalto.
En su interior, late el confiable calibre automático Powermatic 80, este movimiento, visible a través del fondo de caja transparente, es la columna vertebral tecnológica del reloj, ofreciendo una reserva de marcha de aproximadamente 80 horas, la combinación de este motor de alta eficiencia con un diseño clásico deportivo crea una simbiosis perfecta entre la innovación mecánica del siglo XXI y el estilo intemporal de mediados del siglo XX.
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Con esta ampliación, Tissot demuestra una comprensión profunda del mercado contemporáneo., no se limita a relanzar un archivo, sino que lo nutre con opciones que responden a diferentes gustos: la pureza y el alto contraste del blanco para los puristas, y la profundidad cargada de estilo del degradado azul para quienes buscan un punto de distinción. Ambos, sin embargo, comparten el mismo ADN de autenticidad y rendimiento.
El Tissot PR516 en sus nuevas versiones cromáticas se posiciona como una opción de valor excepcional dentro de la relojería automática suiza, ofrece una narrativa histórica auténtica, un diseño equilibrado y de alta fabricación, y la tecnología probada del Powermatic 80, todo en un paquete que respeta proporciones clásicas muy demandadas por los coleccionistas actuales.
Estos nuevos colores no son meras variaciones superficiales; son la reafirmación del estatus del PR516 como un icono moderno, Tissot ilumina el legado de su clásico automovilístico, demostrando que un diseño con fundamentos sólidos puede renovarse con éxito a través de detalles estratégicos, asegurando su relevancia y deseo para el año 2026 y mucho más allá.
Fuente: revistagq


