El mercado internacional de la alta relojería ha encendido las alarmas tras el cierre de un año con cifras históricas en cuanto a reportes de criminalidad, debido a que la organización THE WATCH REGISTER ha documentado una frecuencia de incidentes que supera cualquier registro previo en su base de datos global, lo que pone en evidencia la alta demanda de estas piezas en mercados irregulares.
Los dispositivos de marcas prestigiosas como ROLEX se mantienen en la cima de las preferencias para los amigos de lo ajeno, mientras que el volumen total de unidades desaparecidas alcanzó el impresionante umbral de diez mil piezas con números de serie únicos durante el último ciclo anual, promediando un reporte de pérdida o robo cada sesenta minutos en diversas partes del mundo.
La magnitud económica de este fenómeno es alarmante para los coleccionistas y las aseguradoras del sector. Actualmente, el valor acumulado de los ejemplares registrados en la plataforma internacional supera los dos mil trescientos millones de dólares, una cifra que refleja el estatus de estas piezas como activos financieros de gran liquidez.
Este incremento en las sustracciones ha llevado a que las bases de datos internacionales se conviertan en herramientas de consulta obligatoria. La identificación mediante números de serie únicos es la única defensa real para los propietarios, permitiendo que las piezas sean rastreadas si intentan ser comercializadas en casas de subastas o tiendas de segunda mano.
El informe detalla que el ecosistema de la relojería de lujo no solo atrae a entusiastas de la moda, sino también a redes organizadas. El valor promedio de cada unidad reportada sugiere que los delincuentes seleccionan cuidadosamente sus objetivos, priorizando modelos icónicos que mantienen su valor de reventa a lo largo del tiempo.
A pesar de los esfuerzos de seguridad en eventos y establecimientos comerciales, la tendencia alcista no parece detenerse. Los expertos señalan que el auge de las redes sociales y la exposición pública de piezas costosas han facilitado la identificación de víctimas potenciales, aumentando el riesgo para los usuarios en espacios urbanos.
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Para los compradores del mercado secundario, la verificación previa en plataformas como THE WATCH REGISTER es ahora una práctica estándar de seguridad. Comprar un reloj sin comprobar su procedencia puede resultar en la incautación del bien y en problemas legales significativos si se descubre que la pieza tiene un reporte de robo activo.
La marca ROLEX, por su reconocimiento universal y facilidad de comercialización, sigue siendo la más afectada según el desglose estadístico. No obstante, otras firmas de alta gama también figuran en el listado, lo que indica un interés generalizado por los metales preciosos y los movimientos mecánicos de alta precisión.
En conclusión, el panorama para el año 2026 exige mayores medidas de precaución tanto para los fabricantes como para los portadores de estas joyas. La transparencia en el registro de propiedad y la cooperación con organismos de vigilancia serán fundamentales para intentar frenar este mercado negro que sigue rompiendo récords.
Fuente: bloomberglinea


